Lágrimas Negras, la perfección de la simplicidad
Eva Celada

Eva Celada

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
04/03/2010



José Luis Estevan, en la cocina de Lágrimas NegrasJosé Luis Estevan, en la cocina de Lágrimas Negras

Puede creerse que sólo los cocineros que van por libre, incluso de sus clientes, son artistas; también que sólo los chefs que visitan los Congresos hacen cocina de autor, e incluso que únicamente los que hablan de forma extravagante son capaces de poner una delicia en el plato. Pero José Luis Estevan, chef del restaurante Lágrimas Negras, demuestra ampliamente lo contrario realizando una cocina directa a sus clientes, llena de imaginación y sentido común, sin filigranas excesivas, con una creatividad directa y sencilla, que representa con claridad la personalidad de su creador.

Nombre: Lágrimas Negras
Dirección: Avenida de América nº 41 – Hotel Silken Puerta de América
Teléfono: 91 744 54 00
Página Web: http://www.hoteles-silken.com/restaurante-lagrimas-negras/
Tipo de cocina: Cocina Bistrot al medio día y menú gastronómico por la noche.
Entorno: El restaurante tiene un look muy urbano y esta dentro del Hotel Silken Puerta de América
Servicio: Muy ágil, rápido y atento,
Accesibilidad: Buena
Ambiente: A medio día ejecutivos, y por la noche parejas, familias y grupos de amigos



Aparcacoches: El hotel dispone de parking, gratuito durante 2 horas si se cena en el restaurante
Precio: Buena relación calidad-precio en general, más especialmente al mediodía
Fecha visita: Cena, 13 de Enero 2010

Cocina:

Zamburiñas marinadas con caviar de Riofrío, patata violeta y crema de cebollaZamburiñas marinadas con caviar de Riofrío, patata violeta y crema de cebolla

Se come francamente bien en el restaurante, donde se hace de los detalles todo un alarde.Tomamos el menú degustación de 7 platos, empezando por los aperitivos: Lombarda con manzana y piñones, que no tenía mucho sabor; Chips de patata dulce, muy agradables; Cono crujiente de bacalao y Mango, bastante buenos; Consomé de castaña con albóndiga de pollo, muy suave e incluso algo ínsipido. Pasamos al menú, con unas Zamburiñas marinadas con caviar de Riofrío, patata violeta y crema de cebolla, un plato muy sabroso, con muy buena textura la zamburilla, un plato que además es muy divertido y que en carta cuesta 21 euros.

Después tomamos Macarrones Brunoise de foie, trufa y apio, muy originales, con la pasta en su puto y un sabor base profundo: deliciosos (en carta 16 euros). Pasamos a continuación al Calamar en cilindro relleno de compota de cebolla, puré de canónigos y caramelo de tinta (en carta 24 euros), muy buen punto el calamar y muy adecuado el acompañamiento, con un caramelo de tinta buenísimo de sabor.

Becada asada con tosta de paté de sus higaditosBecada asada con tosta de paté de sus higaditos

El plato estrella llegó en forma de Becada asada con tosta de paté de sus higaditos: espectacular, una carne dificilísima de preparar estaba fantástica de punto, con un sabor intenso, profundo y lleno de aromas… un alarde de saber hacer bien lo dificil. De postre nos llegó el Chocolate y ron zacapa con mousse de tabaco que se toma con el ron separado, espectacular. Toda la compida se acompaño con vino Viñas del Vero Gewrüztraminer.




Observaciones:

Detalle del espectacular carro de tésDetalle del espectacular carro de tés

El restaurante posee una buena carta de aguas y una magnifica carta de vinos llevada por Juan Antonio Herrero, que ha ganado diferentes premios por su labor como sumiller. Los vinos estan marcados de una forma prudente: la copa de Toro Albalá 3,8 euros y un Agustí Torelló Kripta Brut Nature 2003 a 63,8 euros, por poner algunos ejemplos. El restaurante posee además un carro de quesos, uno de infusiones con multitud de variedades, uno de petite fours, un carro de aceites, mieles, una zona en barra para los fumadores, diversidad de panes…

La noche puede completarse en la terraza del hotel, un lugar ideal para tomar unas copas en un ambiente discotequero desenfadado pero no exento de cierto pijerío y con gran éxito de afluencia en las noches madrileñas.

Calificación:

Si su chef fuera más mediático, o simplemente se diera más importancia, Lágrimas Negras seguramente estaría en otro otro punto a nivel de medios de comunicación. No obstante suele estar lleno, tanto a medio día como por la noche. Los clientes que van repiten, pués su ambiente cosmopolita y su cocina sin sobresaltos son la mejor tarjeta de visita; una cocina que persigue un sólo fin: satisfacer al cliente con una creatividad medida que le pueda sorprender pero nunca asustar. Buen producto con técnicas de elaboración precisas y exactas.

Puntuación:

8/10

 

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