Con la primavera… llega el buen tiempo, y con el buen tiempo esos calores que gustan a unos más que a otros. ¿Eres de esos que se pasan todo el verano muertos de sed? Hemos traído la solución para ti: la bebida más refrescante del año es esta limonada de lavanda con un toque de miel.
Limonada de lavanda… como nunca la habías visto
No hay duda. La limonada es esa bebida que nunca falla si quieres dejar de sudar. Porque el limón no solo es refrescante por naturaleza, sino que tiene un montón de propiedades. Su sabor ácido estimula las papilas gustativas, aporta potasio, y el agua ayuda a reponer líquidos rápidamente. Pero llevamos toda la vida preparándola de la misma forma, y puede llegar a resultar repetitivo. Por esta razón, diseñamos esta nueva receta con un ingrediente que realmente cambia la limonada por completo.

Y es que la lavanda da a esta limonada de lavanda y miel un sabor completamente nuevo. Porque la has visto en ambientadores y en mermeladas y confituras. Sin embargo, la verdad es que esta planta da para mucho más. La lavanda tiene propiedades calmantes y ansiolíticas, además de digestivas. Así que esta bebida veraniega no solo calmará tu sed, también puede ayudar a relajarte y disfrutar de un merecido descanso. ¿Necesitas más razones para preparar esta receta? Te dejamos la última: es facilísima de hacer.
Receta de limonada de lavanda y miel
18 mayo 2025
Ingredientes
- 4 limones
- 750 ml de agua
- 3 cucharadas de miel (la mejor es la de flores o azahar)
- 1 cucharada de flores de lavanda secas comestibles
- Cubitos de hielo al gusto
- Rodajas de limón para decorar
- Ramitas de lavanda para decorar
Instrucciones
Infusionar la lavanda
- Primero, calienta 250 ml del agua hasta que hierva. Retírala del fuego y añade toda la lavanda seca.
- Entonces, tápalo para dejarlo infusionar durante unos 10 o 15 minutos. Cuela las flores de lavanda y deja enfriar.
Endulza con la miel
- Ahora mezcla la infusión de lavanda cuando aún esté tibia, con la miel hasta que se disuelva del todo.
Prepara la limonada
- Coge el resto del agua (unos 500 ml) y exprime en ella los limones. A la limonada, añade la infusión de lavanda con miel ya fría.
- Remueve bien y pruébalo, para ajustar el dulzor o la acidez a lo que más te guste. Es hora de refrigerar tu limonada al menos 30 minutos antes de servir, o bien echarle hielo.
- Puedes decorarla con las rodajas de limón y una ramita de lavanda. Si quieres una versión espumosa, antes de servir puedes añadirle un chorrito de agua con gas.





