Las propiedades nutricionales del tomate: ¿cuándo es bueno comer tomate y cuándo no?

Las propiedades nutricionales del tomate: ¿cuándo es bueno comer tomate y cuándo no?

Antes de nada, para quienes tengan duda: el tomate es una fruta. Aclarado esto, hoy os contamos todo lo que debes saber de este versátil ingrediente

4 de octubre de 2021Actualizado el 20 de abril de 2024

Solanum Lycopersicum, popularmente conocido como tomate, es un alimento muy popular en la gastronomía mundial, aunque su origen es americano, más precisamente de América del norte y central. El nombre tomate es una traducción de la palabra xitomatl, que proviene del idioma náhuatl nahua, idioma nativo mexicano o azteca.

El tomate, como ya se ha dicho, es conocido y utilizado de varias formas en la gastronomía mundial ya que es una hortaliza muy versátil y que aporta un exquisito sabor a prácticamente todas las elaboraciones culinarias.

Además de su versatilidad en la cocina, el tomate contiene magníficas propiedades nutricionales que ocasionan altos beneficios para la salud.

El tomate es una fruta

¿Cuáles son los beneficios del tomate para la salud?

 Disminuye los riesgos de accidentes cardiovascular y cerebral puesto que controla la coagulación de la sangre gracias al alto contenido en vitamina K que posee. 

Aunque no está comprobado que el tomate reduce el colesterol este contiene fibra y la fibra contribuye en la absorción y arrastre del colesterol LDL “malo”. Además, contiene importantes antioxidantes, entre ellos la vitamina C que también ayuda de forma significativa en la disminución de los niveles de colesterol.

  • Es un excelente diurético por lo que facilita la expulsión de toxinas del organismo.
  • Fortalece el sistema inmunitario contra el envejecimiento y las infecciones gracias a su alto contenido en zinc y en betacaroteno.
  • Existe prueba científica de que el tomate previene algunos tipos de cáncer como el de próstata, estómago, páncreas y digestivo.
  • Es un excelente regulador del tránsito intestinal debido a su alto contenido en fibra y agua.
  • Protege la piel de los rayos ultravioletas, ya que contiene carotenoides, compuestos con capacidad antioxidante que absorben la radiación ultravioleta.
  • Favorece la rápida cicatrización de heridas gracias a su alto contenido en vitamina A. Esta vitamina además de ser otro magnífico antioxidante, contribuye al mantenimiento, al crecimiento y a la reparación de la piel, de las mucosas, así como de otros tejidos.

Y por si les parecían pocas las ventajas nutricionales del tomate, sus calorías no superan las 18 kcal por cada 100 gramos. Lo que convierte al tomate en un alimento ideal para una dieta de adelgazamiento.

Aunque no está comprobado que el tomate reduce el colesterol este contiene fibra y la fibra contribuye en la absorción y arrastre del colesterol LDL “malo”

¿Cuándo está contraindicado la ingesta del tomate?

Este vegetal es un alimento fabuloso con nutrientes beneficiosos para la salud. Es por ello que todas las personas deberían incluirlo en su alimentación diaria. No obstante, existen ciertas dolencias donde este vegetal podría incrementar la probabilidad de problemas como los siguientes y que, por ende, se desaconseja su ingesta:

  • Debido a su alto contenido en potasio, el tomate está contraindicado en los casos de problemas renales como insuficiencia renal aguda o crónica y en casos de hiperpotasemia.
  • En los casos de úlceras o aftas bucales también se desaconseja su consumo ya que el tomate posee una acidez elevada lo que incrementa las molestias.
  • En los casos de alteraciones del aparato digestivo como reflujo esofágico, acidez de estómago, úlceras estomacales, así como una cirugía digestiva reciente, es aconsejable suspender la ingesta tomate.

No obstante, existe la creencia popular de que el tomate colabora en el incremento de los niveles de ácido úrico, esto no es cierto, sino todo lo contrario. El tomate en realidad ayuda a controlar los niveles de ácido úrico en sangre por lo que incluirlo en la dieta, cuando se tiene ácido úrico elevado, es una elección acertada.

Cuando se tiene altos niveles de ácido úrico lo importante es reducir el consumo de alimentos ricos en purina entre los cuales prevalecen los de origen animal y el alcohol, sobre todo la cerveza.

Aline Leonardo

Licenciada en Nutrición Humana y Dietética, Aline Leonardo compagina la comunicación nutricional y de salud con proyectos con diversas asociaciones y colabora activamente con la Federación Española de Enfermedades Metabólicas Hereditarias (ASFEMA).... Ver más sobre el autor