Lublin: todo lo que hay que ver (comer y beber) en la ciudad polaca más animada

Lublin luce uno de los cascos históricos más bonitos del país, pero también es moderna, universitaria, festivalera y este año Capital Europea de la Juventud. ¡Tienes que conocerla!

Alicia Hernández26/02/2023

El ambiente juvenil se respira en Lublin. Y es que, en la ciudad hay una docena de universidades y escuelas superiores y los estudiantes llenan de vida las calles. Bulle las 24 horas. Y este año, aún más, porque ostenta el título de Capital Europea de la Juventud y hay previsto un interesante programa de celebraciones, repleto de eventos culturales, sociales y educativos.

El castillo real y los frescos escondidos

Antes de nada, vamos a situarnos: Lublin es la ciudad más grande del Este de Polonia, con unos 400.000 habitantes. Está muy bien conectada con Varsovia, por lo que puede ser una escapada perfecta de un par de días si estás recorriendo el país. ¿Y por dónde empezar? Nuestro primer destino puede ser el Castillo de Lublin. Es el edificio más antiguo de la ciudad, durante mucho tiempo fue la cárcel, también estuvo ocupado por el ejército alemán durante la invasión, y dentro acoge el Museo Nacional, enorme, que recorre la historia, el arte y curiosidades de la ciudad.

El Castillo de Lublin, una visita imprescindible. Zdjecia Lublin z drona oraz klasycznie - Marcin Tarkowski, piximo.pl

El castillo conserva la torre románica que fue levantada en el siglo XIII, una de las construcciones más antiguas de la región. Después de subir a lo más alto de la torre o hasta el mirador del castillo para contemplar el Casco Antiguo, hay que visitar la Capilla de la Santísima Trinidad, es gótica y esconde en su interior unos magníficos frescos bizantinos que estuvieron cubiertos de cal hasta el siglo XIX.

Las pinturas se libraron también de la Segunda Guerra Mundial y tras su recuperación y restauración se muestran muy bien conservadas. Hay paneles que explican el significado de las escenas, bíblicas en su mayoría, pero también hay alguna curiosidad, como la escena del bautismo de Cristo, unos ‘grafitis’ del siglo XVII y las fechas de finalización de los frescos: 1418.

Los frescos cubren parecedes y techos de la capilla de la Santísima Trinidad.

Un paseo por las calles de Lublin… y sus entrañas

Pasear por su Casco Antiguo es una auténtica delicia, salpicado de multitud de monumentos y leyendas que hay que ir descubriendo.

Las huellas del pasado más remoto se encuentran en los restos de las murallas, como la Puerta Krakowska (la puerta de Cracovia) y la Puerta Grodzka. Junto a la puerta de Cracovia encontrarás una pequeña figura de una cabra, el símbolo de la ciudad. La Puerta Grodzka es llamada también Puerta Judía. Antes juntaba el barrio judío con el Casco Antiguo, cristiano. De aquí arranca la siempre animada calle peatonal Grodzka, llena de terrazas, bares y restaurantes, y placitas en las que en verano siempre hay algún concierto o espectáculo, como la Plac Po Farze que conserva los restos de una antigua iglesia de San Miguel Arcángel, con una pequeña réplica en bronce.

Plaza Fo Farce, con los restos de la iglesia de San Miguel Arcángel y el castillo al fondo.

Para conocer el pasado judío de Lublin, la Puerta Grodzka alberga el Brama Grodzka – NN Teatre, un centro cultural que muestra lugares, objetos de la vida cotidiana y recuerdos de la comunidad judía que vivía aquí antes de la guerra. Junto a la puerta, en la calle Podwale, verás la Farola de la Memoria, la «luz eterna», en hebreo, que siempre está encendida en recuerdo del antiguo barrio judío y del trágico destino de sus habitantes que suponían un tercio de la población de Lublin.

La exposición “Lublin. Memoria de un lugar” en el centro La Puerta Grodzka.

El recorrido por el Casco Antiguo nos lleva a la antigua Plaza del Pescado y de ahí a la Plaza del Mercado, que es la principal de la ciudad, con las coloridas casas ‘kamienice’ y el edificio del Tribunal de la Corona que atesora la leyenda más famosa de la ciudad, la de «la mano del diablo». Cuenta la leyenda que una mujer iba a ser condenada por un juez sobornado por un noble, la viuda clamó justicia al mismísimo diablo y allí dejó su mano.

Esa huella está grabada en la mesa de madera de la sala del Tribunal. Pero Lublin no solo se visita por la superficie. Desde el Tribunal de la Corona sale un recorrido subterráneo por el casco histórico que va uniendo los sótanos y pasadizos de las viviendas. La visita incluye la proyección de vídeos y maquetas de la ciudad para saber por dónde nos movemos.

Tribunal de la Corona de Lublin. Zdjęcia Lublina, fotografia architektury miasta.

Es hora de probar la cerveza, la sidra y el Cebularz

En la gastronomía de Lublin se mezclan tradiciones polacas, judías, armenias y de los países vecinos como Lituania. Pero si hay una comida genuinamente lublinesa, esa es el Cebularz, un pan de cebolla y semillas de amapola que tiene hasta su propio museo, donde enseñan a preparar la auténtica receta.

Cebularz, todo un símbolo de la gastronomía de Lublin.

Este pan con forma de pizza puedes probarlo en los restaurantes, se sirve en el desayuno solo o con huevo y bacon, pero también los venden en los puestos callejeros. Otros platos típicos son los Pierogis (empanadillas) rellenas de patata y trigo sarraceno, queso fresco, nata, huevos, tocino fresco y especias, y menta fresca. El Forszmak es un guiso espeso a base de varios tipos de carne con pepinos en escabeche, pimientos, tomates y cebollas, es un plato de invierno. La Chuleta de cerdo al estilo Lublin (Schabowy po lubelsku) se reboza en gran cantidad de huevos, sin usar pan rallado, y puede parecer una tortilla.

Restaruante Perlowa Beer House.

Una visita gastronómica que no puedes perderte es a la cervecería Perla, la marca de cerveza más conocida de Polonia. La fábrica fue fundada en 1844 en el antiguo monasterio franciscano y elaboran la cerveza con el trigo y el lúpulo de la zona. Se puede visitar la zona antigua, el museo, donde se explica todo el proceso de elaboración, y también el nuevo Restaurante Perlowa Beer House, para probar la cocina polaca con toques actuales que preparan y, además, asistir a una cata de cervezas.

Y en verano, los meses de julio y agosto, el patio de la cervecería se convierte en un cine al aire libre: Perła Cinema. Todas las proyecciones comienzan tras la puesta de sol y la entrada es gratuita.

Sidra de Lublin, uno de los productos estrella de la región.

Otro producto típico de Lublin es la sidra. De hecho, se la conoce como la capital de la sidra, es donde hay más tradición y la zona de mayor producción de manzanas de toda Polonia que, a su vez, es el líder mundial en exportación de esta fruta. También vas a encontrar hidromieles y licores, que son muy populares, sobre todo en los meses de invierno.

La ciudad de los festivales y de la cultura

En cuanto llega la primavera y, sobre todo, el verano, Lublin es un continuo festival. El Carnaval de los Magos es quizá el más conocido. Sobre todo por las vertiginosas imágenes de los funambulistas, slacklines, que cruzan las calles del casco antiguo haciendo equilibrios imposibles sobre los alambres. Es el único festival dedicado a las artes circenses en Polonia y el escenario es el espacio urbano. Su programa incluye también talleres de malabares y representaciones teatrales. 

El Carnaval de los Magos, con los equilibristas en acción.

Pero Lublin es también sede de la Feria Jaqueolónica. En agosto, el casco antiguo se convierte en un bullicioso mercado, donde se pueden comprar productos regionales y piezas de artesanía. Y no faltan las actuaciones musicales y bailes. El evento rememora las antiguas ferias de Lublin como ciudad situada en la ruta comercial. En junio se vive La Noche de la Cultura, una explosión de actividades artísticas y miles de personas llenado las calles.

El verano es tiempo también del Festival de Jazz y del de Música de la Cultura-Sonidos Diferentes, con proyección de películas, exhibiciones y presentaciones de sellos musicales independientes. 

Espectáculo en la fuente de la Plaza de Lituania.

En cualquier momento del año, hay otros planes para disfrutar de atracciones singulares, como el espectáculo de luz y sonido de la Fuente de la Plaza de Lituania (viernes y sábados, a las 21 h), el nuevo centro de Lublin donde te puedes fotografiar en el gran letrero de «I love Lublin». En esta plaza hay un obelisco que recuerda un hecho histórico muy importante: la firma de la Unión de Polonia y Lituania, que se realizó en Lublin en 1569, y se representa en la base con dos mujeres que se dan la mano.

Centro de Encuentro Cultural. fot. Marcin Tarkowski piximo.pl

Otro lugar de reunión y cultura de la ciudad ‘moderna’ de Lublin es el Centro de Encuentro de Culturas. Se encuentra frente al Jardín Sajón, el pulmón de la ciudad, el edificio es moderno, muy llamativo, con terrazas, un jardín en la azotea y un pasillo acristalado que conduce a un mirador con vistas al casco histórico. Dentro siempre hay interesantes exposiciones, como la dedicada a la escritura del grafiti, teatro musical y una sala filarmónica.

Si tenemos tiempo para salir unos kilómetros del centro de Lublin, es muy aconsejable conocer el Museo Estatal de Majdanek, en el antiguo campo de concentración de Lublin. Fue uno de los primeros en ser liberados por los soviéticos y pronto se convirtió en museo, en septiembre de 1944. La visita estremece al contemplar las cámaras de gas y los crematorios. La entrada es gratuita y hay visitas guiadas.

Lago de Zemborzyce.

Por último, merece la pena escaparse a conocer el ‘mar’ de Lublin. En el Lago de Zemborzyce hay playas de arena y zonas verdes para montarte un picnic. En verano, abre el parque acuático con piscinas y toboganes. Y si quieres navegar por el lago, allí alquilan kayaks, barcas y hay un carril bici que recorre toda la laguna.