Aprende a hacer tu propio queso en la sierra de Huelva, entre encinas y tradiciones

Aprende a hacer tu propio queso en la sierra de Huelva, entre encinas y tradiciones

En plena Sierra de Aracena, la quesería Monte Robledo elabora quesos artesanos con leche de cabra florida, una raza autóctona onubense. Apúntate a sus talleres y conviértete, por un día, en un maestro quesero.

En el corazón del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en el norte de la provincia de Huelva, la finca Monte Robledo nació con la vocación de recuperar la tradición quesera de la sierra. Bajo la mirada de María Jesús García, la quesera y artífice del proyecto, se puso en marcha una ganadería extensiva de unas 300 cabras que pastan en libertad, alimentándose de lo que cada estación les ofrece: madroñeras, jaras, bellotas… un menú natural que imprime carácter al producto.

Las cabras de raza florida en la dehesa de Monte Robledo.

La Quesería Monte Robledo se encuentra a la salida de Aracena y nació del empeño por mantener viva la tradición quesera de la sierra onubense. En los años noventa, cuando la modernización amenazaba los métodos artesanales, decidió apostar por la autenticidad: criar cabras en libertad, ordeñar a mano y transformar cada litro de leche en pequeñas piezas de sabor. Hoy, con la ayuda de su hijo Miguel García, el proyecto se ha consolidado como un referente del turismo gastronómico sostenible en Huelva, combinando producción, enseñanza y divulgación.

María Jesús García, maestra quesera.

En la finca viven unas 300 cabras que pastan en libertad a diario entre encina. Son animales de raza florida, una variedad autóctona onubense, fuerte y lechera, adaptada al clima y al terreno serrano. Su alimentación natural, confiere a la leche una personalidad única, con matices vegetales, notas lácticas frescas con el sabor de la sierra.

Monte Robledo trabaja exclusivamente con leche cruda de cabra Florida, sin someterla a pasteurización. “Queremos que el queso hable de nuestro paisaje”, repite María Jesús, “que conserve las bacterias buenas del monte, esas que le dan carácter”. El proceso se realiza a mano, desde la cuajada hasta el prensado, con respeto al ritmo natural del producto. La finca cuenta con certificación ecológica y un sistema de ganadería extensiva que garantiza el bienestar animal.

Quesos artesanos y con historia

Monte Robledo elabora una gran variedad de quesos.

Entre sus especialidades destaca el famoso queso de Aracena, conocido también como ‘el pestoso’ por su aroma intenso y su corteza viva, resultado de un proceso de maduración de al menos dos meses durante el cual cada pieza se voltea manualmente y se humedece para favorecer la flora del ‘remelo’. El resultado es un queso de textura cremosa, sabor largo y carácter rotundo.

Otra de sus joyas es el queso Picón, con curación de un año, de pasta blanda y sabor picante, elaborado con la leche de cabra Florida y envejecido en bodegas naturales. También producen tortas de Aracena, quesos en aceite —el tradicional “queso de la abuela”— y versiones aromatizadas con romero, pimentón o finas hierbas, que reflejan los aromas del monte mediterráneo.

Maestro quesero por un día

Miguel, en el taller de quesos.

La quesería (que también es un museo etnográfico llenos de aperos y utensilios queseros de otros siglos) abre sus puertas al visitante que puede vivir la experiencia desde dentro gracias a los talleres de elaboración de queso que ofrecen María Jesús y su hijo Miguel. Durante la jornada, se aprende a ordeñar las cabras, a cuajar la leche, a moldear el queso y a comprender el proceso artesanal paso a paso. Cada participante se lleva a casa su propia pieza recién prensada, que deberá darle la vuelta cada día y guardar en la nevera durante cuatro o cinco días antes de degustarla.

La actividad, de unas dos horas de duración, incluye un pequeño paseo por el campo entre encinas y la explicación del sistema de pastoreo. Se recomienda llevar ropa cómoda, calzado de campo y reservar con antelación a través de su web o por teléfono, ya que las plazas son limitadas (www.monterobledo.es).

Tradición quesera y fiestas

La quesería Monte Robledo no está sola en esta tarea de conservar la cultura del queso. Muy cerca, también en el entorno de Aracena, se encuentra Finca La Nava, otro proyecto que elabora quesos artesanos a partir de leche de cabra y ofrece visitas guiadas y degustaciones. Ambas queserías forman parte del paisaje gastronómico de la Sierra de Huelva, donde el pastoreo, el trabajo manual y la autenticidad siguen marcando el ritmo.

Quesos Finca La Nava.

Y para catar y comprar los mejores quesos artesanos cada año, durante el puente de diciembre, Aracena celebra su tradicional Mercado del Queso Artesano, una feria que en 2025 alcanza su 23ª edición. Durante tres días, la plaza del Marqués de Aracena se llena de puestos de queserías andaluzas y nacionales y hay degustaciones, concursos, demostraciones y talleres para todas las edades. Monte Robledo participa cada edición con sus variedades más emblemáticas y organiza talleres abiertos para aprender los secretos del cuajo, la leche y la maduración. El evento se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes del queso artesanal y del turismo rural de invierno.

Si tu visita no coincide con la feria, los productos de Monte Robledo pueden adquirirse directamente en la tienda-taller de la finca, pero también cuentan con tienda en el centro de Aracena, situada en la Plaza del Marqués de Aracena, esquina con Calle Constitución. Allí se ofrecen, también, degustaciones de sus quesos, además de otros productos serranos como miel, aceite ecológico y mermeladas.

alicia hernández

¿Quién es Alicia Hernández?

Alicia Hernández es periodista especializada en gastronomía y redactora jefa de Con Mucha Gula... Ver más sobre el autor