10 planes enogastronómicos en Catalunya que no puedes perderte este otoño

10 planes enogastronómicos en Catalunya que no puedes perderte este otoño

Con más de 300 bodegas, Catalunya es el paraíso de los amantes del vino y el cava, siempre maridados con buena gastronomía, arte, fiestas y aventuras ¡Prepárate para disfrutar!

Saborear la gastronomía de Catalunya es hacer un recorrido por los paisajes, las tradiciones y la cultura de todo un pueblo. Suquets, ranxos, arroces, asados, embutidos, dulces… La cocina catalana es grandiosa y muy variada, en ella se mezclan los productos del mar pero también de la tierra y de esa unión magistral surgen las famosas recetas ‘mar y montaña’ que tanto la definen.

La gastronomía de Catalunya es rica y muy variada, con una despensa que se llena de productos del mar y de la tierra. Foto: Agència Catalana de Turisme.

En esta tierra de contrastes es fácil vivir experiencias gastronómicas deliciosas, sobre todo en esta estación en la que aparecen los aromas silvestres de productos de temporada como las setas o la caza. La variedad de ingredientes y materias primas de la tierra es la base de una cocina única. Con cereales autóctonos, los panes de payés, los arroces de Pals y el Delta de l’Ebre, las alubias de Santa Pau, los quesos de pastor, las hortalizas, las setas, las carnes de caza, los frutos del mar y los aceites de oliva.

La cocina de otoño nos traslada a los sabores y aroma de los bosques. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Todos y cada uno de estos productos singulares conforman un patrimonio agroalimentario incomparable y probarlos te acercará al trabajo de los artesanos del paisaje: campesinos, ganaderos, artesanos, pescadores, viticultores y cocineros. En las experiencias enogastronómicas vas a descubrir de dónde sale lo que comemos, a comprar los productos en origen y a conocer de cerca cómo se trabaja en el campo, el pasto, la granja o el obrador.

Lo podrás hacer a través de las diversas visitas a productores y rutas agroturísticas para conocer el territorio y a estos héroes de la despensa catalana, y convertirte por un día en campesino, embarcarte y descargar las capturas del día en la lonja de pescadores, hacer requesón o recoger las aceitunas y llevarlas a la almazara para hacer el primer aceite de la temporada.

Vinos y cavas, tradición vinícola en tu copa

Catalunya es un país de viña, cargado de una tradición viticultora que se mantiene y crece a través de los siglos. Además, aquí se produce el cava, un vino espumoso que nació en el siglo XIX utilizando las variedades de uva autóctonas del Penedés. Su elaboración es única y te sorprenderá. En Catalunya cuentan con 12 Denominaciones de Origen y 9 Rutas del Vino en las que grandes y pequeños productores abren las puertas de sus bodegas para que conozcas de cerca su trabajo mientras descubres la grandeza del paisaje y el entorno.

Enoturismo por Catalunya, mil planes en las 9 Rutas del Vino. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Practicar el enoturismo en Catalunya permite descubrir el interior de bodegas monumentales y catedrales del vino modernistas. Más de 300 bodegas de vinos y cavas invitan a conocer todos sus entresijos y a probar sus especialidades y, al mismo tiempo, ofrecen multitud de actividades para conocer a fondo la tierra en la que nacen: vendimiar, pedalerar y tomar un trago entre viñedos silvestres, probar la antigua cocina de una masía centenaria, hacer una yincana infantil recorriendo un viñedo, adentrarte en refugios antiaéreos de la Guerra Civil que ahora son cavas de guarda o compartir una comida de vendimia en una tina de piedra seca de más de 100 años, por ejemplo.

10 planes enogastronómicos en Catalunya para este otoño

En otoño coincide con el final de la vendimia, las bodegas empiezan a elaborar sus vinos jóvenes y el trajín es constante. Es el momento ideal para vivir el enoturismo en Catalunya, con planes sorprendentes para celebrar la llegada de los nuevos vinos y cavas. Hemos seleccionado 10 propuestas irresistibles de enogastronomía para que te lances a recorrer Catalunya en los próximos fines de semana:

1. Navegar y brindar en la Costa Brava

Navegar y disfrutar de la despensa catalana. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Fusionar el mundo del vino con la buena mesa y el amor por el mar es la apuesta de La Gastronòmica, una empresa de turismo activo que propone una experiencia de navegación y degustación en una embarcación tradicional de madera, el Popi. Navegarás por la Costa Brava haciendo un alto en una cala maravillosa para degustar los productos de la lonja de pescadores de Palamós, servidos con vinos con DO Empordà. Se puede elegir entre distintas opciones, como ver salir el sol mientras desayunas, comer después de darte un chapuzón o bien cenar y disfrutar de un baño bajo la luz de la luna.

2. Cata de vinos en la Vall del Flequer en el Bages

Las tinas de piedra seca, una joya del patrimonio cultural. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Esta escapada propone descubrir unas construcciones únicas en Catalunya: las tinas de piedra seca donde se elaboraba el vino en medio de la montaña, junto a las viñas, en el valle del Flequer. Las impresionantes tinas, que data de los siglos XVIII y XIX, se encuentran en la orilla del torrente del mismo nombre, en el municipio del Pont de Vilomara i Rocafort, y, junto a otras estructuras de piedra, han sido reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Es un recorrido circular por el Valle del Flequer, que permite descubrir estas singulares construcciones de piedra. En total se han catalogado más de un centenar que servían para hacer vino a pie de viña. En este lugar tan exclusivo puedes degustar algunos de los vinos de la DO Pla de Bages como los de la bodega Abadal, que organiza catas al aire libre.

El Hotel Mas de la Sala también organiza experiencias enogastronómicas entre las viñas de Bages. La finca propone una cata de tres de sus vinos y, tras ello, un menú degustación con productos de proximidad, entre los que no podría faltar un aceite de oliva de una variedad autóctona.

3. Parada en los mercados

Ruta por los mercados. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Los catalanes mantienen la costumbre de ‘ir a la plaza’, que es como se dice ir al mercado. Hay mercados semanales en pueblos, villas y ciudades catalanas. Son el mejor escaparate de lo que crece en el huerto, lo que se pesca en el mar y lo que se cocina en casa. Algunos de los mercados más populares son los de Vic, Granollers, Balaguer, Tordera, Solsona, Tortosa, Sant Feliu de Guíxols, Tàrrega, la Seu d’Urgell o los múltiples mercados municipales de Barcelona.

En la capital, bcnKitchen organiza una jornada muy completa que comienza con la visita a uno de los dos mercados barceloneses más famosos, la Boquería y el Mercado de Santa Caterina, para elegir los ingredientes que luego cocinarás y degustarás en su taller de cocina, con una copa de vino y en buena compañía.

4. Únete a las fiestas que celebran el otoño

Fiestas de la Vendimia. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Después del verano llegan muchas de las fiestas relacionadas con la vendimia, cosechas y productos que anuncian el otoño. Es el momento de las jornadas dedicadas a la patata, por ejemplo el Mercado de la Patata del Bufet, en Orís, y la Fiesta de la Patata en Prades. También la Feria de la Manzana de Barbens y la de Ullà; las dedicadas al queso, como la Feria de Sant Ermengol en la Seu d’Urgell; la Fiesta de la Ratafía de Santa Coloma de Farners y la Feria de la Ratafía de Besalú; las Jornadas Gastronómicas del Calamar de Arenys de Mar; las Jornadas Gastronómicas del Pulpo y el Arroz de La Ràpita; la Feria de la Perdiz en Vilanova de Meià… y muchas otras.

Un capítulo aparte merecen las ferias y fiestas del vino y el cava. Del 4 al 6 de octubre se celebra el Cavatast 2024, que reúne unos 50 bodegas de cava que ofrecen catas a los visitantes en Sant Sadurní d’Anoia y la Fiesta de la Embutada, en el centro de Tarragona, conmemora la llegada del vino novel en las primeras semanas de noviembre y el aroma a dulce del mosto envuelve las calles. 

5. Los aromas del vino en la Terra Alta

En Cataluña se respira la tradición y cultura del vino. Foto: Agència Catalana de Turisme.

El espíritu mediterráneo que desprende la Terra Alta y que enamoró a Picasso es, también, la patria de las mejores garnachas blancas. Aquí podrás recorrer la Ruta del Vino de la DO Terra Alta para conocer en profundidad esta variedad.

Entre bodegas cooperativas que están actualizando sus colecciones y proyectos de autor, en las tierras de la DO Terra Alta encontrarás buena cocina, actividades de turismo activo, historia bélica (verás el escenario de la mayor batalla de la Guerra Civil) y el encanto de la Cataluña interior.

La bodega Sant Josep Vins es un buen ejemplo. Desde el pueblo de Bot, corazón de un paisaje espectacular donde se une la llanura de la Terra Alta con el Valle del Río Canaletes, cultivan un millar de parcelas de viña con una veintena de variedades de uva, entre las que destacan la garnacha blanca y la garnacha tinta. Puedes visitar la bodega, recorriendo antes los viñedos, o acercarte a la barra del bar en la tienda para degustar los vinos y llevarlos de recuerdo.

6. Quesos artesanos, el sabor de los valles

Quesos de oveja artesanos de Mas Farró. Foto: Agència Catalana de Turisme.

Saborear en el propio lugar de origen los quesos artesanos de Catalunya es otra experiencia que no puedes perderte. Mas Farró es una pequeña explotación familiar agraria en La Vall de Bianya, en los Pirineos de Catalunya. Poseen un rebaño de ovejas que proporciona la leche con la que elaboran su queso ‘Serrat de oveja’. Si te acercas a su granja, podrás ver pastando el rebaño y llevarte uno de sus delicados quesos de leche cruda.

En Mas La Coromina, en la Vall d’En Bas (La Garrotxa), también abren sus puertas a todo el que quiera experimentar, sentir, aprender y vivir en primera persona como es un día en la granja, ideal para pasar un día en familia viendo el ordeño de las vacas y probando la leche y sus derivados.

7. Cocina y sensibilidad

Fina Puigdevall,cocinera de Les Cols, en La Garrotxa. Foto: Agència Catalana de Turisme.
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Más de 50 restaurantes en Catalunya tienen estrella Michelin, uno de los reconocimientos más prestigiosos a nivel internacional que premia el talento de los chefs catalanes y el servicio que ofrecen en sus establecimientos. Algunos se encuentran, además, en lugares maravillosos como es el caso de Les Cols, con Fina Puigdevall al frente en Olot (Girona).

Toda la familia participa en este proyecto gastronómico ubicado en La Garrotxa, un entorno volcánico muy singular, que inspira a las cocineras, Fina y su hija Martina, a crear un menú degustación delicado, natural y sabroso. En Les Cols utilizan las verduras y hortalizas del entorno y fieles a esa filosofía de Km.0, no incluyen pescados.

El restaurante gastronómico La Boscana se sitúa en el Pla d’Urgell, en medio de la llanura de Lleida, en las tierras de Ponente. Se trata de proyecto familiar de los tres hermanos Castañé y la madre Roser, liderado en la cocina por el más pequeño de los hermanos, el chef Joel Castañé Daniel. El entorno es idílico, rodeado de árboles frutales, el huerto, los animales y más de 60 especies naturales. La fruta es el hilo conductor de su cocina, con el Proyecto Fruta, que aúna investigación gastronómica, divulgación y el reflejo del paisaje y las tradiciones culinarias en el plato.

En Barcelona, el chef Fran López presenta la esencia de la cocina de su tierra natal, les Terres de l’Ebre, en el restaurante del hotel Ohla Eixample: arroces, anguila, pescados y mariscos, caza y carnes propias de esta región con elaboraciones contemporáneas y pinceladas de las cocinas asiáticas y la nouvelle cuisine francesa.

8. Sumérgete en el mundo del cava en el Penedès

Bodega Gramona, en el corazón del Penedès. Foto: Gramona

A través de esta experiencia enogastronómica firmada por la familia Gramona, podréis conocer el pasado y el presente de la tradición vinícola del Alt Penedès y todos los secretos del apasionante mundo del cava.

La nueva generación de esta saga de viticultores ha apostado por un celler ecosostenible y una granja biodinámica, que conviven en armonía con su cava centenaria. En su espacio gastronómico, transmiten la cultura culinaria y enológica de su territorio a través de una cocina creativa de raíces mediterráneas, que su equipo de sumilleres marida sabiamente con sus vinos. Después de conocer la bodega y degustar el menú, podréis visitar la finca y recorrer sus extensas viñas.

9. Vino y aceite en el Priorat

El Hotel-Hostal Sport ofrece diferentes menús de cocina catalana y catas de vino en bodega.

En manos de la cuarta generación y ubicado en un edificio emblemático de Falset, el Hotel-Hostal Sport propone una experiencia en la que podrás recuperar esas sensaciones que solo afloran alrededor de un buen vino, además de descubrir el entorno en el que nace. Tras un desayuno bufet con productos de proximidad, visitarás una bodega emblemática en el que participaréis en una cata de vinos.

El Priorat es una comarca de la Costa Daurada con esencia vinícola y llena de encanto. Las visitas a diferentes bodegas te permitirán conocer vinos de calidad de la DOC Priorat y la DO Montsant. También podrás catar aceites de oliva virgen extra, hortalizas ecológicas y un producto tan singular como el azafrán, que se está recuperando en la zona.

El Celler Mas Roig es una bodega con más de 100 años de historia, rodeada de viñedos y olivos en la comarca del Priorat, y ofrece experiencias gastronómicas tanto alrededor del vino como del aceite ya que posee su propia almazara con la arbequina como gran protagonista y podrás hacer una cata para que te desvelará todo su sabor.

10. En familia por el Delta de l’Ebre

Actividades en familia en MónNatura Delta

Esta ruta está pensada para ir en familia. Con el río Ebro guiándote durante toda la ruta y la Sierra de Cardó en el tramo final, en este recorrido descubrirás una de las zonas menos conocidas de las Terres de l’Ebre, y lo harás de la forma más deliciosa probando los productos de la cocina deltaica. Visitarás cuatro pueblos donde se concentran los diferentes proyectos agrícolas y ganaderos. Disfrutarás de vinos, fruta dulce, aceites, cítricos y quesos. En el municipio de El Perelló (Baix Ebre), famoso por su miel, almendras, olivos y vinos, se pueden visitar hasta cuatro explotaciones agrícolas abiertas al público.

No os podéis marchar de la zona sin conocer la historia del arroz DOP Delta del Ebre. El Molí de Rafelet forma parte de la tradición y la cultura de Les Terres de l’Ebre, y es una visita obligada en Deltebre. Cerca de Amposta se encuentra el Molino Lo Nostre Arròs que organizan interesantes visitas para todos los públicos donde te explicarán todo sobre el cultivo del arroz, cómo funciona un molino y qué tipos de variedades producen: es la única empresa familiar que hace toda la cadena desde la siembra hasta la comercialización.

Y en MónNatura Delta, el Centro Naturaleza podrás observar los pájaros de cerca con los telescopios, navegar con las divertidas barcas de pértiga, hacer catas a ciegas… Organizan, también, recorridos por los arrozales y a las salinas y visitas al molino.

Más información: catalunya.com

alicia hernández

¿Quién es Alicia Hernández?

Alicia Hernández es periodista especializada en gastronomía y redactora jefa de Con Mucha Gula... Ver más sobre el autor