Mesón de Cándido, Segovia: Cocina tradicional castellana de calidad

Mesón de Cándido, Segovia: Cocina tradicional castellana de calidad

El histórico restaurante de Segovia, el Mesón de Cándido, es un icono de la ciudad y un templo de la cocina tradicional castellana puesta en el siglo XXI

La visita del Mesón de Cándido, a los pies del acueducto de Segovia, es realmente imprescindible. Sencillamente la fachada con sus balcones mirando a la plaza de entrada al monumento romano, es un lujo que nadie quiere perderse.

Aún recuerdo a Cándido, al que todos apodaban “el segoviano” con una personalidad arrolladora que conseguía que fueras a cenar a Segovia desde Madrid, no solo por su excelente cocina, sino también por verle, por disfrutar de su magnífica conversación. Al final, siempre te hacía el rito característico de cortar el cochinillo con el plato para demostrar que éste estaba más que tierno, ahora también lo hace su nieto.

Alberto, hijo de Cándido, creció entre hornos y bandejas, entre panes blancos de harina inmaculada y recetas que su padre cocinaba. No sorprende que el propio rey Juan Carlos le nombrara Mesonero Mayor de Castilla.

El legado familiar que comenzara en 1786, ha llegado a Cándido López que no solo ha mantenido la tradición de su abuelo, sino que también a implementado una forma moderna de cocina que consigue platos tradicionales excelentes actualizados, algo muy difícil en los restaurantes familiares que pasan de generación a generación.

El Mesón de Cándido, pura tradición en Segovia

Visitamos el Mesón de Cándido, el comedor mantiene su decoración tradicional con manteles de cuadros, paredes de madera oscura, cristaleras, barra… y probamos el chorizo cocinado con vino, desgrasado y con mucho sabor, también queremos probar la fabada, guisada al estilo castellano, las alubias tiernas, además de chorizo llevan oreja, pero se nota que están desgrasadas, buenísimas.

Cazuelita de chorizo

Uno de los comensales quiere Huevos fritos con patatas, los huevos fresquísimos tienen puntilla, las patatas están bien fritas y no parecen precongeladas… y ya sin más esperas recibimos el cochinillo, elaborado a la castellana, asado en horno de leña, cocinado en su propio jugo, la piel crujiente, la carne tiernísima, se deshace en la boca, una delicia. No puedes dejar de comer, aunque no tengas ya apetito. Sirven el cochinillo con una ensalada verde bien aliñada, según la costumbre castellana, con un vinagre que se hace notar para contrarrestar el asado.

El tradicional cochinillo del Mesón de Cándido, en Segovia

Rendidos a la tradición tomamos de postre la Tarta de ponche segoviano, jugosa y muy equilibrada, no excesivamente dulce, aquí se vuelve a ver la mano de Cándido, poniendo esta cocina segoviana tradicional en el siglo XXI, en definitiva, una maravilla.

Tarta de ponche segoviano

Recomendamos este restaurante, de sobra por todos conocido, porque han sabido resistir a la moda, ofreciendo una cocina tradicional de verdadera calidad además de un servicio eficiente y amable.  En una ocasión Cándido nieto, me dijo que el ponía platos más modernos en la carta, pero que en realidad todo el mundo tomaba siempre lo mismo, y aun así ofrecía cochinillo a baja temperatura, también una delicia, pero que no gustaba nunca tanto como el asado.

 A través de la ventana observamos majestuoso el acueducto que sigue maravillando a los visitantes, casi tanto como el cochinillo del Mesón de Cándido.

Más información del Mesón de Cándido

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Eva Celada