Restaurante Olas Santa Cruz A Coruña

Restaurante Olas, alta gastronomía frente al Castillo de Santa Cruz

Ubicado en un entorno privilegiado, el restaurante Olas nos ofrece una propuesta gastronómica basada en el producto y la técnica de su chef, Alejandro Ares.

Jesús Sánchez Celada14/10/2022

Frente al Castillo de Santa Cruz, en su paseo marítimo, cuando las mareas vivas de la ría de Coruña suben y chocan con fuerza contra el dique, sus olas salen despedidas al paseo varios metros. Si un peatón pasa por allí despistado, disfrutando del paisaje, lo más probable es que acabe empapado. Toda una demostración de fuerza y belleza. Es en ese paseo donde se encuentra el restaurante Olas.

Ubicado en la planta baja del Hotel Boutique Noa (premiado con el World Luxury Awards como el mejor hotel de lujo en su categoría), lo primero que nos llama la atención del restaurante son sus excelentes vistas, con el Castillo de Santa Cruz y el skyline de la ciudad de A Coruña al fondo. Un marco que ya de por sí suma puntos, pero que a su vez pone alto el listón.

Las vistas desde el restaurante Olas: el Castillo de Santa Cruz y la ciudad de A Coruña

La carta: una cocina técnica con un gran producto

El restaurante cuenta con una carta variada y con buenas intenciones pero con un fallo que no podemos obviar: no hay una sección específica de pescado en ella. En un restaurante frente al mar que se llama Olas, su carta tiene entrantes, pastas y arroces, carnes, postres… ¡pero no pescados!. El equipo de sala se encarga de transmitir que el pescado es de lonja y por ello depende del día que sirvan uno u otro, pero aún así los peces deberían tener su lugar (destacado) en la carta.

Lubina salvaje

A parte de esta pequeña anotación, la cocina que nos propone el chef Alejandro Ares es de mucha calidad. Una cocina de producto de cercanía (con una despensa como la gallega no hacerlo sería un suicidio), con mucho equilibrio, sabor y técnica. El chef lucense tiene muy buenas maneras.

Comenzamos con un pequeño aperitivo, una brandada de bacalao muy fina, para seguir con una elaboración que supone un golpe de sabor y energía: la Gilda OLAS. Con un esférico de aceitunas, caballa en salmuera y una vinagreta de cítricos y encurtidos, la Gilda del restaurante entra directamente en nuestro top 10 de las mejores Gildas de España (y solo hay Gildas de verdad en España, por lo tanto podemos extrapolar esta selección a todo el mundo). Un plato muy técnico y extremadamente sabroso, con punch y personalidad. Una versión muy interesante.

La versión de Gilda del restaurante Olas, un imprescindible

Seguimos con un tataki de atún rojo Balfegó que se sirve sobre un ajoblanco de anacardos, wasabi en texturas y unas perlas de espirulina. Otro plato sabroso y técnico, con el ajoblanco muy fino y bien equilibrado con el resto de los ingredientes.

Continuamos con un salpicón de bogavante azul, emulsión de plancton y una vinagreta ahumada de cítricos, con todo el sabor del bogavante y con una lubina salvaje con verduritas baby, lo que confirma que aunque no aparezcan escritos hay pescado, y de calidad, en la carta.

Salpicón de Bogavante Azul

El ravioli de Cigala se sirve en salsa de tamarindo con leche de coco. En este plato, pese a que el ravioli está perfectamente elaborado y la salsa de tamarindo es sabrosa y explosiva, falla el equilibrio que acompaña al resto de elaboraciones del menú. La salsa es tan potente que lo come todo y desaparece todo rastro de la Cigala en la receta.

Todo lo contrario le ocurre a los Dumplings de Jarrete, acompañados de una crema de foie. Perfectos de textura, equilibrio y sabor. Deliciosos. Acabamos la parte salada con una de las especialidades de la casa: el arroz. Elegimos el arroz negro de cocochas de merluza con vizcaína de gamba roja. Un arroz muy bien elaborado, lleno de sabor, con las cocochas en su punto y con todos los ingredientes aportando al plato.

La parte dulce, un cremoso de aguacate y chantilly de coliflor, un postre muy divertido que mezcla fruta, verdura, sabores, texturas y temperaturas y un arroz con leche aireado con nata fresca y garrapiñadas que será la perdición para los más golosos.

Arroz con leche

El restaurante, al igual que las olas que chocan contra su paseo marítimo a pocos metros de él, ofrece una cocina potente, personal y muy vistosa. Con un equipo de sala profesional y atento. Además, tiene un menú degustación de 8 pases por 60€, un precio más que asequible. Muy recomendable.