Legado de Yuste, la primera cerveza de abadía española

Legado de Yuste es una cerveza con mucha historia, pero que desgraciadamente ha desaparecido. Analizaremos que fue de este trago centenario

luis G.Balcells

Legado de Yuste era una cerveza que recogía todos los valores tradicionales de manos expertas de Maestros Cerveceros de Flandes traídos por el Emperador Carlos V durante su retiro en el Monasterio de Yuste. Por aquel entonces, se dice que esta cerveza se volvió tan popular que acabó compitiendo con los vinos de la zona.

Se dice además que fue Carlos V quien trajo a España el hábito en el consumo de cerveza, pues esta era una costumbre que no estaba demasiado arraigada en nuestro país por aquel entonces.

¿Qué fue de la cerveza Legado de Yuste?

En la actualidad ya no se fabrica, hecho que es una verdadera pena pues era una lager muy especial a través de la cual podíamos transportarnos unos cuantos siglos atrás en el tiempo. Heineken la resucitó en 2002, pero no le dio continuidad en el tiempo.

No obstante, esta reinterpretación no era completamente fidedigna con la realidad, pues la receta se tuvo que alterar, ya que su sabor no agradaría a los consumidores actuales. La receta real se conserva, pues toda la documentación se conservaba en el monasterio.

Lo cierto es que el panorama cervecero ha cambiado. Tenemos a nuestro alcance un sinfín de cervezas de todos los países, de ahí que las más tradicionales, que por su composición y sabor quedan a disposición únicamente de un público muy selecto, vayan desapareciendo poco a poco.

Esta es la cerveza Legado de YusteEsta es la cerveza Legado de Yuste

Los detalles de la mítica cerveza del monasterio de Yuste

Una cerveza Ale de abadía elaborada con cebada extremeña tipo Viene malteada, que confiere tostados tanto a su sabor como a su color oro viejo, lúpulos aromáticos seleccionados Perle y Saaz (procedente de la República Checa) , levadura y azúcar.

Según el libro «Cervezas a la Carta» es una cerveza :

  • De aromas montaraces y penetrantes, exuberancia en nariz por su buena base de lúpulo.
  • Equilibrada en boca y melosa por su gama de gustos dulces, desde mieles vírgenes a mermeladas, caramelos y naranjas amargas.
  • Con cuerpo y sólida contextura, espuma recia y sustanciosa de color blanco roto.
  • De trago corto y saboreado.

Además, por nuestra parte consideramos que hay que tener la apreciación de que la espuma se muestra alta y abierta en el servicio en su copa adecuada. En el aroma predominan los olores a hierbas del campo, y sabor a caramelo tostado, bien balanceado con sabores frutales y amargor suave. El cuerpo es ligero a medio con un regusto al final fresco a fresas amargas acarameladas. Tiene un contenido de alcohol del 6,5% en volumen y su temperatura de servicio es de 4-6º C.

El maridaje esta marcado por ser ideal para acompañar guisos, carnes rojas, estofados de carrilladas, carnes de caza y carnes blancas en barbacoas, y patés cremosos (no especiados). También armoniza con verduras de sabores especiales: espárragos verdes o coles y quesos semi-curados o curados con «carácter».

Una pena que en la actualidad ya no se pueda consumir, pues era un pedazo de historia de nuestra gastronomía que guardaba mucha historia detrás.