Toda buena celebración es una buena oportunidad para probar lo mejor de la gastronomía de la zona. Con la llegada del otoño, una de las festividades más populares del año dan su pistoletazo de salida. Nos asomamos a Zaragoza para descubrir los platos más típicos de las Fiestas del Pilar.
En honor a la Virgen del Pilar, bares, restaurantes y calles se llenan de gente que se deja llevar para disfrutar de los sabores y productos más tradicionales de Zaragoza. Ya sean en tapas, pinchos o platos, los clásicos de la gastronomía zaragozana brillan con luz propia en los días de la patrona de la ciudad. Con esta lista, conectarás con la historia, tradición y orígenes de las fiestas más importantes de Zaragoza. ¡Toma nota y haz hueco porque no podrás irte sin probar todos!
Los cinco platos más típicos de las Fiestas del Pilar
La gastronomía de las fiestas de Zaragoza incluye lo mejor de la zona. Es una cocina que vuelve a las raíces, a lo tradicional… Porque las deconstrucciones, las esferificaciones y las gelificaciones están muy bien, pero a veces lo tradicional y clásico también hay que reivindicarlo. La feria de las Fiesta del Pilar es el mejor lugar para quienes quieren rendirle pleitesía a la cocina de las abuelas y volver a los orígenes y a la historia. Un momento para disfrutar del sentimiento de comunidad que la gastronomía nos regala con los platos más típicos del Pilar.
Ternasco de Aragón, un imprescindible en las Fiestas del Pilar
No se entienden unas Fiestas de Pilar sin un ternasco de Aragón. Está considerado una de las mejores carnes de cordero que proviene de animales de tan solo 3 meses alimentados a base de leche materna y cereales naturales. Los corderos tienen un peso entre los 8 y los 12,5 kilos en el momento de ser sacrificados y todos están registrados en la Indicación Geográfica Protegida Ternasco de Aragón que solo recoge las razas autóctonas aragonesas: ojinegra de Teruel, roya bilbilitana y rasa aragonesa.

Es una carne muy tierna y sabrosa y la forma más tradicional de prepararla es al horno y acompañarla de patatas, aunque se trata de una pieza muy versátil. Por eso, durante las Fiestas del Pilar podrás probarla también guisada, en bocadillo, en forma de cachopo, en albóndigas o croquetas… ¡Un sinfín de opciones que te harán amar el cordero!
Pollo al chilindrón
Aunque este plato es algo más desconocido, se trata de uno de los más tradicionales de la región. Es una de las elaboraciones más antiguas de la gastronomía aragonesa. El pollo es otra de las explotaciones más clásicas de la provincia, por lo que es evidente que no podía faltar en la lista de los platos típicos de las Fiestas del Pilar de Zaragoza.

El secreto del pollo al chilindrón es la salsa. Se elabora a base de tomate, pimientos, calabacines y cebollas y, en algunas ocasiones, se introducen otras verduras y hortalizas cultivadas en la zona. El toque final y diferencial lo aporta el jamón que se incluye en la salsa. Un jamón generalmente de Teruel.
Migas aragonesas
Un plato con historia, con tradición. Un plato imprescindible en las Fiestas del Pilar. Antaño, las migas aragonesas servían a los pastores para aprovechar los alimentos y, ahora, se han convertido en un auténtico manjar. Las migas existen en diferentes versiones alrededor de todo el territorio nacional. Este plato se elabora con una mezcla de pan, embutidos, ajos, huevos y aceite de oliva.

Las clásicas migas de Aragón admiten casi cualquier carne como panceta, tocino, longaniza o chorizo. Y, ¡no te olvides! Un buen plato de migas aragonesas tiene que llevar uvas y cebolla roja.
Huevos al salmorrejo
¡Ojo con este plato! No te confundas. Huevos al salmorrejo, con dos erres. A diferencia del salmorejo popular en zonas de Andalucía y que es un fijo en los meses tórridos, el salmorrejo es un reconfortante guiso, más apetecible en las épocas frías. Los protagonistas de este clásico aragonés, como podía ser de otra manera, son los huevos.

Los huevos se escalfan al horno y se cubren con salmorrejo. El salmorrejo es un caldo de carne y verduras. A esta mezcla se le añade carne que sirve como acompañamiento. Lo más tradicional es usar lomo de cerdo, jamón serrano y longaniza, aunque en ocasiones se encuentran también con conejo o perdiz. Además, los huevos al salmorrejo se terminan con espárragos que le aportan unos matices espectaculares.
Frutas de Aragón, el bocado dulce de las Fiestas del Pilar
Después de tanto salado… Ya apetecía algo dulce. Y es que en las Fiestas del Pilar los dulces tampoco faltan. Entre las más populares, como no podía ser de otra manera, son las frutas de Aragón. Es uno de los dulces más populares de la región, uno de los souvenirs más codiciados.

Se trata de frutas confitadas recubiertas de chocolate. Así, se forma un postre visualmente similar a los bombones. Lo más habitual es encontrar peras, manzanas, higos, naranjas, cerezas, ciruelas… El contraste de la fruta fresca confitada con el chocolate hace de éste, un postre de auténtica fantasía que no puede faltar para celebrar las Fiestas del Pilar.
Manto de la Virgen del Pilar
Bueno, aunque era una lista de los cinco platos más típicos de las Fiestas del Pilar… Para los más golosos hay un regalo. Y es que no se entienden unas fiestas en Zaragoza sin un trozo de manto de la Virgen del Pilar. Es el postre más típico de la región que se elabora únicamente para celebrar esta festividad. Este postre adquiere su nombre por la forma que tiene, que tiene efectivamente forma de trapecio e imita el manto de la patrona de la ciudad.

El manto de la Virgen es una tarta elaborada con ingredientes sencillos, aunque como en todo postre con siglos de historia… Hay debate en cuanto a la receta original y ésta cambia según las pastelerías. Aun así, el postre más típico de las Fiestas del Pilar es un hojaldre o bizcocho hojaldrado que se rellena con crema pastelera o nada. El dulce se termina con una segunda plancha de hojaldre que se pinta con yema de huevo y se decora elegantemente, como el manto de la patrona.
Ahora sí. Con estos platos típicos de las Fiestas del Pilar, podrás disfrutar al máximo de las fechas más importantes de la ciudad y descubrir la riqueza de la gastronomía aragonesa.





