Receta de spanakópita, el pastel de espinacas a prueba de niños

Este pastel salado típico de Grecia, relleno de espinacas y queso feta, es una gran opción para que nuestros hijos disfruten comiendo espinacas.

22 de abril de 2019Actualizado el 30 de abril de 2024

No es ningún secreto que las espinacas, fuente natural de hierro, magnesio, calcio, fósforo, potasio y fibra, no suele atraer a los más pequeños de la casa. Por propia experiencia sé que muchos niños se muestran reticentes a comer todo aquello que sea verde.

Pero no todo está perdido, afortunadamente existe la spanakópita, un pastel salado muy consumido en Grecia relleno de espinacas y queso feta que, a este lado del Mediterráneo, es particularmente apreciado ¡por los niños! para quienes es una opción divertida y saludable, ya que pueden sostener porciones individuales con sus manitas y son fáciles de comer.

Tradicionalmente elaborada con pasta filo, aunque actualmente es cada vez más común utilizar masa para empanadas, la spanakópita se suele consumir como tentempié a media mañana o como plato principal.

El origen de este crujiente pastel salado se remonta a tiempos de la ocupación del Imperio Otomano, alrededor del siglo XV, y su relleno está compuesto por una base de espinacas, queso feta y algunas hierbas, a las que se le suelen añadir otro tipo de vegetales, como la cebolleta, que en muchas ocasiones es sustituida por el puerro.
Si a tus pequeños no les atrae demasiado comer nada que sea verde, te recomiendo que pruebes con esta receta sencilla y deliciosa. ¡Seguro que les encanta!

Spanakópita

Tiempo de preparación: 1 hora y 30 minutos

Ingredientes:

  • 500 gramos de pasta filo (preparada o casera)  o de masa casera para empanadas
  • 120 ml de aceite de oliva
  • 1 kg de espinacas
  • 4-5 cebolletas picadas finas.
  • Un puñado de eneldo fresco picado
  • Un puñado de perejil fresco picado
  • 1/2 kilo de queso feta desmenuzado
  • 3-4 huevos
  • Sal y pimienta

Modo de preparación:

1) La noche anterior, lava las espinacas, escúrrelas aplastándolas con suavidad y colócalas sobre papel absorbente para que se sequen.

2) En un bol, mezcla bien las espinacas, las cebolletas picadas finas, el eneldo, el perejil, el queso, los huevos y un poco de aceite. Salpimenta al gusto y reserva el relleno.

Mezclamos los ingredientes en el bol

3) Unta con aceite un molde para el horno y extiende la mitad de la masa o de las láminas de la pasta filo, pintando cada una de ellas con aceite.

Pintamos y extendemos la masa

4) Extiende el relleno por encima de la mitad de la masa o la mitad de las láminas de la pasta filo y cúbrela con el resto (también previamente pintadas con aceite). Enrolla hacia dentro la pasta o masa que sobresalga del molde.

Extendemos el relleno sobre la masa

5) Precalienta el horno a 180 grados y hornea el pastel durante una hora, hasta que esté bien dorada por arriba.

Cubrimos, cortamos y horneamos

6) Deja reposar antes de servir, templada o a temperatura ambiente.

Kalí órexi!! (buen provecho).

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es Periodista gastronómico y director de la revista Con Mucha Gula. Su contribución al periodismo gastronómico va más allá de Con Mucha Gula, consolidándose como figura multifacética en el panorama... Ver más sobre el autor