Otra forma de disfrutar del dulce

Panda: la primera pastelería japonesa de Madrid

Los japoneses no sólo elaboran a la perfección platos salados, sino también postres. Una repostería cargada de detalles y precisión que no te dejará indiferente, y que está ganando adeptos a diario.

Jennifer Arenas

Jennifer Arenas

Fotografías:

Publicado el
13/07/2015



Anpan Matcha: con crema de té verde y mascarpone, confitura de judía roja Azuki y frambuesa crujiente

Anpan Matcha: con crema de té verde y mascarpone, confitura de judía roja Azuki y frambuesa crujiente

El restaurante japonés Hattori Hanzō ha abierto hace escasas semanas Panda: la primera pastelería japonesa y Matcha bar de Madrid. La Izakaya, como se denomina allí a estos establecimientos, pretende atraer a madrileños, españoles y turistas con delicias niponas, caracterizadas por no tener un sabor tan dulce como a las que estamos acostumbrados, y por su mezcla entre el ácido y el amargo.

Entre sus delicatesen: Mochis (ligeras esferas de arroz glutinoso rellenas con ganache de té verde matcha, sésamo negro o chocolate blanco y rosas, a 2 euros la unidad; Dorayakis (esponjosos pancakes japoneses rellenos de confitura de judías rojas Azuki, crema de té verde matcha y mascarpone, ganache de sésamo negro o ganache de chocolate blanco y rosas), de 3,50 a 5,50 euros; y Anpan (pan de brioche horneado diariamente y relleno con judía roja Azuki, crema de té verde y mascarpone, crema de sésamo negro y mascarpone o crema de rosas y mascarpone), de 2,50 a 4,50 euros.

Mochi de Kuro Goma, con helado de sésamo negro

Mochi de Kuro Goma, con helado de sésamo negro

Próximamente se unirán los Anmitsu a esta oferta, en la que también destaca una fusión de las cocinas francesa y japonesa a través de los Macarons artesanales (merengues de almendra rellenos). Además, ofrecen más de 100 variedades de té diferentes, con el verde como protagonista y otros igual de interesantes, como el negro, el blanco y el amarillo, así como bebidas tradicionales y refrescantes, con mucho colorido, como cafésLimonada de Sakura casera, a 3,50€.

Unas creaciones del pastelero Ricardo Vélez y la chef de pastelería Hanayo Ueta, en las que se ha pensado hasta en el último detalle. La estética es tan importante como el sabor, de ahí que se vea una vajilla con elementos delicados, atractivos y sugerentes. Por otra parte, muchas de las preparaciones de la carta, elaborada por Boja Gracia, están elaboradas con harina de arroz, por lo que son aptas para celiacos. ¡Otro punto más a favor de la pastelería!

El personal de servicio, originario de japón, sirve con calma, tranquilidad y sosiego los platos en una sala con las mesas justas para sentirse como en casa, decorada con espejos, orquídeas y tarima japonesa, un ambiente muy zen al más puro estilo nipón.

Fachada de Panda de Hattori Hanzo

Fachada de Panda de Hattori Hanzo

Además de degustar la gastronomía nipona, que también puede pedirse para llevar, los comensales podrán disfrutar de otras actividades que se realizan en el establecimiento, como aprender los bailes típicos de la mano de una geisha original, conocer la ceremonia del té mediante diferentes talleres de expertas, apuntarse a cursos de origami o de cocina y asistir a proyecciones de películas para descubrir la cultura y los valores del país asiático.

Panda de Hattori Hanzo, abierta de lunes a domingo de 17 a 20h, se ha creado para ofrecer al comensal una experiencia diferente, para que al entrar por la puerta, éste se traslade directamente a Japón y, durante un rato, se imagine allí.

NOTICIAS RELACIONADAS


DÉJANOS TU COMENTARIO
 
Marca la casilla bajo estas líneas antes de enviar tu comentario.
Utilizamos este sistema para evitar comentarios automáticos de publicidad.
 
Volver arriba