Ubicado en el número 128 de la madrileña Calle de Velázquez
Pinch-Arte: menús degustación por 35 euros y con pescado salvaje
Con tres espacios definidos pero diferenciados, este restaurante ofrece cocina de mercado con especial atención a los pescados salvajes, que se sirven según temporada.
Eva Celada

Eva Celada

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
12/03/2014



 
En un entorno muy agradable se encuentra este multiespacio que une zona de tapeo, restaurante y terraza coctelería, pero manteniendo la personalidad de cada uno de sus espacios


DATOS DEL RESTAURANTE
Nombre: Pinch-Arte/Velázquez 128
Dirección: Velázquez, 128 - Madrid
Teléfono: 914111912
Web: http://www.pinch-arte.es
Tipo de cocina: Cocina de mercado
Entorno: Comedor en el primer piso con ventanales a un curioso patio interior.
Servicio: Amable y eficaz en la sala, coordinándolo su propietario, Augusto Sánchez.
Accesibilidad: El comedor está en un primer piso, no hay acceso que no sea con escaleras.
Ambiente: Ejecutivos de la zona.
Aparcacoches: No
Precio: 35-45 euros promedio, muy buena relación calidad-precio
Fecha de la visita: Almuerzo, Martes 25 de Febrero de 2014

COCINA
Me decanto por el menú degustación de cuatro productos, todos ellos con mucha cantidad, mucha calidad y buena presentación. Empiezo por el Tartar de gambas con wasabi, cebolletas y tostadas, buena calidad y frescor de la gamba, textura grasa equilibrada con el wasabi, sorprende el volumen. Seguimos con un Carabinero a baja temperatura, la cabeza del mismo sobre unas migas que, al humedecerse, ofrecen un profundo sabor a mar, aunque algo más húmedas previamente mejoraría el conjunto.

Seguimos con un pescado salvaje: un Lenguado que está delicioso y casi en su punto de cocción perfecto, va sobre unas setas. Continuamos con una Xata Foxa en taco, de raza asturiana de los valles con D.O., pura elegancia en carne, bien cocida y tierna, y terminamos el menú con un Chocolate guanaja Grand Crus con ganache con tierra de pan y miel, buen sabor el chocolate con profundidad y a la vez todo el postre ligero.

El menú se complementa con el vino Sánchez Carrascal tinto crianza o con un blanco Rueda, ambos muy indicados. También con agua y café, todo ello por 35 euros cualquier día de la semana: sencillamente increíble. No me resisto a los platos de cuchara y pruebo unas Verdinas con almejas que están perfectas y un poco de carne roja, que tiene todo el sabor que le falta a la carne blanca, por mucho que se diga. El pan es de Madre hizo Pan, lo sirven en tres variedades y es estupendo.


OBSERVACIONES
Se debe pedir hora si se va los fines de semana, el domingo cierra. En mi opinión los menús degustación son muy aconsejables, ya que tienen un precio muy ajustado. Hay muy buena variedad de gin-tonics, el de Augusto muy aconsejable.
CALIFICACIÓN
Carlos del Portillo realiza en este establecimiento una cocina del sentido común en la que manda el producto de temporada, principalmente el pescado salvaje, que él mismo compra en el mercado cada día y que sirve sin disfraces, porque no le hacen falta. Las presentaciones, los puntos y las guarniciones tampoco son estridentes, lo que se agradece. Los platos de cuchara que se sirven, también como medias raciones, están bien realizados y presentados, y cada semana hay diferentes, lo que permite no cansarse cuando se come en el restaurante con frecuencia.

En definitiva, un restaurante que proporciona una cocina bien realizada, con algunos toques creativos pero dentro de la racionalidad gastronómica que impera en nuestros días, algo que convierte al establecimiento en tendencia.
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