Olivastro 2008
Héctor Parra

Héctor Parra

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
27/06/2012



Olivastro

El pasado año tuvimos la ocasión de conocer el excepcional trabajo que se está haciendo en Utiel-Requena para recuperar y potenciar la uva Bobal, una variedad que, bien trabajada, da lugar a vinos con carácter pero a la vez equilibrados, ideales para romper la monotonía de otras DOs.

De entre los muchos proyectos interesantes de la zona nos quedamos con el de Bodegas y Viñedos Carres, donde el joven José Luis Torres Carpio trabaja con los viñedos familiares de más de 50 años para, a través de agricultura y vinificación biodinámicas, ofrecer un tinto con aires renovados que evoluciona en botella y copa hasta convertirse en un vino muy especial.

Este tinto de guarda fué uno de nuestros favoritos en la vista a la zona, y lo hemos recuperado en esta nueva temporada de cata en Con Mucha Gula, para probarlo tras cerca de un año de guarda.

DATOS DEL VINO
Bodega:
Bodegas y Viñedos Carres 
Denominación de Origen:
Utiel-Requena
Zona:
Casas de Eufemia, Requena, Valencia
Tipo:
Tinto
Variedades:
100% Bobal
Añada:
2008
Grado Alcohólico:
14%
Precio de venta al público (aprox.):
10-12 euros
Temperatura de Servicio:
15ºC

Ficha de Cata

Fase Visual:

Color rojo picota intenso, con tonos violáceos típicos de la Bobal y lágrima densa y lenta, con presencia de precipitados.

Fase Olfativa:

Aroma de intensidad media con predominio de frutas negras muy maduras que se combinan con toques a vainilla y suaves ahumados propios de la madera de roble francés, donde ha permanecido nueve meses, adquiriendo complejidad, pero sin perder la frescura ni la identidad varietal.

Fase Gustativa:

En boca es redondo, carnoso y persistente, con taninos maduros muy agradables, acompañados de un fondo tostado con toques especiados que, juntos, perduran en la boca dejando un vivo recuerdo frutal. Hay que dejarlo unos minutos en la copa para que termine de mostrar todo su potencial y gana con la guarda.

Maridaje:

Olivastro 2008 admite múltiples armonías en la mesa, con platos que van desde los arroces a las carnes, pasando por embutidos y quesos con cuerpo o incluso pastas.

Conclusión

Olivastro 2008 es un vino equilibrado y apetecible, que gana tras un tiempo en la copa y que rompe con los tópicos de otras variedades, combinando matices afrutados de intensidad media con toques especiados y un fondo tostado de forma muy redonda. Un vino que, además, admite múltiples compañeros en la mesa y una prueba de que la Bobal y Utiel-Requena aún tienen muchas alegrías que darnos, dejando atrás la rusticidad y las aristas que muchos recuerdan asociadas a esta variedad y que afortunadamente forman parte del pasado.

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