La guerra en Ucrania y sus consecuencias: la crisis alimentaria

La guerra en Ucrania y sus consecuencias: la crisis alimentaria

Ucrania y Rusia son dos grandes productores agrícolas, lo que en un mundo globalizado se traduce en una consecuente crisis alimentaria

Natalia Martínez08/03/2022

El ataque de Rusia a Ucrania ha dejado de ser una amenaza exagerada para convertirse en una realidad. El conflicto se ha transformado en una guerra cuya solución es incierta, por lo que las consecuencias económicas, energéticas y alimentarias ya se están sintiendo en los mercados internacionales. Más allá, por supuesto, de las necesidades alimentaria de los ciudadanos ucranianos.

La invasión de Ucrania y los efectos sobre el aceite de girasol

Dentro de las relaciones comerciales entre España y Ucrania, existe un producto que tiene especial relevancia más allá de los cereales. La importación de aceite de girasol representa el 25% de las importaciones que llegan desde Ucrania a nuestro país.

En consecuencia, el pasado 4 de marzo la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) publicó un comunicado informando de que algunas empresas de distribución alimentaria iban a limitar la venta de aceite de girasol. Lo achacaban sobre todo, a un comportamiento atípico del consumidor.

Aceite envasado en plásticoAceite envasado en plástico

Desde Mercadona, corroboran la compra exagerada de productos como aceite de girasol y semillas en sus supermercados durante la semana pasada. Por ello, la cadena valenciana ha decidido limitar la venta de aceite de girasol a 5 litros por cliente y día; a fin de garantizar un consumo normal por parte del cliente.

En adición, tanto las grandes superficies como ASEDAS proponen optar por alternativas nacionales. El mensaje que se transmite incide en que la cadena alimentaria española es suficientemente eficiente para abastecer de dichos productos a los supermercados.

El sector agrario, uno de los principales damnificados

Pero no solo existen consecuencias para los grandes distribuidores, sino que el sector agrario es uno de los más damnificados. Los cereales fueron la principal importación recibida desde Ucrania en el año 2020. Además, Ucrania es el segundo suministrador de maíz más importante para España; por detrás únicamente de Brasil.

El cereal importado de Ucrania se emplea principalmente en pienso para el ganadoEl cereal importado de Ucrania se emplea principalmente en pienso para el ganado

La importación de cereales es especialmente relevante para la cabaña ganadera en España; ya que tanto el maíz como el resto de cereales se utilizan para elaborar el pienso de los animales. En consecuencia, la carestía de este producto o la necesidad de recurrir a otros mercados para conseguir alimentar al ganado se traducirá en un alza de los precios en alimentación.

Por otro lado, Rusia es uno de los mayores productores de nutrientes como potasa o fosfato, que son indispensables para la producción de fertilizantes. En la actualidad, gran parte de la alimentación diaria a nivel mundial depende de la producción agrícola basada en el uso de fertilizantes.

Rusia es una de la mayor exportadoras de fertilizantes a nivel mundialRusia es una de la mayor exportadoras de fertilizantes a nivel mundial

Ucrania produce el 16% del maíz que se consume en todo el mundo. Y junto a Rusia, completa el 29% de las ventas de trigo a nivel mundial. Es decir, dentro de un sistema económico globalizado, el hecho de que dos de las mayores potencias productoras de cereal estén en combate ya tiene consecuencias directas sobre el mercado alimentario internacional.

Para intentar paliar esta situación, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación Luis Planas ha instado a Bruselas a relajar las exigencias de la PAC. Por un lado en cuanto a las restricciones en importación, para poder comprar cereal a otros países como Argentina y EEUU; así como a nivel fitosanitario para poder incrementar la producción en España.