Receta de Pastel de Yogur y Vainilla

El tradicional pastel de yogur con el sabor de la vainilla le dan a este postre casero un sabor de 10. Decorado con frutos rojos es una receta fácil y sabrosa perfecta para hacer en casa.

23 de mayo de 2020Actualizado el 30 de abril de 2024
Las consultas sobre Recetas de pasteles han crecido en estos últimos tiempos.  Hoy queremos daros un postre perfecto para niños, que podréis hacer en casa y que será parte de vuestra lista de recetas de pasteles caseros. Los lácteos aportan proteínas e hidratos de carbono, además de calcio, potasio, fósforo, zinc y otros minerales y vitaminas. Son ricos en nutrientes de forma muy concentrada y, sobre todo, con mucha “biodisponibilidad”, es decir, son muy bien absorbidos por el organismo. Además, la leche está compuesta en un 90 % por agua, lo que la convierte también durante estos días en una interesante opción para mantenerse hidratados durante más tiempo, según resalta la Organización Interprofesional Láctea (InLac), que desarrolla la campaña “Generación Láctea”, con apoyo de la UE, acercando al público los beneficios de estos alimentos. Receta de INLAC (Organización Interporfesional láctea)
Para la base:
  • 230 g de galletas
  • 100 g de mantequilla sin sal
  • 16 g de azúcar avainillado
  • 15 g de extracto de vainilla
  • 3 yogures
  • 100 g de leche
  • 7 hojas de gelatina
  • 400 g de nata para montar
  • 125 g de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla en polvo
  • Unas gotas de aroma de vainilla
  • 2 galletas graham
  • Frutos rojos variados congelados

Dificultad:

Facil

Precio:

Alto

Así lo hacemos:

  1. Comenzamos forrando el molde con una hoja de papel vegetal. Luego molemos las galletas hasta que queden en polvo, y las pasamos a un bol. Después, fundimos la mantequilla en el microondas y la vertemos sobre las galletas. Removemos hasta integrar los dos ingredientes. Añadimos al bol el azúcar avainillado y el extracto de vainilla. Pasamos la masa al molde y la repartimos por toda la base. Debemos hacer presión para que quede compacta y lisa. Luego lo llevamos a la nevera.
  2. Para el relleno, lo primero que tenemos que hacer es sumergir las hojas de gelatina en agua fría para que se ablanden. Mientras se hidrata la gelatina, ponemos la nata en un bol grande y, con la batidora de varillas, batimos a velocidad baja hasta que empiecen a salir burbujas. En ese momento, vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Debemos seguir batiendo hasta que la nata esté casi montada. Debe formar picos suaves. Cuando la tengamos, reservamos.
  3. El siguiente paso es calentar la leche hasta que rompa a hervir. Después, escurrimos las hojas de gelatina, que ya se habrán ablandado, y las vamos deshaciendo, poco a poco, en la leche caliente. Una vez disuelta la gelatina en la leche, la mezclamos con el yogur. Añadimos la vainilla en polvo y unas gotas de aroma de vainilla y mezclamos un poco más.
  4. Ahora, vamos a ir añadiendo, poco a poco, la mezcla de yogur a la nata montada y, con una espátula, la integramos con movimientos suaves y envolventes. Sacamos el molde de la nevera y vertemos el relleno sobre él. ¡Hora de enfriar! Llevamos el molde a la nevera unas 4 horas aproximadamente o hasta el día siguiente.
  5. Por último, decoramos la tarta con los frutos del bosque que más nos guste y que previamente hemos congelado. ¡Lista!