Hoy, dando nuestro agradable paseo semanal por los pasillos de Mercadona nos encontramos con un producto que parece rescatado del pasado. En una época de alimentos eco, productos bio y comida healthy… hoy vamos a ponernos las botas probando algo que está en las antípodas de la cocina saludable que parece inundar el planeta: la leche condensada de Mercadona. Aquí van nuestras opiniones sobre este capricho que creíamos extinto.
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Estos son los ingredientes
En la etiqueta, podrás leer que, básicamente, la leche condensada de Mercadona tiene leche de vaca, azúcar y lactosa. También especifica algunos datos de composición, como que contiene un mínimo de 8% de materia grasa, un mínimo de 20% de extracto seco de magro lácteo (que en cristiano quiere decir que al menos el 20% del producto es la parte de la leche sin agua ni grasa) y que el origen de la leche es España. Hasta aquí vamos bien. La lista es correcta y limpia y se agradece no ver una lista interminable de conservantes, estabilizantes, espesantes o aromatizantes.

Si algo puede llamar la atención es la presencia de lactosa, ya que la receta de leche condensada original se reduce a leche y azúcar. Que aparezca lactosa es muy común en este tipo de productos industriales por varias razones. Primero, se añade para aumentar los sólidos lácteos sin usar más leche y también para ajustar la textura según lo que busque el fabricante. Por otro lado, ayuda a reducir costes, ya que la lactosa es barata al tratarse de un subproducto del suero.
Conclusión: no vemos nada raro en los ingredientes. Es más, salimos satisfechos con la primera lectura de la etiqueta.
Lo que más asusta: la tabla nutricional
Teniendo en cuenta que vamos a comernos un producto que, de por sí, incluso en su versión casera, no es saludable por la cantidad de azúcar que necesita, la tabla nutricional no debería asustarnos demasiado… y la verdad es que no lo hace.
Por 100 g:
- 322 kcal
- Grasas: 8 g
- Hidratos: 55 g
- de los cuales azúcares: 55 g
- Proteínas: 7,4 g
- Sal: 0,33 g
¿Tiene azúcar? Sí, claro. Y mucha. Pero, si no fuera así, estaríamos hablando de otro producto diferente, no de leche condensada. En total contiene un 55% de azúcar, en la media de una receta estándar de leche condensada casera. La grasa, con un mínimo del 8%, también se mueve en valores normales y el 7,4% de proteína es correcto para un producto lácteo concentrado.

Nuestras opiniones de la leche condensada de Mercadona
Es curioso que muchas veces, cuando vamos al supermercado a comprar un producto con ciertas expectativas de encontrarnos algo de calidad, elaborado con criterio y razonablemente saludable, acabamos comprando alimentos muy decepcionantes, repletos de ingredientes que sobran. En cambio, a veces (y solo a veces) pasa lo contrario: vamos a comprar un producto que ya de por sí consideramos ‘malo’ y descubrimos que no es tan malo como parece. Eso es lo que nos sucede con la leche condensada de Mercadona, que tiene una composición acorde a lo que cabe esperar de este producto.
¿De sabor? Muy rica, dulce, con ese toque empalagoso pero agradable que debe tener una buena leche condensada. Nos gusta.





