Estas son las mejores 10 fiestas gastronómicas del verano 2026

Estas son las mejores 10 fiestas gastronómicas para el verano 2026

Aquí tienes nuestra selección de las 10 fiestas gastronómicas más top del verano en nuestro país: la elección ha sido difícil y este es el resultado.

Las fiestas gastronómicas de verano tienen un calendario propio en España, no van de turistas con sandalias, van de producto en su mejor momento y de la siempre bienvenida fiesta. Nacen de cosechas y vendimias, y la comida no está de acompañamiento: es la estrella del show (y sí, venimos a eso). Cada fiesta tiene su sitio y su fecha. Ni antes ni después. Justo cuando ese alimento está en su punto perfecto. Vamos, cuando está para no parar de comer y decir “una más y ya”… aunque nunca sea la última. Y de todas las grandes, hemos seleccionado las 10 fiestas gastronómicas que son pura tendencia este verano 2026.

1- Fiesta del Pulpo de Carballino

La Fiesta del Pulpo de O Carballiño se celebra cada segundo domingo de agosto en Ourense, y no es cualquier cosa: desde 2022 es Fiesta de Interés Turístico Internacional y junta a más de 100.000 personas. Traducción rápida: si te gusta el pulpo, este es tu sitio. Todo empezó en el siglo XVII, cuando los monjes de Oseira recibían pulpo como pago desde la costa. Con el tiempo, las familias lo perfeccionaron y acabó convirtiéndose en tradición. En los 80, además, empezaron a dedicar cada edición a lugares con presencia gallega, sumando ese punto cultural que siempre gusta.

¿Y qué pasa allí? Pues que se cuecen auténticas barbaridades de pulpo (hasta 30.000 kilos), en ollas de cobre y acompañado de pan de Cea, empanada y ribeiro. Vamos, el plan perfecto: comer, beber y repetir… hasta reventar.

Fiesta del Pulpo de Carballino

2- Festa de Empanada da Bandeira

La Festa da Empanada da Bandeira se celebra cada tercer sábado de agosto en Pontevedra y, ojo, es Fiesta de Interés Turístico Nacional. Desde 1974 reúne a más de 30.000 personas con un objetivo claro: comer empanada… y discutir cuál es la mejor. Este clásico gallego, que ya alimentaba a peregrinos del Camino de Santiago en monasterios y mesones, aquí se lleva al siguiente nivel. Hay empanadas de todo: carne, atún, bacalao, pulpo, vieiras… e incluso dulces. Vamos, que vienes pensando en probar una y sales habiendo catado cinco (mínimo).

El momentazo es el concurso: un jurado elige las mejores y luego se subastan entre el público, muchas veces con fines solidarios. Y entre bocado y bocado, no falta la música, las gaitas y el ambiente de fiesta total.

Festa de Empanada da Bandeira

3- Fiestas del Albariño

La Fiesta del Albariño se celebra en Cambados la semana del primer domingo de agosto y es una de las grandes del verano: Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2018 y la celebración del vino más antigua de Galicia. Todo empezó en 1953 con un pique entre amigos para ver quién hacía el mejor albariño. Spoiler: ganó Galicia entera. Con el tiempo, y gracias a la D.O. Rías Baixas, aquello se convirtió en un escaparate top del vino gallego. Hoy reúne a unas 150.000 personas que vienen básicamente a lo mismo: probar, brindar y repetir. Las peñas montan ambientazo, hay música, fuegos artificiales y copas que nunca se quedan vacías.

El momento más serio (pero solo un poco) llega el domingo, con premios a los mejores vinos y los nombramientos oficiales. El resto del tiempo… digamos que el plan es dejarse llevar. Y si te quedas con ganas de más, lo tienes fácil: ruta del vino y a seguir brindando.

Fiestas gastronómicas del Albariño, celebrada en Cambados (Pontevedra)

4- Fiesta de la Batalla del Vino

Cada 29 de junio, en Haro (La Rioja), se celebra la Batalla del Vino, una de las fiestas más locas y famosas del país. Desde 2011 es Fiesta de Interés Turístico Nacional y sí, aquí la idea es acabar empapado… pero de vino. Todo viene de una historia curiosa: una romería, un pique con Miranda de Ebro y alguien que decidió rociar a otro con vino. Lo que empezó como una broma acabó en tradición. Y menuda tradición.

Por la mañana, todos vestidos de blanco y con pañuelo rojo suben en procesión hasta San Felices. Pero lo bueno empieza después: arranca la batalla. Botellas, cubos, pistolas de agua… todo vale mientras dispares vino. ¿La única norma? Si estás limpio, eres objetivo. Así de claro. Se lanzan más de 70.000 litros de vino y en cuestión de minutos el blanco desaparece. Spoiler: sales teñido de morado y con una sonrisa.

Y cuando termina la batalla… la fiesta sigue. Música, peñas y más vino (porque aquí nadie se queda seco). Una experiencia que mezcla tradición, locura y buen rollo, y que confirma algo: en La Rioja el vino no solo se bebe, también se vive.

En la Batalla del Vino la regla es simple: que no quede ninguna prenda blanca sin manchar de vino

5- L’Aplec del Caragol

L’Aplec del Caragol de Lleida se celebra a finales de mayo y es una de esas fiestas que, si te gusta comer bien, tienes que vivir al menos una vez. Nació en los años 80 como una reunión entre amigos… y hoy junta a miles de personas alrededor de un ingrediente que aquí se toma muy en serio: el caracol.

Durante varios días, las “colles” cocinan a saco, a la llauna, en salsa, como quieras, mientras la música, la cerveza y el ambiente no paran. Es ruidoso, es divertido y sí, acabas comiendo caracoles aunque no pensabas hacerlo. Porque aquí no se viene a mirar: se viene a disfrutar (y a repetir).

Hasta 13 toneladas de caracoles se consumen durante las fiestas gastronómicas de L'Aplec del Caragol

6- Certamen del Queso de Cabrales

El Certamen del Queso de Cabrales se celebra el último domingo de agosto en Arenas de Cabrales (Asturias) y, aunque es Fiesta de Interés Turístico Regional, aquí se juega en otra liga: la del queso potente de verdad. Arrancó en 1968 como un concurso inspirado en ferias cercanas, pero no tardó en convertirse en el gran escaparate del Cabrales DOP. Vamos, el sitio donde este queso saca pecho.

El momentazo llega cuando se elige el mejor queso del año… y luego se subasta. Y ojo con esto: en 2023 se pagaron 30.000 euros por una pieza. Sí, has leído bien. Hay quesos… y luego está este. Detrás hay tradición pura: elaborado de forma artesanal y madurado en cuevas de los Picos de Europa. Resultado: sabor potente, personalidad y ese olor que o amas… o amas (no hay término medio).

El Certamen del Queso de Cabrales es una de las fiestas gastronómicas en el que se subasta el producto

7- Feria de la Sidra Natural de Gijón

El Festival de la Sidra Natural de Gijón se celebra en la segunda quincena de agosto y convierte la ciudad en un paraíso sidrero. Aquí no se viene solo a beber: se viene a entender por qué la sidra en Asturias es casi una religión.

Durante varios días hay de todo: concursos, degustaciones y puestos donde la sidra manda. Pero el momentazo llega en la playa de Poniente: el récord mundial de escanciado simultáneo. En 2025, casi 10.000 personas escanciando a la vez. Sí, una locura. Más de 30.000 litros de sidra volando por el aire y miles de vasos en alto. Un espectáculo que, si lo ves, no se te olvida. Todo sigue un ritual muy claro: botella arriba, vaso abajo… y a escanciar. Y cuando todo sale bien, brindis colectivo y risas. Básicamente, Asturias en estado puro. Y si te quedas con ganas de más (que te vas a quedar), siempre puedes lanzarte al sidraturismo y seguir la ruta. Porque aquí la sidra no se prueba: se vive.

 9.833 personas escanciando sidra a la vez: un récord único en el mundo

8- Feria del Ajo de Las Pedroñeras

La Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras (Cuenca), a finales de julio, es el gran evento del ajo en España. Desde 1973, reúne a miles de visitantes y convierte al pueblo en la auténtica capital del ajo morado (sí, aquí el ajo es el protagonista absoluto).

Durante unos días hay de todo: degustaciones, concursos y puestos donde el ajo manda sin discusión. Un plan muy de nicho… pero que engancha más de lo que parece. La tradición viene de lejos: desde 1849 se cultiva ajo aquí, y hoy producen más de 60 millones de kilos al año. Además, cuentan con la IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras, que abarca cientos de localidades. En resumen: mucho ajo, mucho orgullo local y un ambiente donde, si vienes, sales oliendo a ajo… pero feliz.

Las Pedroñeras también es conocida coma La Capital del Ajo por su producción de ajo morado

9- La Tomatina de Buñol

La Tomatina de Buñol nació en 1945 casi por accidente: unos chavales liaron una pelea con tomates en pleno desfile… y pensaron “esto hay que repetirlo”. Y así fue. Aunque intentaron prohibirla en los 50, la gente se plantó (nunca mejor dicho) y acabó convirtiéndose en tradición. De bronca improvisada a fiestón internacional.

Desde 2002 es Fiesta de Interés Turístico Internacional y hoy reúne a miles de personas. ¿El plan? Tirarse tomates sin parar. Entre 120 y 150 toneladas vuelan por las calles. Sí, una locura. Los tomates no se comen (por si alguien lo estaba pensando), son de cultivo específico para esto. Aquí se viene a mancharse, no a hacer ensalada. En cuestión de minutos, Buñol se vuelve completamente rojo. Y tú también. Pero oye, pocas fiestas hay más divertidas que esta: caos total, risas y ese momento de pensar “¿qué estoy haciendo?”… mientras lanzas otro tomate.

La Tomatina de Buñol

10- Fiestas de la Vendimia de Jerez

Las Fiestas de la Vendimia de Jerez se celebran en septiembre y son puro vino, tradición y ambiente. Desde 1980 son Fiesta de Interés Turístico Internacional, pero su historia viene de mucho antes: ya en el siglo XVI se celebraban. Aquí todo gira alrededor de la uva y el vino de Jerez, especialmente la Palomino, que llega a su mejor momento en estas fechas. Vamos, el punto clave del año para las bodegas.

El ritual más top es la Pisa de la Uva, ese momento en el que empieza todo: del mosto al vino. A partir de ahí, catas, visitas a bodegas, concursos… y mucho brindar, claro. Y ojo, que esto no es nuevo: ya griegos y romanos montaban fiestas parecidas por la vendimia. Así que sí, básicamente llevamos siglos celebrando lo mismo… y con razón.

La Pisa de la Uva: uno de los actos centrales durante las fiestas gastronómicas de la Vendimia

Si ya nos gustaba nuestra cocina, después de vivir estas fiestas gastronómicas en verano te enamorarás locamente de ella.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es periodista especializado en gastronomía y director de la revista Con Mucha Gula, fundada por su madre, la Ver más sobre el autor