Postres típicos de nuestras gastronomía
Revanadas de parida
Ya se habla de torrijas allá donde vamos, y en Astorga le dedican un Concurso Internacional. Aquí te dejamos alguna nota.

Ana Belén González Pinos

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
10/03/2020



En España tenemos muchas recetas gastronómicas que son verdaderos éxitos populares. Cada familia posee una fórmula maravillosa, por ejemplo, para hacer la paella, la tortilla de patatas, el gazpacho o las croquetas.

Otro de estos grandes éxitos culinarios son las torrijas. Algo tan simple como una rebanada de pan, leche, huevo, canela… y los ingredientes que, dependiendo de la zona y de la época, se le quieran añadir, para conseguir las mejores torrijas del mundo.

La Academia Leonesa de Gastronomía lleva ocho ediciones convocando el Concurso Internacional de Torrijas de León para promover la creatividad y fomentar la tradición de esta receta tan tradicional y económica.

VIII Concurso Internacional de TorrijasVIII Concurso Internacional de Torrijas

Este año, la octava edición, se celebrará el 16 de marzo en el Seminario de Astorga. La convocatoria está abierta para profesionales y estudiantes del sector de la hostelería y la pastelería. Este es el primer año que este encuentro se internacionaliza y podrán presentarse candidaturas de cualquier país.

Un jurado compuesto por nueve profesionales reconocidos del sector de la pastelería y la cocina, en una cata a ciegas, valorará las torrijas presentadas en cada una de las cuatro categorías y otorgará los premios: Torrija tradicional, Torrija innovadora, Torrija Salada, Torrija Truvía.

Los días 15 y 16 de marzo, además de celebrarse el Concurso de Torrijas, se podrán visitar los puestos expuestos en la II Feria Gastronómica de la Torrija. Este encuentro con el público y los productores y artesanos de la zona se trata de una iniciativa que tiene como objetivo principal poner en alza la identidad leonesa y difundir sus productos, poniendo al alcance del público los mejores manjares del territorio.  Es una ocasión excelente para probar, descubrir y, si apetece, comprar algunos de estos exquisitos artículos.

En la categoría de torrija tradicional sólo se podrá presentar la torrija sin adornos, salsas, helados, etc. de ningún tipo. A excepción de miel, almíbar, vino o licor, que están aceptados dentro de la costumbre gastronómica.

Si investigamos un poco la historia de la torrija nos va a sorprender: puede que nos encontremos con uno de los platos más antiguos de la humanidad. Una de las recetas que podrían ser la base de nuestras torrijas ya se encuentra en  el libro “De re coquinaria” (s. IV-V), atribuido en parte al romano Marco Gavio Apicio (s. I d.C), a base de pan, leche y miel.

Hasta el siglo XIX el azúcar se consideraba un ingrediente caro y lujoso. En las casas, las torrijas se elaboraban con miel y, en ocasiones, con vino en lugar de leche.

La leche, el pan, los huevos, la miel…. siempre se han considerado alimentos que aportan energía y son reconstituyentes. Por este motivo, las torrijas antaño se daban a las parturientas. De ahí el nombre que reciben en gallego, “torradas de parida” o en Menorca “sopes de partera” y en la cocina de la diáspora sefardí, donde las llaman “revanadas de parida”.

En Francia, durante todo el año se prepara el “pain perdu”: pan perdido (es decir, pan duro, el pan que ha sobrado de otro día), huevo, leche, aroma de vainilla, azúcar y mantequilla. Se dora en la sartén y listo. También las encontramos en las rabanadas o fatias douradas de Portugal o los Arme Ritter (caballeros pobres) alemanes. La base de la receta es la misma: un dulce hecho con pan remojado.

En Francia, durante todo el año se prepara el “pain perdu”En Francia, durante todo el año se prepara el “pain perdu”

En la actualidad la receta y los pasos previos han cambiado. Si decidimos elaborarlas en casa, ahora compramos el pan especial para torrijas en supermercados y en algunas panaderías. Además, en los concursos, como el de León, ha aparecido la categoría de “Torrija Innovadora”. Podemos encontrar nuevas creaciones de torrijas, rompedoras con la tradición, en cualquier restaurante o pastelería de nuestro país, junto a la receta más conservadora. Es más, en ocasiones, la torrija se ha convertido en el postre “estrella” del establecimiento en cuestión.

De las que rompen moldes, las hay con sabores a otros postres (tiramisú, pionono, turrón), sin gluten, menos calóricas (hechas a la plancha o al horno, en lugar de fritas), con pan de chía o con levadura madre. Otras recuerdan a los platos salados, incorporando ingredientes como el aguacate o la soja. De formas y texturas diferentes (redonda como una hamburguesa o cortada como las patatas gajo) y con técnicas modernas (espumas, esferificaciones…)

Además del mencionado Concurso Internacional de Torrijas de León, son muchas las poblaciones que también dedican unos días a ensalzar este producto. Así, otros años, hemos encontrado iniciativas de rutas, concursos o muestras en otras ciudades, como Madrid, Villanueva de la Cañada, Salamanca, Sevilla, Rota…

Tienes motivos más que sobrados para dedicar un tiempo a conocer, viajar, degustar y comparar toda la oferta torrejil que abunda en esta época.

Y si eres de las personas que disfrutan en la cocina y piensas que “como en casa, en ningún sitio”, os compartimos una fórmula para asegurar el resultado en la elaboración de vuestras torrijas. Los expertos pasteleros nos dicen que el secreto está en el pan: que la miga sea compacta para que retenga la leche, mucho cariño y tener tiempo para elaborarlas.

Sea como sea, hagamos honor a este exquisito manjar que son las torrijas. ¡Que las disfrutes!



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