En el norte de Croacia se encuentran algunos de los restaurantes más reconocidos del país
Ribera de Opatija: el mejor sabor a mar y montaña del Adriático
Eva Celada

Eva Celada

Fotografías:
Héctor Parra

Traducción:

Publicado el
07/08/2013



Terrazas en el puerto de VoloskoTerrazas en el puerto de Volosko

Lejos del bullicioso encanto de las playas de Dalmacia y su gastronomía del sur, en la Ribera de Opatija nos encontramos con un lugar bañado por el Adriático más calmado, con influencias centroeuropeas que nos lleva a un ambiente casi aristocrático en la propia ciudad de Opatija y a rincones en sus poblaciones cercanas con encanto que miran al mar como a un paisaje que no las pertenece, pero del que forman parte. Lugares con una identidad histórica acusada y con una gastronomía que reverencia al producto y oscila entre el mar y la montaña.

A la orilla del mar se puede disfrutar de una gran variedad de pescados y mariscosA la orilla del mar se puede disfrutar de una gran variedad de pescados y mariscos

La ribera se extiende desde el límite, al este de los Alpes, al noroeste hasta las llanuras Panónicas, a los piés del Danubio. Las montañas Massif Dinara ocupan el área central, mientras que la parte sur termina en las costas del mar Adriático. En el interior hay un clima continental mientras que la costa goza de un clima mediterráneo y, teniendo en cuenta que entre la zona interior y la costa apenas hay un máximo de treinta kilómetros, desde la mayoría de esas zonas se ve el mar, lo que le confiere una visión espectacular.

Los aeropuertos internacionales más cercanos a esta zona son los de Trieste, Italia, a 108 km. y Ljubljana, en Eslovenia, a 135, seguido por el de la capital de Croacia, Zagreb, ubicado a 185 km, lo que multiplica las opciones para viajar al norte del país.



Opatija: un lugar de ensueño con una cocina muy marinera

Vista de Opatija desde un barco-taxiVista de Opatija desde un barco-taxi

El centro de la zona es la propia ciudad de Opatija, un lugar vacacional junto a la península de Istria, llena de casas señoriales que se combinan con hoteles, algunos creados en su día para recreo de los Habsburgo y hoy de uso general. La ciudad se extiende de forma longitudinal, uniéndose a otras poblaciones de la ribera alrededor de su bella iglesia, que da nombre a la localidad. Cuenta con 25.000 habitantes habituales que comparten su pacífica vida con los turistas, que en pleno verano pueden llegar a ser un millón.

El Lungo Mare es un promontorio de 10 km. de longitud que conecta cinco localidades de la Riviera de Opatia: Volosko, Opatija, Icici, Ika y Lovran. La construcción comenzó a finales del siglo XIX y se acabó la primera parte en 1819, el mismo año en el que Opatija fue declarada como un lugar de salud climática, terminándose en 1911. La construcción se inició por la Sociedad para el Embellecimiento de Opatija y hoy sirve como paseo común entre esas poblaciones, por el que es frecuente ver corredores y ciclistas. No obstante para visitas estas localidades también se puede ir por barco, incluso hay en los muelles taxi-barcos, un recorrido más directo, rápido e incluso económico que el que se puede hacer por carretera.

pastelerías del Gran Hotel Milenijpastelerías del Gran Hotel Milenij

La cocina de la zona está basada en deliciosos pescados y mariscos, excelente aceite de oliva y hierbas marinas, como la hoja de la baya del Rosmere, el cordero de las islas Kvarner, los excelentes espárragos salvajes, las castañas o las cerezas.



En el Club de Yates se encuentra el restaurante (Yatch Club) con el mismo nombre, donde poder degustar pescados y mariscos hechos a la brasa: excelentes las cigalas. Magníficas también las pastelerías del Gran Hotel Milenij (Caffe Grand), uno de los establecimientos más tradicionales donde degustar desde tartas de frutas, madre selva y sobre todo los pralinés: bombones rellenos, algunos de coñac, lavanda… hay hasta 37 variedades, el más vendido el beso negro, los rellenos de cerezas o el praliné de miel, todos ellos se pueden encargar pero no se venden por internet. El precio de cada bombón es de 2,15 kunas y pueden tomarse en su bella terraza o en el interior, donde también se puede tomar la famosa tarta de mazapán, higos, naranja…un regalo muy recurrente de los turistas que, además se conserva durante días, pudiéndose llevar en la maleta.

Kastav: un pueblo medieval con algunos de los mejores restaurantes

Željan Pavic, en su tienda-taller en KastavŽeljan Pavic, en su tienda-taller en Kastav

Kasvtav fue construido en una colina a 365 metros del nivel del mar sobre la Bahia de Kavarner, en la parte norte de la costa adriática y cerca de Rijeka y de la ribera de Opatija. Se trata de una localidad con muchísimo atractivo cultural, considerándose como el centro cultural de la Riviera. Entre otras muchas actividades, en enero y febrero se celebra el carnaval, en abril el encuentro de fabricantes de vinos, en mayo Santa Elena, y en junio se celebran el Festival Internacional de Orquestas de viento, así como el Festival de Guitarras y blues.

La parte central de Kastav estaba fortificada con 9 torres. Dentro se encuentran el Museo de la ciudad, el Museo de los últimos artesanos del vino o el Museo del pan. La localidad cuenta con tres rutas que se pueden hacer a pie o en bicicleta, además de disponer de una red de casas rurales con precios desde 40 euros para 2 ó 4 personas. Toda la localidad esta salpicada de galerías de arte, donde los propios pintores crean sus obras y las venden, como la del taller de Zeljan Pavic.

Carpaccio de ternera en KukurikuCarpaccio de ternera en Kukuriku

En Kastav hay diferentes restaurantes, pero visitamos en la plaza de Lokvina, en el centro de la población, uno de los más importantes de todo el país: Kukuriku, que cuenta con un Hotel boutique con 15 habitaciones y una zona de enoteca y cata. Con una cocina bien hecha de productos de temporada en la línea de lo que les gusta a sus clientes, todo ello en un ambiente relajado y elegante. Los platos se sirven en raciones importantes (una constante en toda la cocina croata), como el Carpaccio de ternera o el Tartar de atún, ambos bien presentados y con buena calidad. Una cocina a punto para pasar al siguiente nivel: la creatividad. Probamos un exquisito Paquetito de bric relleno de carne con espárragos. Su joven chef, Eugen Susic, realiza estos platos junto con otros más tradicionales, como el solomillo o el pescado a la plancha. El menú para 2 personas cuesta 35 euros por personas, mientras que el hotel se puede disfrutar desde 130 euros la ha habitación doble.

Cata de aceites y degustación en Plavi PodrumCata de aceites y degustación en Plavi Podrum

Cada zona del interior tiene su zona de puerto y en el de Kastav, a una cierta distancia dada la altura a la que se encuentra y conocido como Volosko, se encuentra otro excelente restaurante: el Plavi Podrum, que regenta Daniel Krameric, y que durante años ha figurado en la lista internacional de la revista Restaurant como uno de los 100 mejores del mundo. Entre sus características cuenta con una amplia selección de aceites (entre las que destacan variedades como el picholin, leccina, bensao o zizzolerason), además de una extensa bodega de vinos. Nos ofrecen un Atún con polenta y ortiga con espuma de mostaza; casi cocinado como carne, que está muy bueno, también un Carpaccio de atún con gambas bien presentado.

También disfrutamos en el mismo puerto de otro restaurante: Le Mandrac, cuyo cocinero, Denis Zembo, es uno de los más conocidos y mediáticos de Croacia y su cocina arrebatadora. El restaurante no tiene manteles y ofrece pan casero, nos gusta especialmente el de cebolla y aceitunas. Nos ofrecen Gambas del Adriático con queso y pesto realizado con una hierba autóctona que solo se da en mayo. Seguimos con un increíble Atún con salsa de tomate y soja: elegante y muy sutil.

Denis Zembo en el puerto de VoloskoDenis Zembo en el puerto de Volosko

Otro clásico del restaurante es la Interpretación del revuelto de espárragos, que lleva la yema a baja temperatura con una crema de patata simulando la clara y, debajo, un revuelto de espárragos con setas de temporada: excelente. El chef lleva nueve años en el restaurante: “Desde hace dos años hago platos más moderados desde el punto de vista de la creatividad, menos arriesgados. Con la crisis tenemos menos clientes y los que vienen prefieren una cocina más clásica” -nos dice-, un argumento que escuchamos a otros cocineros, y no solamente croatas.

Sus clientes son de la capital, pero también austríacos, escandinavos y españoles.He estado varias veces en España, me gustan mucho los cocineros vascos como Martín Berasategui y el Jamón Ibérico de Joselito“. Denis pertenece a los Jóvenes Restauradores Europeos y, en definitiva, realiza una cocina mediterránea tradicional croata con un giro creativo, cuidando los detalles a un precio el menú degustación de 50 euros.

Lovran: pura naturaleza vegetal mirando al mar

Vista de Lovran camino del Parque Natural de UckaVista de Lovran camino del Parque Natural de Ucka

En la Edad Media Lovran se conocía como un lugar de pescadores y mercaderes. El aspecto de Lovran se lo dan sus villas, muchas de ellas construidas por el arquitecto vienés Carl Seidel. El nombre de Lovran proviene de los árboles de laurel. En la parte interior hay huertos donde se cultivan sus famosas cerezas y también las castañas.

Entre las citas gastronómicas de la zona, en Abril se celebra el Festival del Espárrago, en Junio los días de las cerezas y en octubre el Festival de la Castaña, tres productos emblemáticos de la zona. Con miel de Livurnia y castañas se hacen alguno de los licores caseros más exquisitos de la zona.

En las tardes de verano, cuando se recibe el pescado, éste se cocina para los visitantes mientras se escucha música en directo. Como en otros lugares de Opatija, también hay un Festival de Música Internacional, ya en su 21ª edición. Además de multitud de hoteles, hay casas en alquiler desde 50 euros por día. No hay que perderse la Iglesia de San Jorge, la de San Juan, la Capilla de la Trinidad o la Torre de la Ciudad.

El Parque Natural de Ucka ofrece multitud de ricones hermososEl Parque Natural de Ucka ofrece multitud de ricones hermosos

También pertenece a Lovran el Parque Natural de Ucka, con 146 kilómetros cuadrados, cuyo pico más alto es Vojak, con 1396 metros. Tiene un bosque centenario de castaños, plantas medicinales y especies endémicas de flores, además de caminos que permiten actividades de senderismo, montañismo y mountain bike.

Lovranska Draga es un pueblecito a la entrada del bosque, con una la curiosa capilla barroca de San Miguel, patrón del pueblo. El camino, que se puede sin mucha dificultad durante 800 metros, merece la pena porque esta rodeado de castaños y al final se encuentra una imponente catarata. Además, durante el paseo se pueden encontrar setas, espárragos o boletus, aunque hay que tener en cuenta que su recogida está controlada, al tratarse de especies protegidas .

Junto al pueblo se encuentra el Hotel y Restaurante Draga di Lovrana, propiedad de los Nikolac, una casa muy cercana al parque de Ucka que se inauguró en 1909, con la asistencia del emperador Francisco José, y que sus nuevos dueños han rehabilitado, respetando sus aspecto anterior y ofreciendo cuatro habitaciones, algunas de ellas con jacuzzi y chimenea, desde 98 euros la noche, con unas espectaculares vistas al mar desde la montaña.

Sanja Nikolac, en la puerta de su Hotel-Restaurante, Draga di LovranaSanja Nikolac, en la puerta de su Hotel-Restaurante, Draga di Lovrana

El restaurante ofrece una cocina muy cuidada, en la línea de los grandes restaurantes de Croacia, con platos tradicionales bien presentados, en este caso de riguroso kilómetro cero, ya que el propietario tiene una flota de cuatro barcos pesqueros que suministran los frutos del mar al restaurante. Hay que tener en cuenta que entre el mar y la montaña hay tan sólo 10 kilómetros, lo que posibilita una cocina muy completa en lo relativo al producto, donde el Carpaccio de atún se alterna con un mar y montaña a base de Gambas marinadas con emulsión de aceite de oliva, salsa tabasco y crujiente de espárragos, con queso ricotta (estamos en plena temporada de espárragos, de ahí su profusión en todos los restaurantes).

Risotto con espárragos y queso en Draga di LovranaRisotto con espárragos y queso en Draga di Lovrana

Los vinos blancos de la zona son exquisitos, como el Galic 2011 Souvignon. Peor resultado tiene el Risotto con espárragos y queso, algo duro el arroz y de intensidad excesiva el amargo del espárrago, el queso queda en medio en bloque, lo que tampoco se entiende.

Exquisito el Revuelto de espárragos con panceta, de gran calidad la carne que se acompaña con puré trufado y habas, todos los alimentos del entorno, cocinados por Zoravico Tumsic con absoluto respeto por el producto, siento el Semifredo con frutos secos uno de los postres “estrella” del restaurante.

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