Una dieta triunfa actualmente en Estados Unidos
La “Dieta sin Trigo”, otro bulo de moda
Ahora le toca al trigo ser el malo de la película. Y es que en el mundo occidental le damos muchas vueltas a las dietas para acabar siempre en el mismo punto: comer de todo y en pequeñas cantidades. En el caso del trigo, si en una pizza se pone todo tipo de grasas, seguro que engorda, pero no por el trigo.
Ana Luzón

Ana Luzón

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Traducción:

Publicado el
20/06/2014



El cardiólogo estadounidense William Davis es el autor de esta dieta que postula que, dado que al suprimirles el trigo en cualquiera de sus formas a sus pacientes diabéticos mejoran su salud y pierden peso, esto significa que el trigo es el veneno cotidiano. En mi opinión, es un planteamiento simplista. En primer lugar, el índice glucémico del trigo no es el mayor (el arroz blanco, por ejemplo, tiene un índice superior). Este índice traduce la velocidad con que se produce un ascenso de glucosa en sangre tras ingerir una comida. Si tomamos glucosa pura el índice es de 100. Pues bien, el del trigo es 69 y el del arroz es 72. ¿Por qué no arremetió contra el arroz blanco si lo que buscaba era mejorar la diabetes de sus pacientes?

Portada de Wheat Belly, el libro de William DavisPortada de Wheat Belly, el libro de William Davis

Es cierto que el consumo de fibra vegetal en las dietas occidentales suele ser inferior al recomendado. Cuando se toman alimentos que van acompañados de una cantidad suficiente de fibra, ésta ralentiza el vaciado del estómago, de modo que el contenido va pasando lentamente al duodeno y, por otra parte, acelera el tránsito en el duodeno, que es el tramo donde pasan los nutrientes al torrente sanguíneo. El resultado es que no hay elevaciones rápidas de ningún nutriente en sangre. Es evidente que si en una dieta se suprime cualquier forma de trigo, además del pan blanco, eliminamos las pizzas, hamburguesas, pasta con sus salsas, bollería, repostería… Claro que los pacientes perdían peso, pero no por suprimir el trigo. La mayor parte de estos alimentos tienen, además, un elevado contenido en grasas, y, encima saturadas. En el momento en que eliminaron todos estos componentes de su dieta tuvieron que sustituirlos por otros y con certeza la dieta resultó más equilibrada. Naturalmente, se encontraron mejor al alimentarse mejor.



No existe ningún alimento venenoso (quitando, por ejemplo, algunos tipos de setas), lo que hay es mucho desequilibrio en el planteamiento de la dieta de una parte importante de la población. En lugar de demonizar periódicamente determinados alimentos, sería más interesante que empleáramos nuestros esfuerzos en divulgar el modo adecuado de comer para estar en óptimas condiciones: si tomamos en cada comida una cantidad suficiente de vegetales, podremos tomar una cierta cantidad de carbohidratos simples (pan, pasta…) sin que suponga ningún problema para nuestra salud. Si, además, queremos perder peso o no engordar, lo cocinaremos con una cantidad discreta de grasa vegetal (oliva virgen), y problema resuelto…

Ana Luzón es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Medicina Estética y Nutrición, Máster en Gestión de la Prevención en la Empresa y Técnico Superior de Prevención, Especialista en Higiene Industrial. También es Vicepresidenta de la SEGN (Sociedad Española de Gastronomía y Nutrición) y Directora de la Clínica Nutrición y Estética, especializada desde el año 92 en tratamientos dietético/gastronómicos. Además, es Directora del Área Médico/Técnica del I Congreso de Gastronomía y Nutrición, Miembro de la SETIO (Sociedad Española para el Tratamiento Integral de la Obesidad), Miembro de la SEDCA (Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación) y autora del libro “La Dieta Gourmet” (Ed. La Oficina-Sindicato del Gusto).
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HAY 4 COMENTARIOS
  1. Avatar de luis Enviado por
    Luis
    19 enero 2016, 11:43 pm

    solo sé lo que se, y
    sé que llevo 6 meses sin probar absolutamente nada de trigo/derivados, y puedo decir que he adelgazado, estoy mas ligero, mas lúcido, menos hinchado, no me resfrio, y de salud he mejorado infinitamente.
    algunas veces todavia siento el mono del opiáceo que lleva la gliadina.
    recomiendo a todo el mundo que haga la prueba: deje de comer trigo y derivados (tambien avena, cebada, centeno) durante varios meses: después de la prueba, elijan si lo toman o no.
    no hay mas que hablar.

  2. Avatar de Alex Enviado por
    Alex
    27 junio 2014, 3:52 pm

    Hola Ana, no es el trigo es un alimento demonizado, ya en el evangelio de los esenios el mismo Jesús explica la receta de como hacer pan con trigo germinado. Un mismo alimento puede ser bueno o malo en funcion de los procesos que ha tenido en el momento de su elevoración. En el pan blanco, hecho de harinas refinadas, pocos nutrientes hay. Si lo comparamos con un pan germinado al estilo de los esenios veriamos que los dos estan hechos con trigo pero lo que aporta uno y el otro son cosas totalmente difirentes. Diferencias tambien las encontramos con el arroz blanco, con el arroz integral, mucho más recomendable este último. Algun dia los nutricionistas valoraran mas las enicimas que aportan los alimentos vivos, que no la cantidad de grasas o proteinas con las que estan etiquetadas las cajas de productos industriales. Se trata de comer productos de calidad para no tener que hacer ninguna dieta de adelgazamiento.

  3. Avatar de claude knabe Enviado por
    Claude Knabe
    26 junio 2014, 5:21 pm

    Buenos dias Ana, si me permite..

    Acaco de leer su artículo y me gustaría como especialista en nutrición y dietética que es, comentarle una dieta que hemos realizado, yo y muchos compañeros míos, con unos resultados muy favorables, no solo por la pérdida de peso pero al mismo tiempo realizando una cura metabólica.

    Me encantaría poder explicarle con más detalle.

    mi telf es el 619171322

    y mi nombre Claude Knabe

    Un cordial saludo

    • Avatar de Ana Luzón Enviado por
      Ana Luzón
      30 junio 2014, 1:53 am

      Hola Claude, estaré encantada de recibir su información, si bien me reitero en que si una dieta tiene todos los nutrientes necesarios, no hay por qué excluir ningún alimento, sino tomarlo en las proporciones debidas. Le voy a poner un ejemplo: un plato de pasta (50 – 60 g peso en seco) con una cantidad de vegetales diversos entre 250 y 300 g, preparado, bien en ensalada, o cocinado y con aceite de oliva virgen extra ( una a dos cucharadas, según los casos). Este plato a nadie le va a ocasionar un problema metabólico. Hablo desde la casuística que he experimentado en mi consulta desde hace más de 22 años con pacientes diabéticos y con otros tipos de patologías previas y que, al final del tratamiento dietético, su analítica había vuelto a la normalidad.

      No obstante, reafirmo mi interés por conocer su trabajo.

      Un cordial saludo

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