Los Llaureles, alta cocina en las montañas asturianas

Los Llaureles, alta cocina en las montañas asturianas

Los Llaureles nos propone una cocina de máximo nivel en un entorno privilegiado y aislado del mundo en donde el tiempo se detiene.

Jesús Sánchez Celada01/12/2023

Cuando bajas el sinuoso y boscoso camino que conduce a Los Llaureles, no puedes dejar de preguntarte que era de estos lugares antes de la irrupción de Google Maps, cuya voz resuena dando explicaciones con un tono algo confuso (o eso quiero creer) en medio de este entorno natural y salvaje en donde la tecnología resulta una leve sombra fuera de lugar. Y la conclusión es que estos lugares existían, tal y como ocurre ahora, por el boca a boca y por el buen hacer de los propios negocios, conscientes de que el hándicap de su ubicación bien puede convertirse en su fortaleza. Más si cabe en estos tiempos en donde huir del ruido se ha convertido en el caviar del turismo.

Las espectaculares y privilegiadas vistas del restaurante Los Llaureles

Esto ocurre en Los Llaureles, un pequeño restaurante con unas impactantes vistas sobre el valle en donde el chef Carlos Gallego, su hermano, el ex de su hermano y un amigo sirven una cocina refinada, talentosa, elaborada, auténtica y totalmente mimetizada con el entorno. Esa cocina de cercanía cuyo término tanto leemos últimamente pero cuyo valor se diluye entre propuestas plastificadas. Aquí todo es de verdad. Por ejemplo, es cierto que Carlos tiene que adaptar el menú a la escasez energética de la zona y por las mañanas, para obtener la energía necesaria para hornear el pan, debe apagar la calefacción. También es cierto que el 99,9% de los productos que utiliza para sus recetas viene de productores de localidades cercanas, y no por idealismo, sino por pura practicidad.

Porque al final, la cocina sostenible, la cocina de cercanía es eso: la búsqueda de lo práctico.

Carlos Gallego, chef de Los Llaureles

La cocina de Los Llaureles

El Menú degustación de los Llaureles es largo, no menos de tres horas para degustar sus 12 pases. Y que sea largo, no significa que se haga largo. El restaurante tiene esa cada vez más rara habilidad de detener el tiempo y matar la prisa, por el paisaje, por la atención de sala, por la cocina… ¿Qué más da?

La cocina del restaurante es sorprendente, sutil y delicada.

Y puestos en materia, tal y como decíamos antes, la propuesta gastronómica de Los Llaureles es una sorpresa. Quizás la sorpresa venga porque en lugares como este, y más si están en Asturias, nuestros prejuicios nos dicen que vamos a comer mucho y muy bien a base de cachopos, fabes y tortos de maíz. O porque en su puerta no exista una pegatina con un sonriente Bibendum. El caso es que la cocina de Los Llaureles es de mucho nivel. Es técnica, si, y también emocional. Sabe jugar con el orden de los pases, tiene fondos muy interesantes y un relato muy bien construido que habla de su entorno y el paisaje que existe detrás de la cristalera. Y lo más difícil de todo, es personal. Una propuesta única para un espacio singular.

  • Los Llaureles
  • Dirección: Camino de Miyangues 2. Torazo, Asturias
  • Teléfono: 629 769 059