Entre los inmensos salones que están plagados de arte y que son auténticas joyas arquitectónicas del Santa Catalina, a Royal Hideaway Hotel, se encuentra el hermano pequeño de El Rincón de Juan Carlos (2 Estrellas Michelin). Los Hermanos Padrón tienen en este rincón, un más que meritorio discípulo a la cabeza de la cocina del Restaurante Poemas by Hermanos Padrón con 1 Estrella Michelin. El restaurante ha dado un giro en su cocina y parece encaminarse, sin error, hacia la perfección que exige una segunda Estrella Michelin.
El joven chef Adrián García, que no llega a la treintena, ha vuelto a la segunda casa de los Padrón de la que salió hace dos años y esta vez se ha puesto al mando de la cocina. García tiene el talento de replicar a la perfección la cocina de Juan Carlos y Jonathan. Se trata de un alumno aventajado, pero en esta segunda etapa demuestra que tiene un buen control de las técnicas y desborda un talento que, bien explotado, puede encaminar al Restaurante Poemas hacia un futuro ambicioso.

“En esta segunda etapa hemos hecho cambios muy sustanciales que nos han acercado más al que considero es el menú que roza la perfección“, asegura el joven canario antes de comenzar el servicio. Cambios como elaborar su propio pan o perfeccionar ciertos detalles del menú y de las elaboraciones. Y cambios que parecen acertados: el pan, del que ofrecen tres variedades (de masa madre blanco o con aceitunas kalamata o brioche de romero) destaca por su esponjosidad, acidez equilibrada y crujiente.
El nuevo rumbo de Poemas by Hermanos Padrón: cocina y menú
Adrián García es el responsable de que los platos sean calcos de la cocina de los Padrón. Pero, es más que evidente el asesoramiento de los chefs afincados en Tenerife que ofrecen una cocina de raíces con claras influencias internacionales, especialmente prestigiosas influencias francesas. El nuevo rumbo de Poemas mantiene la esencia y exigencia que le caracteriza en el nuevo menú, en el que texturas y sabores aumentan según avanza el servicio.
El cambio ha llegado con la vuelta de García como nuevo jefe de cocina, pero también con los dos menús degustación que invitan al comensal a reflexionar, a viajar y a sentir los profundos sabores y las técnicas depuradas. El Restaurante Poemas by Hermanos Padrón ofrece dos menús degustación en los que el exquisito producto camina de la refinada mano de García en cocina.

Menús degustación del Restaurante Poemas: clásicos que no se olvidan y pases que viajan
El giro de guión en los versos de la cocina de Poemas no podía realizarse sin mantener los clásicos que han colocado a este rincón en el mapa gastronómico nacional. ‘Clásicos’ es el menú que hará a los nostálgicos reencontrarse con la cocina más reconocida de los hermanos Padrón. Con seis pases clásicos entre los que se encuentra la anguila a la ‘Benedictine‘ o el cremoso brioche de brandada de bacalao, caviar y lima es la opción para quienes quieren volver a la esencia del lugar.
Los nuevos versos, esos que decíamos están acercándose a una cocina más exquisita y refinada, es el menú ‘Poemas’. Quince son los pases, que te llevan por un camino de continuas sorpresas, de subidas y bajadas, por un camino cuidado y elegante, al más puro estilo de las escuelas francesas. Empieza con cuatro aperitivos, donde la tartaleta de carne madurada, elaborada con el mejor producto, es uno de los mejores bocados para empezar. Junto a ella, descansa el rulo de quisquilla, el bocado de nori y un sorprendente y potente consomé.

La primera estación te regala un turrón de morcilla canaria, uno de los platos “más representativos” del restaurante según García. Sorprende por su dulzor, algo que hace extraña su presencia tan temporada. Y tampoco desmerecen los dos primeros bocados: los tomates encurtidos con agua de tomate y la ensalada de marisco. Frescos y ligeros para empezar.
Después del ‘dulce’ de morcilla, se da paso a la segunda estación. Y es aquí cuando empiezan las sorpresas. Cada pase es un paso adelante, un paso más hacia esa perfección que ansían alcanzar. Se inicia con la sopa de cebolla, representación física de la influencia francesa en la cocina del Restaurante Poemas. Una coqueta taza de café donde reposa la sopa, potente y sabrosa, que se acompaña de un buñuelo de pan y queso, como la tradicional. Dos pases más se presentan sin rastro de carne o pescado: los raviolis de parmesano de 36 meses de curación con caldo de lentejas (presencia de carne únicamente en el caldo, una reducción del tradicional guiso) y la caracola de apionabo, uno de los pases más sorprendentes por la capacidad de los hermanos de sacar tanto partido de una raíz.
Tienen un buen manejo de carnes y pescados, como se demuestra en el cherne con blanco de cherne que está para no dejar ningún grano del arroz crujiente que lo acompaña, o en el cuello de cordero con menta escabechada, una representación exquisita de lechal, más láctico y menos potente. El bogavante , es el otro pase del menú y, quizá, uno de los más refinados. La cola se acompaña de un rulo de tartar de sus pinzas y botarga.

Verduras por azúcar en la parte dulce
El final del menú son los versos dulces del restaurante Poemas, los versos del hermano Jonathan. Su nueva apuesta, arriesgada, deja de lado el azúcar para endulzar con el propio dulzor de las verduras, que se presentan como protagonistas en muchos de los bocados de postres. La remolacha con sorbete de mora a la parrilla es, quizá, el que mejor pone sobre la mesa esta nueva tendencia. Y en estos postres, es también donde más presencia canaria aparece. Se completan con parchita, azafrán y una crema de tres pimientas, y un taco de millo, especie autóctona de la isla.
Los petit fours son bocados imprescindibles. Diez son las opciones en las que el comensal puede ‘jugar’, experimentar y sentirse libre. La única regla del servicio de sala es “empezar por el que más te llame la atención y seguir por donde te aparezca”. A destacar la galleta de queso Flor de Guía, puro queso isleño.
Más de 300 referencias y una sala que acompaña cada bocado
Si hay otros aspectos a destacar de la experiencia en el Restaurante Poemas es, sin duda, la extensa y cuidadosamente seleccionada oferta de vinos. Rafael Hurtado propone dos maridajes que van de la mano de los pases de cada uno de los menús, aunque se puede apostar por pedir botellas, vinos por copas o diferentes maridajes. Es de hecho algo que el propio Hurtado agradece. “Disfruto los servicios en los que los comensales se paran a hablar, a preguntar y muestran interés por los vinos”, asegura al final del servicio. Cuentan con más de 300 grandes referencias y, a diferencia de los menús en cuanto a origen, en los vinos sí hay una fuerte apuesta por los locales.
En cuanto al servicio de sala, que también lidera Hurtado y en el que está acompañado por varios jóvenes, destaca la atención y un elegante trato cercano. Tan elegante como las salas del restaurante, que son una continuación del espectacular hotel en el que se alojan.

El restaurante Poemas by Hermanos Padrón es una propuesta de alta cocina con encanto en Las Palmas de Gran Canaria que está cumpliendo las expectativas de los paladares exigentes. Adrián García, se ha posicionado como fiel replicador de las recetas de los prestigiosos hermanos. En Poemas, brilla la búsqueda continua de la perfección, la exclusividad de los productos y la buena elaboración de las técnicas como camino hacia el objetivo: la segunda Estrella Michelin.
Más información sobre el Restaurante Poemas by Hermanos Padrón
- Dirección: Calle León y Castillo, 227 (Las Palma de Gran Canaria)
- Enlace a Google Maps
- Horario: M-S: 19:00-23:00
- Teléfono: 928 243 041
- Reservas a través de la página web





