Para preparar un buen té el agua no debe hervir

redaccion01/06/2012
Cada tipo de té tiene un aroma, gusto y propiedades diferentesCada tipo de té tiene un aroma, gusto y propiedades diferentes

Lo primero para degustar un buen té es seleccionar un buen producto, natural y en perfecto estado de conservación. Además, es fundamental tener claro que esperamos de él y para qué lo utilizaremos, así evitaremos decepciones innecesarias.

Así, hay bebedores de té que buscan propiedades independientemente del aroma o el sabor y, por el contrario, hay otros que sucumben a los placeres del paladar sin atender a cuestiones de salud.

En nuestra amplia carta exclusiva de tés conseguimos combinar ambas variables para que el consumidor pueda mejorar su estado de salud sin renunciar al sabor. Por ello, para seleccionar el té más apropiado es recomendable dejarse asesorar por un profesional.

Una vez tengamos el té en casa, lo ideal es contar con una tetera de hierro especialmente diseñada para su preparación. No obstante, de no ser así, podemos utilizar filtros individuales o un mero colador.

Ya tenemos todo lo necesario para preparar una buena taza de té. A continuación, ponemos el agua a calentar teniendo muy en cuenta que no debe llegar a hervir. Cuando alcance la temperatura deseada, separamos el agua del fuego y pondremos una cucharada de té por cada taza, aunque debemos tener en cuenta que la cantidad de té varía en función de la calidad del té: a mayor calidad menor cantidad.

En el té, como en tantas otras cosas, se demuestra que comprar lo más barato puede salirnos muy caroEn el té, como en tantas otras cosas, se demuestra que comprar lo más barato puede salirnos muy caro

De este modo en el té, como en tantas otras cosas, se demuestra que comprar lo más barato puede salirnos muy caro...

Ya tenemos el té casi listo, el tiempo oscila entre 2 ó 3 minutos aproximadamente, según el tipo de té. Este factor es fundamental, pues si no atendemos al tiempo recomendado el té perderá sus propiedades y su sabor original. En más de una ocasión habréis escuchado que un té amarga, casi con total seguridad, ese sabor desagradable se deba a un exceso del tiempo de preparación.

Pues así de sencillo. Ahora sólo nos queda disfrutar del té y mejor que mejor si lo tomamos en buena compañía… Otro día hablaremos de los maridajes ¡Qué aproveche!