La Mejorada presenta su monovarietal Cabernet Sauvignon

«La Mejorada» presenta su monovarietal Cabernet Sauvignon

La bodega ha elaborado un vino potente, con un enorme carácter que promete dar mucho que hablar

Redacción02/02/2022

Si bien es cierto que la variedad de uva Cabernet Sauvignon posee una cepa resistente que se adapta a casi todo tipo de suelos; es una variedad sensible a la sequía prolongada. Estas cualidades harían comprender que Castilla y León no es el sitio ideal, climatológicamente hablando, para esta variedad. Sin embargo, desde las bodegas La Mejorada (Olmedo, Valladolid) se propusieron crear un vino exclusivo analizando las previsiones meteorológicas del año.

Recolección de la uvaRecolección de la uva

Gracias a la escucha activa del viñedo y la selección cada temporada de la mejor calidad, este año consiguieron elaborar su primer monovarietal elaborado 100% con uva Cabernet Sauvignon. Algo que es inusual, ya que este tipo de uva suele mezclarse con otras como Merlot o Malbec para ablandarlo. Este nuevo vino procede de una parcela cuyas peculiaridades son: un suelo arenoso, sin caliza activa que cuenta con una fina capa de arcilla a 3 metros de profundidad que permite reducir el estrés hídrico del verano.

En La Mejorada siguen los principios de la viticultura orgánica e intentan mejorar la sostenibilidad del agro-ecosistema utilizando técnicas lo menos intrusivas posibles. Por ello, la recolección de la Cabernet Sauvignon se realizó a mano. Posteriormente, se dejó fermentar 12 meses en barricas de roble francés. Finalmente, el proceso culmina en la botella que podemos adquirir únicamente tras una visita enológica por la bodega.

Botella de vino La Mejorada Cabernet SauvignonBotella de vino La Mejorada Cabernet Sauvignon

La botella de La Mejorada Cabernet Sauvignon acaba siendo la mejor recompensa para ese recorrido por las viñas que reflejan el arraigo y amor por la tierra, exportado a todos los detalles de este vino. A primera vista, se presenta ante nosotros un vino corpulento de tonos rojos oscuros con toques violetas. En la nariz se complica con una mezcla de olores frescos y a frutas como moras y grosellas; así como aromas torrefactos y resinosos otorgados por la barrica. Una vez nos lo llevamos a la boca todas las notas se equilibran ofreciendo un sabor potente, pero fresco. Sus taninos son sedosos y el postgusto largo, pero agradable con toques afrutados, torrefactados y especiados.

Toda esta mezcla de sabores y olores nos permite comprender la importancia que tiene la relación con el paisaje que nos rodea, comprender el clima y la tierra con la que se trabaja para obtener un producto que deleite todos los sentidos. Un vino verdaderamente particular.