Dinamarca es conocida por muchas cosas, y una de ellas es que tiene un auténtico patrimonio pastelero. La gastronomía danesa es muy golosa. Por ello, cuenta con un gran número de postres irresistibles en los que destaca el uso de productos típicos del país como las cerezas, las almendras o la mantequilla. A continuación, os dejamos los postres típicos de Dinamarca que hay que probar alguna vez en la vida.
1. Aebleskiver o mini tortitas sufladas

A simple vista pueden parecer unos mini pancakes o mini tortitas redondos con un poco de azúcar glasé. Sin embargo, son mucho más que eso. Es uno de los postres más típicos de Dinamarca en la temporada de Adviento y Navidad. Su origen se remonta a los vikingos, que usaban sus escudos como sartén y su casco para conseguir la forma redonda de los aebleskiver. Se suelen servir con mermelada de frutos rojos; y en algunas ocasiones se le añade un relleno salado o dulce, como nata o chocolate.
2. Risalamande, más que una arroz con leche

El Risalamande es uno de los postres más típicos de Dinamarca para servirse en Navidad. Como indica su nombre, es un arroz (ris) almendrado (alamande). Una versión similar al arroz con leche español, pero a la que se le añade nata batida y suele acompañarse con una salsa de cerezas.
¡Sorpresa como en el roscón de reyes! Al tratarse de un postre navideño, siempre hay una pequeña sorpresa escondida, como ocurre con el roscón de reyes español. En el Risalamande, se esconde una almendra en una de las raciones que se sirve. La persona afortunada debe mantenerla en la boca hasta que todos terminen su postre, y luego ¡se desvela la sorpresa!
3. Drommekage, un bizcocho de ensueño

En todo recetario repostero no puede faltar un bizcocho, como este de vainilla y cobertura de coco que no es de extrañar que se haga llamar “bizcocho de sueños”. Se trata de un bizcocho muy jugoso de vainilla al que se le añade por encima una capa hecha con coco rallado, mantequilla y leche. Acompañado de un café, es la mejor forma de amenizar una tarde.
4. Wienerbrod, uno de los postres típicos de Dinamarca, pero cuyo origen es vienés

Wienerbrod se traduce al español como pan (brod) vienés (wiener). Como bien indica su nombre, es un postre originario de Viena, Austria, que fue exportado y adaptado al gusto de los daneses. Consiste en un crujiente hojaldre con más de 27 capas de mantequilla. Se puede encontrar con múltiples formas y rellenos. Como de crema pastelera, mermelada… O simplemente con un poco de azúcar glasé espolvoreado.
5. Kanelsnegle o rollos de canela

Nada más placentero como hornear unos rollos de canela cuyo aroma endulcen todo el hogar. A pesar de que los rollos de canela, o Cinamonn Rolls se han hecho populares sobre todo en Estados Unidos, en realidad tienen origen en Suecia y Dinamarca. A finales del siglo XIX, esta receta solo se elaboraba en los hogares con más recursos económicos, aunque afortunadamente, en la actualidad, es uno de los bollos que no puede faltar en una pastelería de especialidad.
6. Galletas de mantequilla (Danske Småkager)

Probablemente te suene esa caja metálica azul de galletas danesas de mantequilla de Royal Dansk, que siempre que las abrías sólo había un par de hilos y agujas, y nada de galletas ni de dulces. La realidad es que las galletas danesas son toda una delicia, ¡normal que siempre estuvieran agotadas!
Hay una gran variedad de recetas danesas de galletas de mantequilla, y se pueden hacer de limón, avena o cereza. Aunque lo que nunca puede faltar es una generosa cantidad de mantequilla. Es obligatorio acompañarlas con una generosa taza de té o café para mojar las galletas.
Estos postres típicos de Dinamarca son solo una pequeña selección de la gran riqueza repostera del país. Con estos dulces tan ricos… ¡no nos extraña que se diga que son uno de los países más felices del mundo! No te pierdas ninguno de nuestras recomendaciones de postres más famosos del mundo como la chocotorta argentina o los pasteles de Belém, el característico dulce portugués.





