En los últimos años, hemos descubierto multitud de superalimentos, muchos de ellos tradicionales de la cocina de Latinoamérica, que poco a poco se han incorporado en nuestras rutinas de alimentación por sus múltiples beneficios y su gran sabor. Sin embargo, si hay un superalimento que va a destacar en este 2026 será un viejo conocido al que nunca se le ha prestado demasiada atención: la remolacha.
En el ámbito deportivo, ya empezó hace algunos años a introducirse en los menús de los deportistas o a incorporarse en forma de suplemento, ya que los expertos apuntan a que puede ayudar a mejorar el rendimiento cardiorrespiratorio. No obstante, parece que será ahora cuando la mayoría de nosotros la incorporemos de forma habitual a nuestra alimentación.

Tradicional de la cocina de mediterránea
Aunque es un ingrediente habitual de la cocina mediterránea, casi siempre se le ha relegado a las ensaladas. Sin embargo, tiene una gran versatilidad y cada vez son más las recetas que se preparan con ella. Con un color rojo intenso es muy rica en antioxidantes, vitaminas como la C y minerales como el magnesio o el hierro, entre otros. Además, también contiene fibra, por lo que contribuye al funcionamiento del tránsito intestinal y por la betaina, que podría ayudar a reducir procesos inflamatorios.
Pero ¿sabías que además la remolacha es rica en silicio, un mineral fundamental para el buen estado de la piel, cabello y uñas? Has leído bien, incorporar este superalimento no solo te ayudará a cuidarte por fuera sino también por dentro.
Versátil y sabrosa.. ahora también como suplemento en polvo
Una de las ventajas de la remolacha es que es muy fácil incorporarla en la alimentación diaria porque se puede consumir cruda, también es puede hervir para utilizar como acompañamiento de carne o pescado o incluso en conserva para incorporar en ensaladas.

Pero, además, mucha gente opta por incluirla en sus zumos junto con otras frutas o verduras. En sopas frías como o en forma de chips deshidratadas, son también buenas opciones.
Posiblemente si preguntas en el trabajo, a amigos o, sobre todo, a compañeros de gimnasio, habrá alguien que apueste por los suplementos en polvo. Y es que son versátiles, se pueden añadir fácilmente en batidos o yogurt. Ahora, también hay opciones para consumir la remolacha en este formato.
Receta fácil: hummus de remolacha

Si quieres empezar a incluir la remolacha en tu alimentación de forma sencilla y sabrosa, esta receta es una opción perfecta. Además de aportar color y sabor, es ideal como entrante, para picar entre horas o como parte de una comida ligera.
Ingredientes:
- 1 remolacha cocida
- 1 bote de garbanzos cocidos (aprox. 400 g)
- 1 cucharada de tahini
- Zumo de medio limón
- 1 diente de ajo pequeño (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Elaboración:
- Lava bien los garbanzos y colócalos en el vaso de la batidora junto con la remolacha troceada, el tahini, el zumo de limón y el ajo.
- Tritura todos los ingredientes hasta obtener una textura cremosa y homogénea.
- Añade poco a poco aceite de oliva virgen extra hasta lograr la consistencia deseada y ajusta de sal al final.
- Puedes servirlo acompañado de crudités de verduras como zanahoria, pepino o apio, untarlo en tostadas integrales o utilizarlo como base para wraps y bocadillos vegetales.
- Se conserva bien en la nevera durante 2–3 días en un recipiente hermético.
Una forma fácil, nutritiva y deliciosa de aprovechar todos los beneficios de la remolacha en el día a día.
Firmado por Verónica Velasco, nutricionista en Herbolario Navarro





