Óscar Molina es un chef valiente. Allá por 2008 comenzó su andadura en La Gaia, el restaurante insignia del lujoso Gran Hotel Ibiza, con una propuesta gastronómica muy personal basada en producto local y de temporada, pero con una característica visión que trece años después fue reconocida con la prestigiosa estrella de la guía roja. Decimos que es un valiente porque en su cocina se lanza al vacío reinterpretando algunos de los grandes clásicos de la cocina, y lo que es más importante: lo hace con talento y personalidad. Una apuesta de riesgo que sortea con buena nota.
La Gaia está abierto desde Semana Santa hasta finales de Septiembre, la época fuerte del turismo en Ibiza. En el restaurante puedes escoger entre 2 menús: por un lado, Posidonia, con las novedades y por otro Tanit, en donde recoge los grandes éxitos de los menús anteriores. Nosotros probamos el primero.
Los grandes clásicos de la cocina bajo una nueva mirada
El camino que elige Óscar no es sencillo. Conservando la esencia del restaurante, con el mantra de proximidad grabado a fuego en sus diferentes platos, su menú Posidonia se basa en un 17 pases, muchos de los cuales nos van a resultar muy reconocibles. Una pista: Bloody Mery, Ramen, Gambas al ajillo, Arroz a Banda, Pan y Chocolate.. ¿Os suena?
El menú comienza en la misma entrada del restaurante con un sabroso huevo elaborado con una crema de su yema cocinada a baja temperatura junto con otra crema de periquito, una gamba local que los marineros menorquines apodan, con mucho criterio, “chorizo de mar” por su potente sabor. Seguimos con unos pases en donde se juega con diferentes puntos de picante (presente en muchos de los platos del menú), en donde probamos su versionado Bloody Mery, representado en un esférico y que se come de un bocado o un riquísimo mole de chile chipotle con una nuez de foie en su interior.

Ya en la mesa, cuya amplia sala la preside una barra de trabajo bajo unas elegantes medusas, le toca el turno al Ramen. Una gran forma de comenzar esta segunda parte del menú y que sin duda se agradece en los degustación, con un caldo caliente, con mucho umami, un ligero picante… perfecto para avisar a nuestras papilas gustativas de que vienen curvas.
En el Caviar con Romesco, que se elabora mezclando el caviar con mostaza encurtida y acompañando el plato con unas almendras cocinadas en un Ocoo, la máquina coreana de moda, se desdibuja demasiado el sabor del caviar y le falta algo de potencia al romesco. Remontan el vuelo la versión de las Gambas al ajillo, con un producto de 10, la gamba cruda y acompañada por una bearmesa con estragón y una galleta semi-picante, un plato muy interesante.
Seguimos con los puerros en alga nori, posados sobre una espuma escabechada del propio puerro y la coliflor en tres texturas, este último un plato elegante, técnico y muy fino. Interesante el juego de ingredientes que propone, añadiendo atún rojo Balfegó al conjunto y aportando la salinidad con caviar. Otra de sus logradas versiones son las clásicas alcachofas con jamón, que Oscar reinterpreta hábilmente cocinando la verdura a baja temperatura, añadiendo un pilpil de cerdo negro balear y acompañando el conjunto con un magnífico caldo de jamón ibérico infusionado con hojas de limón, algo que le da un aire hispano-tailandés muy interesante.

Seguimos con los clásicos, esta vez de la cocina balear más tradicionak: el Buill de Peixh, con un buen fondo, aunque echamos de menos un poco de punch. Uno de los mejores platos del menú es su personal arroz a banda, en donde consigue un arroz meloso, sabroso, ligeramente picante… espectacular.
La parte salada del menú finaliza con una royal, que el chef elabora con cerdo negro ibicenco y un corazón de foie, todo acompañado por una demiglace de chocolate y que convierten a este plato en un punto y final perfecto.
En el apartado dulce, y tras un prepostre de cítricos, otras dos versiones: una primera de un postre tradicional de Ibiza, el Flaó, un pastel de queso que Óscar introduce en un buñuelo y un clásico entre los clásicos: el pan con chocolate que en esta ocasión se presenta con una galleta de almendra y un crujiente de cacao.

No nos podemos olvidar el maridaje, en donde el sumiller Andrea Galantini nos ofrece una cuidada selección de vinos locales para acompañar los diferentes pases del menú, armonías muy acertadas con referencias muy interesantes.
Nuestra opinión del Restaurante La Gaia
Un restaurante con estrella, salvo extrañas ocasiones, siempre es sinónimo de calidad. En este caso, La Gaia de Óscar Molina es un destino imprescindible para los amantes de la alta cocina que visiten Ibiza. Un menú valiente, con producto local de primerísima calidad, un servicio de sala perfecto y un ambiente lujoso y relajado para dejarse llevar por la propuesta del chef. Muy recomendable.
Más información
- Web: https://lagaiaibiza.com/
- Dirección: Passeig Joan Carles I, 17. Ibiza
- Cómo llegar: Enlace a Google Maps
- Teléfono: 971 806 806
- Reservas: Por teléfono o mediante este enlace
- Precio menú: Tanto el Menú Tanit como el Posidonia tienen un precio de 185€ sin maridaje.
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