Menu Ahorro Carrefour y las soluciones milagrosas

Eva Celada31/07/2009
Cartel publicitario del MENU FAMILIAR 1 EURO AL DIA de CarrefourCartel publicitario del MENU FAMILIAR 1 EURO AL DIA de Carrefour

Si compra un producto, el segundo igual le sale al 70% menos dice un anuncio televisivo que acabo de ver… Carrefour lanzaba a bombo y platillo hace unas semanas el menú “anticrisis” que te aseguraba que, comprándoles a ellos todo el menú familiar, por 1 euro por persona y día puedes comer, y además indican que ” de forma equilibrada” (la utilización perversa de las palabras salud, equilibrio, sano, natural… ya clama al cielo). En total, 28€ a la semana para alimentar a dos adultos y dos niños: familia tipo, y que propone 1 tipo de legumbre, 2 tipos de cereales, 2 tipos de fruta (manzana y naranja), 3 verduras y hortalizas, 2 carnes magras (traseros de pollo y costilla de cerdo), 1 pescado (truca) y 2 lacteos: leche y yogur.

Según el analisis realizado por OCU, la cantidad y la calidad es insuficiente: sólo el consumo de pan lo cifran en 21 gramos diarios, cuando la ración recomendada es de 100; el consumo de fruta, 2 piezas a la semana, es claramente insuficiente, al igual que el de verduras… No hay aceite de oliva ni pan fresco… En resumidas cuentas, es un menú de posguerra. Y por supuesto, la mayoría de los productos envasados son marcas blancas de la propia cadena.

Es lamentable que las autoridades sanitarias no intervengan en este tipo de publicidad engañosa, y puede que hasta peligrosa. Una dieta equilibrada debe ser suficiente para completar las calorías que gastamos, variada para garantizar que recibimos todos los nutrientes, y equilibrada: tenemos una piramide de alimentos que nos indica qué debemos comer cada día: verduras, frutas, cereales, etc. Obviamente, la dieta que propone esta cadena a través de su “menú ahorro semanal” no reune esas características, pero qué ocurriría si alguien se lo cree, si alguien le ofrece a su familia este menú sin las suficientes vitaminas, minerales y proteínas de calidad, y si lo hace durante meses… ¿Quién se responsabilizaría de las carencias nutricionales que semejante “invento” pudiera producir?

Ruego encarecidamente que no confíen en ningun mensaje publicitario “milagro”, sea del tipo que sea, ni clínicas que te adelgazan en un santiamén, ni productos que te quitan el colesterol en 14 días, ni cremas que te quitan la celulitis en una semana, ni nada por el estilo… En alimentación, como en todo en la vida, utilicen el sentido común y  la prudencia. No tenemos quién nos proteja de este sistema capitalista voraz que promueve un consumo desaforado y, sobre todo, descerebrado: sólo nosotros debemos responsabilizarnos de nuestro consumo, utilizar marcas de confianza ( la confianza se gana con el tiempo), comprar productos en lugares donde nos atiendan (también cuando nos quejamos). No debemos creer que un producto sólo porque se anuncie es bueno, los alimentos son buenos si sientan bien, si favorecen nuestra salud, si nos mantienen sanos. La publicidad es aconsejable para que conozcamos los productos, pero sólo nos deben interesar los que tienen calidad.

De nuevo sugiero prudencia con las marcas blancas, que reducen el precio de algunos productos, pero ni son los mismos, ni el consumidor tiene demasiado control sobre ellos, ni capacidad de elección en muchos casos.