La mencía es tinta principal en varias denominaciones españolas. Indiscutible sus dominios en lo que respecta a los vinos tintos del Bierzo (León), la uva mencía es una de las autóctonas más cultivadas en los territorios gallegos en los que predominan las referencias tintas, Ribeira Sacra y Valdeorras, si bien aquí van a la par con los blancos de godello. Porque la mencía tiene el mismo nivel de relevancia que la godello cuando se trata de blancos de esos mismos tres territorios (Valdeorras, Bierzo y Ribeira Sacra).
Variedad entre jugosa y rústica (textura rugosa, sensación terrosa) a partes iguales, la mencía es una uva aromática, de maduración temprana, que se identifica con una presencia destacada de notas de frutas rojas (ciruela, frambuesa, fresa y cereza), herbáceos, florales y especiados, junto a recuerdos minerales. La mencía, además, no es una variedad ni muy alcohólica ni con acidez por lo que abunda en vinos jóvenes, tintos y rosados, maceraciones carbónicas y elaboraciones con corta crianza. Aunque apuntada la generalidad, son varios los tintos de mencía con una crianza no desdeñable bien considerados. En este sentido, también es cierto que la uva mencía puede aparecer acompañada de otras tintas autóctonas para lograr una mayor complejidad y estructura en los vinos, además de una mejor evolución en el tiempo.

Características y origen de la uva Mencía
Como uva es una variedad con granos muy pequeños, con una piel medio dura y sin mucho color, lo que empuja a conseguirlo mediante maduraciones avanzadas o maceraciones muy largas, con el riesgo de que durante estas maceraciones se extraiga el carácter herbáceo y rústico de la variedad. Razón por la que se está recurriendo a esos maceraciones carbónicas o semi-carbónicas para que la fruta se imponga a esa tanicidad.
En cuanto a su orígenes como cultivo, unas pinceladas para recordar que, como principal en la denominación de origen Bierzo, se planta desde la antigua Roma y después del paso de la filoxera por el viñedo europeo en el siglo XIX, aunque temerosos de su desaparición, la mencía empieza a ser utilizada para hacer vinos con mucho color, aromáticos y con buena carga de fruta. En su momento se llegó a pensar que era un clon de la cabernet franc, variedad francesa que llegó a Galicia en aquel mismo siglo XIX.
5 buenos vinos con uva Mencía
Hechas las presentaciones, he aquí cinco buenos vinos tintos de mencía procedentes de los tres territorios antes referidos y en una amplia horquilla de precios.
1- Villa de Corullón 2022 (55 €)
Desde la bodega que la familia Palacios tienen en Bierzo, Descendientes de J. Palacios, este tinto muestra el perfil más atlántico de la mencía (un 93% del coupage, el resto otras distintas variedades presentes en el viñedo) y se cuenta, sin duda, entre los vinos top de referencia en el territorio. Criado durante ocho meses entre fudres, bocoyes y barricas, resulta un vino elegante, delicado, persistente, con buena frescura frutal, notas minerales y taninos pulidos. De cepas viejas de mencía (50-80 años) sobre suelos recubiertos de pizarra, a una altitud de 500 a 950 metros sobre el nivel del mar.

2- Abadía da Cova Fudre 2021 (10,50 €)
Un tinto cargado de frescura llegado de una de las firmas más conocidas de la Ribeira Sacra, Abadía da Cova. Un monovarietal de mencía elaborado con uvas de microparcelas de granito y pizarra, de 30-80 años de antigüedad, en pendientes de marcada inclinación (ejemplo de auténtica viticultura heroica). Fermentado en fudres de roble francés de 2.000 y 5.000 litros, donde el vino permaneció realizando una crianza de entre 6 y 9 meses. En nariz salen intensos aromas frutales, especiados, toques herbáceos y balsámicos. Sensaciones que siguen en una boca delicada, con fresca acidez y paso afrutado.

3- Bembibre 2019 (27,90 €)
Procede de la bodega berciana Dominio de Tares y recibe su nombre de la capital del Bierzo Alto. Elaborado a partir de viñedos de más de 80 años situados hasta 700 metros de altitud, Bembibre es un monovarietal que presenta toda la fuerza expresiva y el carácter de la mencía. A partir de una filosofía de elaboración asentada en la mínima intervención y vinos frescos con peso de fruta, éste tinto es una de las referencias destacadas en la casa y en la zona. Tras una crianza de 15 meses en barricas francesas muestra un amplio repertorio aromático donde aparece fruta roja madura, balsámicos, especias y toques minerales. La boca es sabrosa, fresca, afrutada en el paso y con amables lácticos en el postgusto.

4- Maruxa Mencía 2022 (8,50 €)
En su caso lo firma la bodega Virgen del Galir, localizada en la DO Valdeorras y propiedad de la firma riojana CVNE. Sin contacto alguno con madera, potencia, gran frescura y amplitud son sus señas de identidad. Las uvas nacen en bancales de suelos franco arcillosos y de pizarra, en el término orensano de Éntoma. Un tinto dominado por los aromas primarios y el toque mineral.

Ultreia Mencía 2021 (16 €)
Otro berciano que es un caso firma otro de los enólogos de renombre en la zona, Raúl Pérez, considerado uno de los mejores conocedores de la variedad. Este vino nace de una selección de parcelas ubicadas en Valtuille de Abajo, sobre suelos arcillosos, arenosos y pedregosos. Tras una crianza de un año en roble francés resulta un tinto equilibrado y con estructura, gran complejidad de aromas y largo en el recorrido.

Con este artículo, ya no tienes excusa para disfrutar de buenos vinos con uva Mencía y conocer más a fondo esta variedad. Y si quieres otras recomendaciones, no dudes en visitar nuestra sección de vinos tintos.




