Porto Rubaiyat
Eva Celada

Eva Celada

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
18/10/2008



Una apuesta segura para comer bien sin sorpresas, especialmente indicado para quienes valoran por encima de todo la calidad de los productos y su elaboración cuidada pero sin estridencias. Una cocina que además de estar buena sienta bien. Atención especial a los pescados y los postres.

Nombre: Porto Rubaiyat
Dirección: Calle Juan Ramón Jiménez, 37 (Madrid)

Teléfono: 91 359 10 00
Página Web: http://www.portorubaiyat.com/

Tipo de cocina: De mercado, muy estacional con especial atención a pescados y mariscos.
Entorno: Ambiente marinero con cocina vista a través de ventanas redondas.
Servicio: Servicio muy correcto, cambio de servilletas entre platos…
Accesibilidad: Buena, aunque esta en un semi-sotano tiene ascensor de bajada.
Ambiente: Hetereogéneo con hombres de negocios al mediodía, parejas y familias en cenas  y fines de semana.
Aparcacoches:
Precio: Medio, con buena relación calidad/precio
Fecha visita: Martes, mediodía, 7 de Octubre de 2008

Cocina:

La nueva carta realizada por el prometedor chef Carlos Valentí es todo un acierto, probamos un menú degustación especialmente seleccionado para un grupo de periodistas gastronómicos, con lo cual, todo suele estar mucho más cuidado, en los aperitivos jamón ibérico D.O Guijuelo Carrasco de muy buena calidad y percebes gallegos: algo insípidos, en los entrantes un tartar de atún con ensalada de mézclum muy conseguido, una coca de boquerones, tomate seco y jabugo deliciosa y raviolis de cigala con menta, jengibre y consomé muy prescindibles, la lubina salvaje con alcachofas en tres texturas muy rica, sublime y muy original el mero con crema de sopa de ajo y huevo escalfado: lo mejor de la comida para mi gusto. El cochinillo confitado y deshuesado con cebolletas glaseadas con zumo de naranja un poco pretencioso, mientras que el bife de Chorizo tropical Kobe Rubaiyat, bueno pero algo bajo de temperatura,  perfectamente comprensible cuando salen tantos platos a la vez. Se nota que el chef ama el dulce porque los postres fueron una delicia tanto la sopa de cacao y ron con helado de plátano como la piña salteada con vainilla y helado de cardamomo.




Observaciones:

Dejarse guiar por el metre para pescados. La carta de vinos excepcional, pedir alguno de los vinos que el propio restaurante esta realizando en sus bodegas. Zona de fumadores habilitada.


Calificación:

Una apuesta segura para comer bien sin sorpresas, especialmente indicado para quienes valoran por encima de todo la calidad de los productos y su elaboración cuidada pero sin estridencias. Una cocina que además de estar buena sienta bien.

Puntuación:

7.5/10

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