Madrid Miel, cinco generaciones de amor por la abejas

Madrid Miel, cinco generaciones de amor por la abejas

Cinco generaciones de amor y pasión por las abejas se reflejan en los premios que Madrid Miel no deja de recoger, hoy nos colamos en sus colmenas

4 de mayo de 2024

La experiencia y el saber. Eso es lo que ha heredado Iván del Río de su familia. Todo un legado de maestros apicultores que le traspasaron el amor y pasión por la profesión, por las colmenas, por el campo y por la libertad. Tras 9 años en Madrid, Madrid Miel no deja de recibir reconocimientos y premios y cuela su miel en los restaurantes y hoteles con mayor postín de España. La mejor miel de España, nace del amor por lo que la mayoría de humanos repudiamos, las abejas. 

En plena sierra de Madrid, 2 de los 8 colmenares de Iván del Río, gerente de Madrid Miel, nos reciben en plena floración. Allí, en pleno campo donde Iván más libre se siente, un olor a lavanda que enamora y un zumbido incesante, incluso a veces atronador de las abejas. Lo primero que nos dice el apicultor ya me hace intuir qué es para él la apicultura, “no son bichos, son abejas”. No fue de manera casual como Iván comenzó en el mundo de la apicultura. “Con 14 años empecé con mi padre, en Salamanca”, me cuenta mientras nos vestimos con el mono de apicultor para empezar la jornada de trabajo. 

Cinco generaciones de apicultores respaldan el trabajo de Iván del Río en las colmenas

La primavera, la época dorada de la joya dorada de la mesa

“Es la época más bonita del trabajo del apicultor, aunque es el momento del año con más trabajo”. Es la afirmación de alguien que ama su trabajo, su oficio y que valora y respeta la tradición. Ahora está de trabajo imparable. “Una abeja tarda 21 días en nacer desde que la reina pone el huevo y los zánganos 24 días”. Su explicación viene a colación de los partos que estábamos presenciando. 

Las colmenas están repletas de polen que, si no se recoge las abejas “se asfixian al no poder descargarlo”. Por eso, soy defensora de proteger el trabajo de los apicultores, de los ganaderos y de los agricultores. Dependen de la naturaleza, de los procesos naturales y sus animales dependen de ellos. Es una conexión íntima, profunda, que tiene como resultado una producción de miel limitada, exclusiva y natural. “Mi producción es limitada porque depende de lo que producen las abejas”,. “Para garantizar la máxima calidad, tengo que limitarla y asegurarme que lo que sale al mercado es el producto final que quiero bajo la marca de Madrid Miel”. 

La miel, años y siglos endulzándonos la vida 

Se cree que la miel es tan antigua como la humanidad. Ya los griegos, egipcios y romanos producían y consumían miel como alimento y como remedio por sus propiedades medicinales. De hecho, se han encontrado restos de miel en tumbas de la Antigua Grecia. Pero, como en todo, el ser humano ha despreciado el arte de la apicultura, el arte del apicultor y ha roto la conexión del artesano con las colmenas, con el trabajo manual y mimo al oro de las abejas.

Visitamos las colmenas de Madrid Miel en plena floración

“Muchas empresas ya producen miel de forma muy mecanizada, de forma industrial, eliminando todos los componentes naturales y nutrientes de la miel”. Al someter la miel a un proceso industrial, se sobrecalienta y se ultrafiltra, consiguiendo así una miel menos sólida, con una apariencia más clara y uniforme

“Todos tenemos en la cabeza, porque así nos lo ha pintado la gran industria, que la miel se debe consumir líquida”. Y, no, es un error. “Cuando se sobrecalienta la miel, esta pierde los nutrientes y los beneficios en nuestro organismo”, me explica. Por eso, debemos consumir miel con una textura ligeramente sólida, para beneficiarnos así de todas sus propiedades. “Para consumir miel industrial, es mejor que consumas azúcar directamente porque te sale más barato. Pero eso sí hay que tener en cuenta que el azúcar es mucho menos sano que la miel”. Así que, pongamos en valor la miel artesana y natural, aunque cueste 5 euros más. 

La supervivencia de la abejas depende del trabajo diario del apicultor, ya que sin él, se asfixiarían el polen que producen

La miel un tesoro para el paladar y para el entorno

Consumir miel natural tiene muchos beneficios en nuestra salud, aunque en los últimos años hayan tratado de demonizarlo. La miel es una fuente de energía natural, con la mezcla de azúcares simples, como glucosa y fructosa, de rápida absorción por lo que es ideal para consumir antes de hacer cualquier esfuerzo especial. “Cada mañana, un café con miel”, ese es el secreto de Iván para aguantar las largas jornadas de colmenar en colmenar. Una pena que me lo haya confesado tarde. 

La miel, además de ser un alimento beneficioso para nuestro cuerpo, es una manera de beneficiar el bienestar del medio ambiente. Proteger la producción de miel, proteger la labor de los artesanos apicultores y proteger las colmenas es proteger el paisaje, proteger la biodiversidad. La miel de producción natural y respetuosa con el medio ambiente favorece la polinización, aspecto clave en muchos ecosistemas. La polinización promueve la fertilización y la reproducción de las plantas, clave en la producción de frutas y verduras. Las abejas y su labor nos alimentan.

Una abeja tarda 21 días en nacer desde que la reina pone el huevo y los zánganos 24 días

Madrid Miel basa la producción de miel en prácticas sostenibles, protegiendo los hábitats naturales en las que tiene sus plantas y sus colmenas. “Proteger mis cultivos de pesticidas hace que proteja la naturaleza de los campos de alrededor, así beneficio a las abejas y a otros polinizadores y el resultado de la miel es de la calidad que espero”. Toda su producción es sostenible, pero en especial la miel ecológica de Madrid Miel, la cual pasa estrictos controles que garantizan una miel libre de pesticidas y químicos. 

Madrid Miel es sabores y es exclusividad

El primer campo en el que empezamos a trabajar esa mañana estaba plagado de lavanda. Lavanda florecida, un aroma que enamora. De esta lavanda sale la miel de lavanda de Madrid Miel. Pero no solo produce lavanda. Miel de Romero, miel de azahar, del bosque, de mil flores y lavándula… Así podría seguir la lista hasta no acabar. “Cada uno aporta sus matices, sus aromas y, por supuesto, su color y textura”. Otra de sus producciones más extensas es la miel de romero. El romero es una planta que crece todo el año, “pero es ahora cuando está en estado óptimo para las abejas”.

Madrid Miel comercializa su miel directamente en Leganés

 

Mientras vaciamos las colmenas, repletas hasta los topes de polen, me da un puñado de ese polen. “Polen natural, es el mismo que comercializo, aunque ese lo someto a un paso previo de limpieza y eliminación de impurezas”. Y junto al polen, las mieles de sabores, Madrid Miel ofrece soluciones estéticas y productos de cuidado personal a base de miel

Esféricos de Madrid Miel, la apuesta de los chefs más prestigiosos

Pero Iván, todavía tenía algo más escondido del catálogo de Madrid Miel, que consigo descubrir después de haberme sumado a la árdua tarea de vaciado de las colmenas y cuidado diario de las abejas. La joya de Madrid Miel, los esféricos de miel de sabores. Es exclusivo para restaurantes de alta gama y hoteles”, me asegura. Esféricos de miel, ¿puede sonar mejor? Un bocado elegante, que explota en boca y sorprende con la delicadeza de la miel. 

En 2015 Iván, al mando de Madrid Miel, decidió trasladar sus colmenas a Madrid. Desde la sierra de Madrid, nos enseña cómo conserva la producción artesanal heredada de sus antepasados, el amor por las abejas, el amor por la miel natural. Enfatizamos el valor artesano de los productos, el cuidado por el medio ambiente y el cuidado por un producto que nos ha acompañado durante miles de años. Madrid Miel, es uno de esos productores que nos trae la tradición, que nos recuerda cómo conservar el medio ambiente y proteger el valor de la artesanía.

Y así lo reconocen los premios que no deja de cosechar. Unos premios que no hacen que Iván pierda la humildad, la pasión y el amor por la apicultura. 

Isabel Deleuze

Isabel Deleuze, periodista bilingüe por la Universidad Carlos III de Madrid, está especializada en periodismo gastronómico, con artículos de nutrición, restaurantes y recetas de cocina como algunos de sus puntos más... Ver más sobre el autor