Cuando fuimos a comer al Atelier de Amanda, un pequeño restaurante en Mera (A Coruña), la propia Amanda nos recomendó “guardar un hueco para el postre, que vale la pena”. No fue sencillo, pero la hicimos caso y cuando llegó esta receta de cremoso de arroz con leche entendimos la razón. Un postre absolutamente delicioso.
Aquí tenéis la receta que nos da Summa, el chef y copropietario del restaurante junto con la propia Amanda. Además, nos da un secreto: “paciencia, movimiento y control de la temperatura. El arroz necesita atención constante para liberar su almidón y construir la textura. La infusión se incorpora poco a poco y nunca se deja de remover. Es una receta exigente, pero precisamente esa dedicación es la que convierte un arroz con leche tradicional en un cremoso de textura excepcional.”.
Receta de Cremoso de arroz con leche del Atelier de Amanda
30 septiembre 2026
Ingredientes
- 500 ml de leche
- 125 ml de nata 35% de materia grasa
- 25 g de mantequilla
- 22 g de arroz bomba
- 50 g de azúcar
- 1 cda de la piel de 1 limón
- 1 cda de la piel de 1 naranja
- 1/2 rama de canela
- 1 cda de azúcar blanco para caramelizar
Instrucciones
- Comenzamos preparando lainfusión. En una olla ponemos la leche, la nata, la mantequilla, la piel de limón, la piel de naranja y la rama de canela. Llevamos la mezcla a ebullición y, una vez levantada la infusión, retiramos del fuego y reservamos.
- En un rondón incorporamos el arroz bomba en frío, directamente y sin lavarlo. Encendemos el fuego a temperatura alta y añadimos un primer cacito de la infusión, previamente colada para retirar las pieles y la canela.
- A partir de este momento comienza el trabajo fundamental de la elaboración. Removemos constantemente con movimientos circulares, permitiendo que el arroz vaya absorbiendo poco a poco la infusión y liberando su almidón.
- Cuando el líquido haya sido prácticamente absorbido, añadimos un nuevo cacito y repetimos el proceso.
- Es importante no incorporar demasiada cantidad de una sola vez. La clave está en añadir la infusión progresivamente, siempre colada y caliente, para que el arroz mantenga una cocción uniforme y vaya desarrollando poco a poco esa textura cremosa que buscamos.
- Continuamos con este proceso hasta terminar toda la infusión, sin dejar de remover en ningún momento. Es una elaboración laboriosa y que requiere atención constante, pero el resultado es un arroz dulce extraordinariamente cremoso, ligado y lleno de sabor.
- Durante los últimos 5-10 minutos de cocción incorporamos el azúcar. Lo añadimos en forma de lluvia, de manera uniforme, mientras seguimos removiendo para que se integre completamente.
- El movimiento constante es especialmente importante en esta fase. El arroz puede agarrarse fácilmente al fondo del rondón y, una vez que comienza a quemarse, puede aportar notas amargas que arruinarían el resultado final.
- Cuando alcancemos la textura deseada, retiramos inmediatamente del fuego y trasladamos el arroz a una fuente de horno o un recipiente tipo Pyrex.
- Extendemos y cubrimos con film transparente a piel, en contacto directo con la superficie, para evitar que seforme una costra.
- Dejamos enfriar en lanevera durante 24 horas para que el arroz termine de asentarse y alcance su textura definitiva.
Para servir:
- Para servir, utilizamos aproximadamente 80-120 g por ración, dependiendo del tamaño deseado.
- Alisamos perfectamente la superficie y espolvoreamos una fina capa de azúcar blanco.
- Caramelizamos con un quemador de crème brûlée, de crema catalana o, en su defecto, con un soplete.
- Debemos trabajar el azúcar con cuidado, buscando una capa fina, crujiente y uniformemente caramelizada, sin llegar a un quemado excesivo que pueda aportar amargor.
- Servimos inmediatamente, dejando que el contraste entre el cremoso arroz con leche frío y la fina capa de caramelo crujiente sea el último gesto de esta elaboración.





