¿Cómo lavar frutas y verduras de forma correcta?

¿Cómo lavar frutas y verduras correctamente?

Lavar frutas y verduras de forma correcta es fundamental para evitar intoxicaciones y riesgos a la hora de cocinar. Te contamos como hacerlo.

14 de mayo de 2024

Se deben consumir 5 piezas de frutas y verduras diarias por los nutrientes y vitaminas que nos aportan. Además, las frutas y verduras ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y su consumo se vincula con la prevención del cáncer. Pero, comerlas de forma inadecuada, puede ser perjudicial y puede ser un riesgo para la salud. Para evitar estos riesgos, debes lavar frutas y verduras de forma correcta

¿Por qué hay que lavar las frutas y verduras? 

Al igual que cualquier otra cosa, los alimentos pueden tener polvo, suciedad, bacterias u otras sustancias no deseadas. Sobre todo las frutas y verduras, y en especial aquellas que crecen bajo tierra o en contacto con la tierra, pueden contener bacterias o patógenos no recomendados por cuestión de salubridad. 

Si compras frutas y verduras en mercados o supermercados, es decir, a través de intermediarios, estos alimentos pueden estar aún más contaminados. En el proceso de transporte desde la huerta hasta el punto de venta supone un punto muy importante de contaminación para las frutas y verduras. 

No se recomienda usar jabones o lejías para lavar frutas y verduras

Además, en los cultivos se utilizan pesticidas y otros productos químicos que pueden suponer un riesgo para la salud. Incluso en la agricultura ecológica, regulada por la normativa oficial de la Unión Europea que prohíbe ciertos pesticidas y químicos, se utilizan algunos fitosanitarios que se ajustan a los límites de la ley y cuyo consumo no se recomienda.

¿Cómo lavar frutas y verduras de forma segura?

Es por tanto una cuestión de higiene y de seguridad el lavar alimentos. Aún así, de nada sirve si se hace de forma incorrecta. Hay ciertas recomendaciones para lavar frutas y verduras de forma correcta y evitar así la contaminación cruzada. Debes tener las manos limpias antes de manipular cualquier alimento, ya que suponen un foco de bacterias, suciedad y contaminantes microbianos. También debes tener en cuenta que se deben lavar frutas y verduras aunque no vayas a comerte la cáscara, ya que al momento de cortarlas se puede producir la contaminación no deseada. 

Una vez tenemos las claves fundamentales, aquí tienes los trucos para lavar frutas y verduras de forma correcta

  • No se recomienda lavar las frutas y verduras con jabón o lejías ya que podrían quedar restos y, aunque los productos sean especiales para este uso, puede ser peligroso. 
  • Las frutas y verduras se deben lavar debajo del grifo y con agua corriente, siempre y cuando ésta sea potable. Por suerte, en España el agua es apta para el consumo y de buena calidad, por lo que es apta para lavar alimentos.
  • Utiliza utensilios limpios y desinfectados. Además, se debe evitar usar los mismos cuchillos y tablas de cortar para frutas, verduras, carnes, pescados… sin haberlos lavado de forma correcta antes. 
  • Seca los alimentos con papel de cocina. Los trapos de cocina, si no están bien limpios, son un foco de bacterias y de microorganismos que pueden contaminar los alimentos y hacer del lavado algo inutil.  
  • Lava las frutas y verduras en el momento que vayan a ser consumidas o utilizadas.
  • En caso de adquirir alimentos muy sucios que no vayas a consumir en el momento, por ejemplo unas zanahorias o unas patatas, límpialas con un trapo o un papel de cocina para retirar la suciedad de la superficie antes de almacenarlas. Una vez que vayas a consumirlas, deberás seguir las recomendaciones generales. 
  • En cuanto a los alimentos en los que en el paquete figura ‘prelavado’ (o similar) no hace falta volver a lavarlos, aunque si quieres asegurarte, puedes volver a lavarlos sin problema. 
  • El agua caliente no garantiza un mejor lavado, ya que para que el calor desactive que los microorganismos, la temperatura debe ser muy alta (no podrás manipular los alimento y afectará en su calidad) 

¿Cómo lavar las diferentes frutas y verduras? 

Fresas y frutos del bosque

Estas frutas son muy delicadas y perecederas. Además, son alimentos muy sensibles a golpes y a los cambios de temperatura. Por ello, las fresas y los frutos del bosque se deben lavar de forma delicada y con cuidado. Son muy sensibles a la humedad, por lo que para que no se estropeen rápido, debes asegurarte de secarlas bien con un papel de cocina. 

Lava las fresas y los frutos rojos con delicadeza y sécalos bien después

Colócalas en un colador y remójalas en agua fría, sin mucha presión para evitar que sufran daños. Frótalas suavemente con las manos y desecha el agua. Vuelve a lavarlas con agua limpia y sécalas bien con un papel absorbente, retirando la máxima humedad posible. 

Frutas con piel comestible

Las frutas con piel comestible más habituales son: manzanas, peras, ciruelas, melocotones, paraguayas, nectarinas… Los expertos recomiendan el consumo de las pieles, ya que contienen gran cantidad de fibra que ayuda al tránsito intestinal. Si vas a consumir la piel de las frutas es aún más importante que las laves de forma correcta.

Te comas o no la piel de las manzanas y las peras, debes lavarlas

Para lavar las frutas con piel comestible de forma correcta, debes colocarlas debajo del grifo y frotar con las manos suavemente. Una vez las hayas lavado, debes secarlas con un trapo totalmente limpio o un papel absorbente. Dependiendo de la fruta, requerirá un lavado más concienzudo, por ejemplo los melocotones para retirar la pelusilla. 

Además, recuerda que aunque no vayas a consumir la piel debes lavar la fruta para evitar contaminar el interior a la hora de pelarla o partirla. 

Frutas con piel no comestible 

Las frutas de piel no comestible son por ejemplo el mango, el aguacate o la papaya. Al igual que en las frutas de piel comestible a las que les quitas la cáscara, debes lavarlas antes de cortarlas. En caso de no hacerlo, la piel puede contener patógenos o microorganismos que contaminarán el interior de la fruta. Y sí, aunque parezca extraño, el aguacate también se debe lavar. 

Debes retirar la suciedad de la piel del mango y de ostras frutas con piel no comestible antes de partirlas

En caso del plátano que habitualmente lo pelamos con las manos, además de tener las manos limpias, se debería lavar para evitar la contaminación cruzada y eliminar la posible suciedad. 

Otras frutas: melón, sandía y piña

El caso del melón y la sandía parece extraño, pero si lo piensas es de lo más lógico lavarlos. El melón y la sandía suelen llegar con algún resto de suciedad o polvo en la cáscara, por lo que lavarlos puede evitar la contaminación cruzada y protegerá el interior de la fruta. 

Se debe lavar el melón y la sandía para retirar el polvo y la posible suciedad

La piña, por su parte, no suele llegar sucia por la singularidad de su cáscara. Aún así, se recomienda enjuagarla después de retirarle las hojas o pasarle un trapo limpio para eliminar posibles restos

Cómo lavar lechuga, hojas verdes y ensaladas 

Ya hemos mencionado que las ensaladas de bolsa en las que en el paquete figura ‘prelavadas’ no es necesario lavarlas aunque se puede hacer para garantizar una mayor seguridad. En cambio, las lechugas enteras o las hojas verdes de ensalada se deben lavar de forma delicada y con cuidado, prestando atención a cada hoja. 

Para lavar la lechuga y las hojas de ensalada, primero debes separar las hojas y desechar aquellas que estén dañadas o mustias para evitar que afecten a las demás. Una vez estén  sueltas se deben poner a remojo. Una vez están en remojo, hay que removerlas para que eliminen la posible suciedad, enjuagarlas y escurrirlas. Asegúrate de eliminar bien la humedad si no vas a consumirla al momento para evitar que se quede mustia más rápido. 

La lechuga y otras hojas verdes de ensalada son muy sensibles a la humedad. Asegúrate de retirar bien los restos de agua después de lavarlas

Para eliminar la humedad de la lechuga y de las hojas de ensalada puedes usar un paño limpio que absorba bien el agua o papel absorbente de cocina. En caso de que tengas una, la centrifugadora de vegetales es la mejor opción. 

Cebolletas y puerros 

Los puerros y las cebolletas tienen muchísimas capas internas, lo que provoca que acumulen suciedad en el interior y entre las diferentes capas. En primer lugar, se debe retirar la parte verde, que puedes conservar o desechar. En caso de que guardes esta parte, asegúrate de lavarla bien debajo del grifo y frotando con las manos o un cepillo adecuado. 

Asegúrate de limpiar todas las capas del puerro y de la cebolleta

Antes de lavar los puerros y las cebolletas, se deben retirar también las raíces. Una vez has retirado ambos extremos, realiza un corte en la parte central del puerro o de la cebolleta y separa lo máximo posible las capas. El agua debe penetrar bien. Frota con las manos entre las capas. 

Tubérculos y raíces

Zanahorias, apios, patatas, boniatos, remolachas… Las hortalizas de raíz crecen bajo tierra, por lo que llegan al mercado generalmente con tierra y mucha suciedad. 

El caso de las zanahorias y las remolachas que además tienen hojas, se deben desechar las hojas y se pueden limpiar en ese momento o justo antes de consumirlas. Aunque, la recomendación para evitar la contaminación cruzada o que pueden infectar a otros alimentos, es que se laven cuando llegamos del mercado. Lavarlas debajo del grifo y frotar concienzudamente con las manos o con un cepillo. Finalmente se deben secar con un trapo limpio o un papel de cocina. 

Los tubérculos que crecen debajo de la tierra os debes lavar aún más concienzudamente

Las patatas y boniatos, por su parte, se recomienda lavarlas al momento de llegar del supermercado aunque las vayas a almacenar. Así evitarás la proliferación de otras bacterias o la contaminación de otros alimentos. 

La piel de los tubérculos se puede comer, pero debes asegurarte primero de haberlas limpiado de forma correcta y de haber retirado todos los restos de suciedad. 

Setas 

Las setas y los hongos son una de las verduras más delicadas. Son alimentos muy complejos de limpiar, pero la realidad es que siempre viene muy sucios y con restos de tierra. Incluso en algunos casos con trozos de piedras que pueden ser peligrosos e incómodos a la hora de masticar. Y sí, los champiñones laminados también se deben lavar

Retira bien la humedad para evitar que se estropeen pronto

Para lavar las setas de forma correcta, se debe eliminar la suciedad más visible con un trapo limpio o frotando delicadamente con un cepillo. Después, se deben colocar debajo del grifo, con poca intensidad, y frotar con las manos o con un cepillo de forma muy delicada. A continuación, se deben secar muy bien para evitar que acumulen humedad y se estropeen. No se recomienda dejarlas a remojo. 

Otras verduras

Otras verduras como el tomate, el pimiento, la berenjena o el calabacín  también se deben lavar de forma correcta. Aunque desechemos la piel, se debe retirar la posible presencia de suciedad o polvo. Tan simple como lavarlas debajo del grifo y secarlas con un papel de cocina o un trapo limpio. En caso de que la suciedad esté muy pegada, se pueden usar cepillos adecuados para asegurar que se retira por completo. 

Asegúrate de retirar toda la posible suciedad en tomates, berenjenas, calabacines... Tan fácil como lavarlas debajo del grifo y secarlas de forma correcta

Hierbas aromáticas frescas

La albahaca, el perejil, el tomillo, el eneldo… Todas las hierbas aromáticas frescas se deben lavar de forma correcta antes de consumirlas. Se deben separar las hojas sueltas, en el caso por ejemplo del perejil y de la albahaca, y se debe  lavar debajo del grifo. Son productos muy delicados, por lo que hay que tener cuidado al frotar con las manos. 

También se deben lavar las hierbas aromáticas frescas que se cultivan en casa

Además, las hierbas frescas son muy sensibles a la humedad, por lo que debes asegurarte de secarlas bien con un papel de cocina o un trapo limpio, retirando al máximo la humedad.  Y así, las hierbas frescas cultivadas en casa también se deben lavar , en especial aquellas cultivadas en terrazas en ciudades que pueden contener partículas contaminantes de la polución. 

Recuerda que consumir fruta y verdura tiene beneficios muy positivos en nuestro organismo siempre y cuando se haga de forma correcta. Para ello, es esencial lavar frutas y verduras de forma correcta. Cada fruta y verdura exige ciertas técnicas o mecanismos. Después de leer estas recomendaciones para lavar la fruta y la verdura, nunca más volverá a comerlas de forma incorrecta.

Isabel Deleuze

Isabel Deleuze, periodista bilingüe por la Universidad Carlos III de Madrid, está especializada en periodismo gastronómico, con artículos de nutrición, restaurantes y recetas de cocina como algunos de sus puntos más... Ver más sobre el autor