La frutería, llena de color, es uno de los locales más concurridos

Mercado de San Antón: la gastronomía como ocio

23 de mayo de 2011Actualizado el 23 de marzo de 2020

Vista general del Mercado de San Antón desde su segunda plantaCon tan sólo unos días de funcionamiento visitamos el Mercado de San Antón, ubicado en pleno barrio de Chueca, uno de los mas concurridos de Madrid. El mercado cuenta con tres plantas, en la baja hay una pescadería, una carnicería de Raza Nostra que sólo vende hamburguesas, algunas de ellas diseñadas por el cocinero Juan Pozuelo, una carnicería convencional, una charcutería y una pastelería-panadería de Viena la Baguette. En la segunda planta cuenta con diferentes bares donde se pueden degustar desde sushis hasta tapas, barras altas e incluso un espacio cultural para exposiciones. Desde muchos lugares se puede escuchar el taconeo flamenco que llega de la planta alta, donde se encuentra la escuela de baile Amor de Dios. 

Finalmente, en la última planta hay un restaurante con terraza en la azotea donde los visitantes podrán tomar los pescados y las carnes que hayan comprado y que les cocinaran en el mismo al precio de 4,50 euros por producto cocinado, pudiendo acompañar la comida con una guarnición de patatas o verduras.  El restaurante, perteneciente al grupo 5 Jotas, completa el menú con su propia oferta, y no permite que el comensal deguste entrantes o postres del mercado, teniendo en este caso que consumir los ofertados por el propio local.

La terraza es muy agradable y se augura su éxito para las noches de veranoEn su primer fin de semana, el Mercado de San Antón se ha perfilado como un espacio donde compran desde las personas que viven en el barrio hasta las decenas de turistas que se acercan a conocer un poco más de cerca la gastronomía española, especialmente el jamón, donde 5 jotas tiene mucho que decir. Mención especial merecen las fruterías: coloristas, bien surtidas y con precios no excesivamente disparatados. La zona más cool, la terraza, cuenta con mesas bajas, incluso sillones, para estar cómodamente tomando algo, en esa zona se juntan curiosos, turistas y también personas que desean alternar.

La frutería, llena de color, es uno de los locales más concurridosPersonalmente recomendamos la frutería, y el local que ofrece croquetas de distintos tipos, para tomar o llevar, todas ellas exquisitas. En el otro extremo tenemos la sushitería, cuyo punto de los sushis e incluso el tipo de arroz utilizado para su elaboración dan mucho que pensar, aunque todo está en rodaje y al final será el público quien dará el veredicto. Su amplia oferta convierte al Mercado de San Antón en un centro comercial con una oferta variada y muy bien pensada para competir con los supermercados, hipermercados y centros de ocio potenciando el disfrute del visitante con un trato más personal y cercano, y la opción de degustar el producto además de comprarlo.

Detalle de la pescadería del Mercado de San AntónEl Mercado cuenta también con un servicio de atención a domicilio sin coste y un parking que el sábado 14 aún no estaba concertado y que tiene un precio realmente elevado 2,40 euros la hora, un detalle que los clientes recibirán con desgana tras horas de compras, aunque se está cerrando un acuerdo para subvencionar la primera hora. Hay que comentar que el aparcamiento cuenta con un ascensor que lleva a todas las plantas, aunque las colas en cada piso hacen pensar rápidamente que haría falta alguno más para cubrir la demanda de un público con carritos, sillas con niños, sillas de ruedas o la a menudo pesada cesta de la compra. Los puestos tampoco contaban con el distintivo y las bolsas para meter la comida que se puede cocinar en el restaurante, y la mayoría no tenían ni idea del sistema como, por ejemplo, que había que reservar mesa previamente. Seguro que con algo más de rodaje estas incidencias quedarán superadas.

Viena la Baguette vende sus ricos panes en el mercadoMuchos curiosos hacían fotos, probaban la comida: fruta partida, jamón al corte, quesos… Otros se sentaban a tomar algo, viendo pasar a la gente, mientras el restaurante se llenaba sobre las tres de la tarde. Tuvimos ocasión de probar dicho restaurante, con su ingenioso y divertido funcionamiento usando unas bolsas de papel en las que se introduce el producto en los pisos inferiores del mercado identificados con el logotipo del restaurante y se indican tanto la la forma de cocinarlo como la guarnición que deseamos para acompañar, con un coste de 4,50 euros por pieza cocinada: en nuestro caso un rodaballo para cuatro personas equivalía a una pieza y dos hamburguesas fueron dos piezas (cuidado con subir con el paquete de doce minihamburguesas porque se masca la tragedia…).

Las lechugas, en una paredes de la frutería, aportan colorido y vistosidadEl resultado final de nuestra experiencia, todo hay que decirlo, fué bastante regular: las gambas a la plancha no recibieron su necesaria ración de sal, el rodaballo al horno resultaba igualmente insípido y algo pasado, y las hamburguesas no tuvieron mejor suerte: achicharradas. Las guarniciones, patatas asadas y fritas, más de lo mismo. Sin embargo, el jamón que pedimos como aperitivo y el pan con tomate estaban deliciosos. Se entiende porque están rodando, pero hay que advertirles con los puntos de cocción para evitar una desagradable sorpresa. Esperemos que con el paso del tiempo todo se asiente porque la idea es realmente interesante y será un éxito dada la afluencia de visitantes y de locales en la zona.

En resumen: el de San Antón es un mercado que hay que conocer y que demuestra lo que siempre decimos en esta revista y es que la comida divierte y vende, y que tanto comprarla como degustarla en un espacio agradable es una propuesta con éxito asegurado.

Eva Celada

Periodista y escritora, Eva Celada inició su trayectoria en los ochenta y fue Redactora Jefe de la revista Dona. En los noventa, destacó en medios nacionales e internacionales entrevistando a figuras como la Madre Teresa, Penélope Cruz, el Dalai Lama o Antonio... Ver más sobre el autor