Hoy ponemos a prueba las banderillas picantes de Carrefour, uno de los productos de la línea Carrefour Classic, que la propia cadena define como su ‘gama de productos sencillos y de consumo cotidiano para toda la familia’. Todo el equipo de Con Mucha Gula somos grandes fans de los encurtidos por lo que había ganas de abrir el bote y probar estas banderillas.
Así que sin más preámbulos, aquí van nuestras opiniones.
Un sello Nutri-Score de C y lista de ingredientes sencilla: de momento todo según lo esperado
El bote nos recibe con un sello Nutri-Score de C, recordemos que significa que el producto tiene una calidad nutricional intermedia dentro de la escala, que va de A (más favorable) a E (menos favorable). En estas banderillas, el principal punto negativo es la sal, mientras que juegan a favor su bajo aporte calórico, de azúcar y de grasa. Eso nos explica esa calificación.
La lista de ingredientes es bastante sencilla y, en general, correcta para un producto de este tipo. Estas banderillas están elaboradas principalmente con pepinillo, cebollita, aceituna verde y pimiento rojo, acompañados de vinagre, sal y algunos correctores como ácido cítrico y ácido ascórbico. No encontramos una lista interminable de aditivos ni ingredientes especialmente preocupantes, algo positivo. Eso sí, contienen sulfitos y sorprende que, pese a venderse como “picantes”, en la información publicada no aparezca claramente una guindilla o ingrediente picante específico más allá del pimiento rojo. En conjunto, es un producto bastante simple y reconocible.
Desde el punto de vista nutricional, son muy poco calóricas, también según lo esperado: alrededor de 39 kcal por cada 100 gramos, con apenas 1,9 gramos de grasa, 4,5 gramos de hidratos y 0,8 gramos de proteína. El principal punto negativo está en la sal, con unos 1,84 gramos por cada 100 gramos, una cantidad elevada si se consume una ración abundante. Por tanto, no es un alimento especialmente nutritivo, pero tampoco es un mal producto: como aperitivo ocasional tiene pocas calorías y una composición razonablemente sencilla, aunque conviene moderar la cantidad por su contenido en sal.

Y a la hora de probarlas: nos gustan pero…
Llega el momento de la verdad y nos metemos la primera banderilla en la boca. Dentro de que no es un producto recién elaborado, debemos decir que el resultado es bastante bueno. La textura de cada uno de los ingredientes que conforman la banderilla es correcta, no como sucede en muchas banderillas de conserva en las que encontramos texturas pasadas y blandecinas. La banderilla de Carrefour cruje. Y eso nos gusta.
Son sabrosas, se nota el vinagre sin que lo invada todo. Pero hay un punto que no nos gusta y que ya anticipábamos cuando hablamos de los ingredientes: nos falta picante. Tienen un gusto picante, si, pero en un producto que claramente especifica esa característica se nos queda corto.
Las banderillas de Carrefour nos han dejado un buen sabor de boca pese a que nos hubiese gustado un poco más de ‘fuego’.





