Restaurante Mano de Santa: gastronomía y coctelería con guiños viajeros

El nuevo restaurante del barrio de Salamanca apuesta por una propuesta gastronómica impregnada de cocinas del mundo y cócteles de autor. Si estás buscando un restaurante que te sorprenda, éste es tu destino.

María Jesús Gómez Talaván17/10/2021

Tras la sacudida de la pandemia, que obligó a cerrar las puertas de centenares de restaurantes y dio al traste con multitud de proyectos, comienza a verse el resurgir de un sector que, en realidad, nunca ha estado parado. Aunque no se haya cocinado mucho en los fogones, sí que se ha cocido mucho en la mente de inquietos chefs que han visto en este contexto el revulsivo necesario para impulsar su propio negocio.

Es el caso del chef Nacho Chicharro y el bartender Álvaro Cañellas, dos ex de Tatel que decidieron desafiar a la incertidumbre y empezar a escribir su propia historia. No están solos, les acompañan en esta aventura el chef Dani Garrido y un socio capitalista José Tomás Garrido, cuatro amigos y emprendedores que han hecho de la necesidad virtud.  Juntos han dado forma al restaurante Mano de Santa, una apertura que llega con la premisa de “convertirse en casa, refugio y vía de escape para los que disfrutan de la buena cocina o la coctelería”.

El interiorismo de Mano de Santa es obra de Fernando del Amo. JOSÉ SALTOEl interiorismo de Mano de Santa es obra de Fernando del Amo. JOSÉ SALTO

A mediados de julio veía la luz un proyecto que se llevaba gestando desde los albores de la pandemia, aunque en realidad se venía rumiando desde mucho antes, “la pandemia solo fue el empujón que necesitábamos” reconoce Chicharro. Tras los primeros meses de rodaje, el restaurante Mano de Santa ha irrumpido en el barrio de Salamanca aportando toques frescos, arriesgados y divertidos a una cocina que bebe de influencias internacionales, aunque sin renunciar a los orígenes.

Gracias a los conocimientos sobre los diferentes estilos culinarios del mundo, y tras haber pasado por las cocinas de restaurantes londinenses de Zuma o Spice Market, así como por diferentes establecimientos nacionales galardonados con estrellas Michelin, los chefs de Mano de Santa han creado una carta dinámica que nos propone sorpresas de principio a fin.

Bacalao confitado con citronella y cremoso de apionabo. Bacalao confitado con citronella y cremoso de apionabo.

En su propuesta gastronómica encontramos entrantes como los dumplings de ropa vieja con caldo de cocido, las brochetas de lomo de vaca con chile y albahaca o la burrata de búfala con pericana alicantina y pesto de cilantro. En el apartado de pescados, desfilan propuestas como mero marinado en teriyaki con emulsión de jalapeños o rape al wok, almejas y salsa de coco y chile. En el capítulo de carnes podemos disfrutar de un jarrete de cordero con cacahuetes y salvia, solomillo a la parrilla, duxelle y jugo de carne y trufa; pollo de corral a la parrilla con kumquats confitados o presa de cerdo ibérico, miso rojo y cebolla encurtida. Además de los platos principales, el restaurante propone una lista de pequeñas guarniciones. Imprescindible pedir el brócoli, te sorprenderá (y cautivará) su textura, sabor y color. Muy sabrosos también los diferentes panes, terminados a la parrilla, amasados por el maestro John Torres.

Tarta de queso y lima kaffir con crumble de avellanaTarta de queso y lima kaffir con crumble de avellana

No te vayas sin pedir alguno de sus postres. La carta, en esta ocasión es concisa, pero suficiente para saciar el apetito dulce. Podrás elegir entre el ganache de chocolate blanco y yogur griego con maracuyá; la espuma de cava con gel roto de naranja y bizcocho de pistacho o la tarta de queso y lima kaffir con crumble de avellana. Cualquiera de los tres serán un acierto.

Como no hay velada que se precie sin algo de sobremesa, Mano de Santa irrumpe en el apartado de tragos con una excitante carta de cócteles diseñada por el bartender –y socio del restaurante- Álvaro Cañellas. Una oferta líquida muy bien equilibrada compuesta por doce mezclas que van desde los más tradicionales a los más atrevidos. A ellos se suman una profusa bodega seleccionada por el jefe de sala y sumiller Alejandro Fernández Félix, que cuenta con más de 120 referencias –entre vinos y espumosos-, una amplia selección de bebidas espirituosas para los combinados y distinguidos vermús artesanos para hacer que el antes, durante o después de la comida sea todo un acierto.  

Si todo esto te parece poco, las veladas de los fines de semana se aderezan con música en directo y una cocina non-stop en horario de comida, cena, aperitivo o afterwork. Su nombre lo dice todo, este restaurante es, sin duda, Mano de Santa.

Mano de Santa

Dirección: C/ General Díaz Porlier, 95. Madrid

Horario: de L-D de 13:00 a 24:00 hs

Precio medio: 45 €