La hostelería se enfrenta a un nuevo consumidor

Conversaciones Fuerza Bar: la hostelería se enfrenta a un nuevo consumidor

Cuarta sesión de conversaciones Fuerza Bar con 4 expertos del sector: Lucía Pérez, directora de marketing de Heineken; César Valencoso, director de Kantar España; Rosario Pedrosa, gerente de marketing de AECOC y Javier Bonet, fundador de grupo Sala de Despiece.

Redacción28/07/2021

Los bares y los restaurantes se han visto muy afectados por el Covid 19, sobre todo económicamente, ya que la mayoría de los clientes habituales han reducido sus salidas porque lo consideraban un foco de contagios. El sector hotelero se enfrenta a un nuevo problema. Tras la pandemia, el comportamiento y los gustos de los consumidores han cambiado ya que han tenido que transformar la manera que tenían de actuar y de vivir en otra más tecnológica y en muchos casos menos sociable. ¿Los consumidores son diferentes o volverán a su actitud anterior cuando las cosas vuelvan a la normalidad?  “El cliente ha mejorado, tiene mucha más información y es mucho más prudente.“comenta Javier Bonet

Los clientes pueden volver a ser lo que eran sin problema, ya que ellos no decidieron cambiar, lo que cambio fue la situación. De todas maneras, hay algunas actitudes que ya forman parte de la vida cotidiana del consumidor y va a ser muy difícil que dejen de usarlas, por ejemplo, usar tarjetas en lugar de efectivo en los bares. Tampoco hay que hablar de nuevo consumidor, ya que el cliente es el mismo. Será como antes pero un poco mejor, ya que está evolucionando.

Tras la pandemia, todos están más preocupados por su salud; por lo que comen, por los ingredientes que llevan las bebidas y las comidas, por su bienestar… Además, muestran mucha más preocupación por la sostenibilidad y exigen a las marcas estos valores.

Nuevas tendencias

El coronavirus ha acelerado la implantación de ciertas tendencias. Una de ellas es el delivery, que ya es visto como una actividad cotidiana en la vida de los españoles. Otra es la digitalización, que ha sido imprescindible en todos los sectores, no solo en el gastronómico y ha facilitado de enorme manera la continuidad de ciertos aspectos en momentos de incertidumbre. Este cambio ha sido muy beneficioso para el sector tecnológico, ya que han adelantado cinco años en uno.

De todas formas, la actividad innovadora se ha ido reduciendo y mucho, ya que esta cada vez es más difícil y la gente tiene menos ganas de arriesgar. Hay que seguir apostando, la innovación puede ser una de las soluciones para que la sociedad no solo vuelva a ser lo que era, sino que sea mejor.