Millesime! 2011: Cuatro nuevos de Gonzalez-Byass, un cava disfrazado de champán y un perro verde | Beber
 
Millesime! 2011: Cuatro nuevos de Gonzalez-Byass, un cava disfrazado de champán y un perro verde

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Publicado el
24/10/2011



González- Byass nos ha presentado una nueva línea-colección denominada "Finos Palmas"González- Byass nos ha presentado una nueva línea-colección denominada "Finos Palmas"

Hemos estado en el Salón Milessime Madrid 2011. No sé si la fórmula se gasta o es la crisis, pero el número y el nivel de chefs en esta edición ha bajado ostensiblemente. Ginebras, güisquis, rones y tónicas han ocupado su lugar. Los vinos, sin embargo, han tomado protagonismo, y hemos vivido una tarde por momentos emocionante.

La bodega jerezana González-Byass nos ha presentado una nueva línea-colección bajo el nombre de “Finos Palmas”. Un Déjà vu que nos transporta a la gran cata a la que tuvimos la fortuna de asistir en el pasado Madrid Fusión en enero de este año, y con los mismos embajadores: José Argudo, su Brand Ambassador, y Antonio Flores, su enólogo.

En esta ocasión, y justo después de su paso por Londres, donde los vinos y personas han maravillado a Jancis Robinson y resto de Masters of Wine residentes, han llegado en primicia a España con sus cuatro nuevos-viejos finos. La nomenclatura de estos vinos se basa en la raya o rayas (de una a cuatro) que el capataz hace con la tiza sobre el palo que marca la barrica como fino, para destacar su carácter sobresaliente del resto de botas. Significa calidad, fineza y vejez. Cuantas más palmas o rayas, mayor calidad.

El primero de los vinos es el “Una Palma”, un Tío Pepe con seis años de crianza. Un vino fino evolucionado al que dos años bajo velo le aportan suficiente argumento para dar el salto de fino a gran fino. ¡Qué bien envejecen los jereces!

Un escalón más arriba se encuentra el “Dos Palmas”. Un ocho años de crianza, extraído exclusivamente de las botas que han conservado la flor protectora. Ésto le permite mantener su carácter de fino, acompañado de claras notas de su crianza biológica (la levadura se huele).

Cava rosado de Gramona vestido de gala para una causa benéficaCava rosado de Gramona vestido de gala para una causa benéfica

Seguimos la línea ascendente con el “Tres Palmas”: diez años de crianza en los que los dos últimos ha empezado a perder la citada levadura que lo protegía del contacto con el oxígeno. Ligeras notas de oxidación características que lo acercan al amontillado, frutos secos, salinidad y bajamar gaditana en la más pura expresión de un fino-amontillado.

En la cúspide se encuentra el “Cuatro Palmas”, un amontillado viejo de libro con una finura en nariz que hace olvidar sus 21 grados alcohólicos, un precioso color cobrizo y los aromas avainallados que le aporta el roble americano de calidad, junto a frutos secos y el yodo de la brisa marina. Una joya escasísima de 45 años, edad que considera Antonio Flores la necesaria para que un amontillado llegue a su punto álgido. Con menos te pierdes cosas buenas, y con más empiezan a salir las malas.

Los vinos pueden ser comprados individualmente en botellas de 50cl a precios de 10, 14, 20 y 60 euros, respectivamente, o en formato de colección completa. En este segundo caso, una duela (tabla de una barrica) hace de soporte a las cuatro botellas. Veo este conjunto en la hostelería.

Desde aquí felicitamos de nuevo a esta bodega, tanto por sacar sus joyas a la calle con un aire nuevo, como por el empuje que está dando a los generosos a nivel mundial.

Siguiendo nuestro peregrinar por el Salón, nos topamos con unas botellas que nos llaman la atención. Estas contienen el cava rosado de Gramona vestido de gala para una causa benéfica. Cuatro euros por botella van dirigidos a soportar la investigación efectuada por la Fundación para la Educación y Formación contra el Cáncer. ¡Buena iniciativa, Linda!

El cava disfrazado de champán del título hace referencia a un magnífico, frutal y cremoso Celler Batlle 2002 de la misma bodega, recién degollado. Cincuenta euros de vino que pueden parecer excesivos comparándolo con sus padres de Champagne pero que, en cualquier caso, considero bien invertidos. Estamos delante de un grande.

"El Perro Verde", un verdejo muy agradable en nariz y muy auténtico, glicérido y sabroso en boca, de Quim Vila"El Perro Verde", un verdejo muy agradable en nariz y muy auténtico, glicérido y sabroso en boca, de Quim Vila

Finalizamos nuestro recorrido parándonos a saludar a un amigo, que nos presenta una nueva añada de su vino. Un verdejo muy agradable en nariz y muy auténtico, glicérido y sabroso en boca, donde el bodeguero deja expresarse a la variedad sin maquillarla. Un gran blanco de masas hecho por el mayor “negociant” del Estado: Quim Vila. Éste es el perfil de vino que propugnamos desde estas páginas. En la etiqueta, su “Perro Verde”, como bicho raro que es, salta con ánimo de atrapar una gamba con alas de insecto. Recomendable, sin duda.

El ambiente de la feria, como siempre: much@ ejecutiv@ de tiros largos o traje oscuro invitado. No hemos comido ni un triste pincho, pero hemos tenido una experiencia enológica sobresaliente.

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HAY UN COMENTARIO
  1. Avatar de Perros Enviado por
    Perros
    23 noviembre 2011, 1:49 pm

    Jajaja, que bueno.

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