Tras ganar un VI Campeonato de España de Jóvenes Cocineros decepcionante
Paco Morales se afianza como promesa de la cocina española

Redacción

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
06/04/2011



Paco Morales ha sido el ganador del VII Campeonato de España de Jóvenes ChefsPaco Morales ha sido el ganador del VII Campeonato de España de Jóvenes Chefs

El XVII Congreso de Nacional de la Cocina de Autor celebró ayer la final del VII Campeonato de España de Jóvenes Chefs, un certamen en del que han despegado, entre otros, nombres tan conocidos como Andoni Luis Aduriz, Joan Roca, Sergi Arola, David de Jorge o Mikel Olazabalaga.

El ganador de esta edición ha sido Paco Morales, del Hotel Ferrero de Bocairent (Valencia), considerado como uno de los jóvenes valores de la cocina española a pesar de su ya dilatada trayectoria. El segundo premio ha recaído en Ricardo González Sotres, del restaurante asturiano El Retiro (Llanes), mientras que el Jaime Tejedor, de Casa Fusté (Barcelona) y ex cocinero de Libentia, ha sido el tercer clasificado. Gema Peñalva, Antonio Rubio, Gregori Abella, Enrique Pérez y Juan Ruiz fueron los otros finalistas.

En esta sexta edición han sido ocho los cocineros menores de 30 años los finalistas, quienes tenían que elaborar un menú de tres platos y un postre, del que preparaban ocho medias raciones en una misma cocina. El ganador recibirá 6.000 euros y trofeo; el segundo, 3.000 euros y trofeo; y el tercer clasificado 2.000 euros.

El jurado, formado por Pepe Barrena, Nacho Manzano, Cristino Álvarez, Josean Martinez Alija, Alberto Ortiz de Zárate, Marc Gascons, Paco Torreblanca y Juanjo Martínez “Anemias”, alabó el cuarteto presentado por el chef valenciano: Ostra al natural, Guisantes tiernos, Royal de apio y Leche ahumada, representativo de “una cocina moderna, fresca y de compromiso con el terreno, muy naturalista“, según explicaba Paco Morales, propietario del restaurante que lleva su nombre en Bocairent.

El jurado no desaprovechó la oportunidad de mostrar su decepción por el nivel “sorprendentemente bajo” del concurso en comparación con lo que representó hace quince o veinte años. Barrena, portavoz del comité, no disimulaba su desilusión por la calidad presentada, y trataba de busca una explicación. “Una de las cláusulas exigía que los cocineros fueran propietarios del restaurante y eso cambia mucho el concepto de la vanguardia. Cuando te juegas los cuartos… Pienso que eso se traslada a la vajilla. Aun así, Paco Morales, que va a ser, sin duda, la futura superestrella de la gastronomía española y, a lo mejor, mundial, ha elevado el tono y ha respondido a las expectativas“.

Paco Morales junto a su mujer, la sumiller Ruth CotroneoPaco Morales junto a su mujer, la sumiller Ruth Cotroneo

El mejor chef joven de este año roza la treintena, nació entre fogones y creció profesionalmente bajo el ala de Andoni Luis Aduriz. Más tarde montó su propio comedor en Madrid, revolucionando la capital, y finalmente optó por emigrar a los pies de la Sierra de Mariola, para mandar en la cocina del Hotel Ferrero de Bocairent. Casado con la directora de sala y sumiller, Ruth Cotroneo, el galardón no va a alterar la vida del joven, que guardará el trofeo en su oficina, “junto a las otras distinciones”, y no quiere que el resplandor le ciegue. “Ahora seguiremos preparándonos y, si la fama nos proporciona clientes, espero que sea paso a paso, para que nos dé tiempo a aprender“.

Para Ricardo González Sotres, un asturiano apasionado por su profesión, quedar subcampeón es un auténtico lujo, sobre todo teniendo en cuenta que el ganador “es un gran cocinero poseedor de un restaurante que cuenta ya con bastante prestigio. Quedar cerca de él es una gran noticia“, sostiene el dueño de El Retiro, de Llanes. González Sotres define su técnica como “de temporada, tratando de utilizar buenas materias primas, sin desnaturalizar mucho el producto y sin perder de vista la cocina tradicional“.

El tercer clasificado trabaja en Barcelona. Casa Fusté es el local en el que Jaime Tejedor elabora “una cocina de producto, de sabores muy sencillos, pero muy marcados. No busco estridencias ni juegos malabares, simplemente intento que el cliente perciba claramente lo que le ofrezco, argumenta muy sonriente, satisfecho del puesto logrado. “Me gusta alimentar a la gente”, concreta.

Fuente: elcorreo.com

NOTICIAS RELACIONADAS


DÉJANOS TU COMENTARIO
 
 
Marca la casilla bajo estas líneas antes de enviar tu comentario.
Utilizamos este sistema para evitar comentarios automáticos de publicidad.