fabrica de insectos salamanca

La fábrica de insectos más grande del mundo está en Salamanca

La superpoblación y la escasez de recursos hacen que la alimentación con insectos se presente como una alternativa para la supervivencia de nuestra especie.

Hace ya años que el debate sobre potenciar una alimentación en la que los insectos ocupen un lugar protagonista está sobre la mesa. Si bien es cierto que no acaba de cuajar entre el público general, cuyos prejuicios sobre ‘comer bichos’ siguen siendo un hándicap difícil de superar, hay toda una industria que no baja la guardia ante lo que consideran un mercado que, tarde o temprano, acabará explotando por pura necesidad. Y Adriana Casillas, CEO de Tebrio, es un claro ejemplo de ello.

Tebrio es, actualmente, la planta de cría y transformación de insectos más grande del mundo. Estos insectos se comercializan para la alimentación animal y para la elaboración de biofertilizantes. Ha sido un camino dificil, repleto de obstáculos y resultado de años de investigación, desarrollo tecnológico y un imprescindible trabajo con empresas internacionales. Pero hoy es ya una realidad.

El Tenebrio Molitor, ¿el insecto que lo cambiará todo?

Nos cuenta Adriana que “la idea de Tebrio nació desde una profunda preocupación personal por el futuro de la alimentación global. Antes de dar nuestros primeros pasos como compañía, entre 2012 y 2014, comenzamos a darnos cuenta de que nos enfrentábamos a una demanda creciente de alimentos en el mundo y a ser conscientes de los límites de los recursos naturales. El Tenebrio molitor nos ofreció una solución única: es muy eficiente, sostenible y versátil. Además, este insecto es una fuente de proteína y lípidos que no compite con los recursos destinados a la alimentación humana, algo esencial en nuestra visión de un sistema agroalimentario más equilibrado y respetuoso con el medio ambiente.”

Y es que, más allá del debate social, es difícil rechazar la idea de que necesitamos alternativas a un mundo cada vez más poblado y cada vez más exprimido. La despensa de los recursos naturales que tradicionalmente han sido nuestro sustento va mermándose y la necesidad de un plan B se antoja como fundamental. Esta planta salmantina es capaz de producir proteínas y otros ingredientes esenciales con un uso mínimo de agua, tierra y energía. Los insectos son bioconversores naturales que convierten subproductos agrícolas en recursos valiosos, creando un modelo completamente circular.

Esto quiere decir que no se necesita generar más recursos para obtener proteínas y lípidos de alto valor. Una alternativa.

¿Son los insectos la clave de la alimentación del futuro?

En busca del Residuo Cero y la huella de carbono negativa

Adoptar un modelo de residuo cero y trabajar hacia una huella de carbono negativa es uno de los principales retos y compromisos de Tebrio. “Hay que tener en cuenta que cuando comenzamos a desarrollar nuestro proyecto lo hicimos en una industria desconocida y completamente nueva. Diseñamos tecnologías específicas para aprovechar el 100% del insecto y asegurar que cada subproducto tenga un valor real. Además, hemos integrado prácticas de economía circular en todas nuestras operaciones. El desafío más grande ha sido mantener estos estándares mientras escalamos nuestra producción, pero hemos demostrado que es posible liderar con un enfoque sostenible y alcanzar grandes objetivos industriales” explica Adriana que cree que han dado en el punto clave:  “Este proyecto es un punto de inflexión. No solo estamos creando productos de alta calidad para alimentación animal y biofertilizantes, sino que estamos impulsando un cambio con impacto económico, social y cultural. Creo que, con el tiempo, los consumidores verán a los insectos como una fuente de proteína natural, eficiente y sostenible, capaz de aliviar la presión sobre los recursos del planeta. “

Laboratorio de Tebrio

Los insectos y la alimentación humana

En este momento, Tebrio no contempla explorar más aplicaciones del Tenebrio molitor en la gastronomía o la industria humana, pero sin embargo tampoco lo descarta en un futuro, conscientes del potencial de ese campo. Sin embargo, tal como nos dice Adriana, siguen en su proceso de investigación y “Más allá de la obtención de productos destinados a la alimentación animal y de biofertilizantes, estamos explorando aplicaciones de bioplásticos, cosmética y farmacéutica con el quitosano. Estoy convencida de que el Tenebrio molitor tiene mucho más que ofrecer y que, en el futuro, será un recurso clave para diversas industrias.”

Parece ser que los insectos jugarán pronto un papel decisivo. Los organismos internacionales están alertando de que la población del mundo alcanzará los 10.000 millones de habitantes para el año 2050, lo que implica un incremento enorme de la demanda mundial de alimentos. Por otro lado, el cambio climático está perjudicando gravemente a la producción de los cultivos. Y el Tenebrio Molitor, este pequeño insecto criado en Salamanca,  puede ser parte de la solución del problema. Un bioconversor que transforma productos de escaso valor en componentes clave para la cadena alimentaria global y la nutrición vegetal.

Es difícil predecir realidades de aquí a 10 años, pero algunas parecen más evidentes que otras, y la importancia de los insectos y su papel es una de ellas.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es periodista especializado en gastronomía y director de la revista Con Mucha Gula, fundada por su madre, la Ver más sobre el autor