Ruta por las salinas de Andalucía

¿Sabes cómo se hace la flor de sal? Las salinas andaluzas forman parte del paisaje natural y además de ofrecer una sal magnífica, vas a poder flotar en sus piscinas y probar los pescados de estero.

28 de junio de 2023Actualizado el 1 de diciembre de 2023

Puede que la fama de ‘salados’ les venga a los andaluces por las salinas que encontramos tanto por el litorial como también en el interior. La sal ha sido un bien muy valorado desde la Antigüedad, tanto, que se asocia al término salario y se trataba de ‘moneda’ de pago. En Andalucía se mantiene vivo el oficio de salinero y algunas salinas artesanales organizan visitas guiadas para mostrar su historia, la importancia de esta actividad en relación con el medio ambiente y la fauna (sobre todo las aves), y las propiedades de la sal, el fango y el yodo que podemos probar en los spas salinos y flotar… ¡como en el Mar Muerto!

Estas son algunas salinas artesanas del litoral e interior de Andalucía que puedes visitar:

Salinas de Chiclana, Cádiz

La sal es un producto natural excelente, con mucha tradición en la provincia de Cádiz. Las montañas de sal, los ‘saleros’, despuntan en el horizonte con su blanco reluciente. Las salinas de la Bahía de Cádiz llegaron a ocupar 5.000 hectáreas y dieron fama a la zona. En Chiclana, las Salinas de Santa María de Jesús se hallan en pleno parque natural, rodeadas de esteros y aves.

Visita teatralizada en las Salinas de Santa María de Jesús, en Chiclana.

Cuenta con un museo, tienda donde comprar toda la variedad de sales y productos derivados y un restaurante con especialidades de los productos de la salina, con los Garbanzos con algas, la croqueta de dorada o el mejor pescaíto frito de estero. La Salina organiza, también, un día de despesque abierto a los visitantes que descubren la antigua forma de captura de los peces mediante red que es todo un espectáculo y que se completa con un almuerzo salinero en el que no faltan el revuelto chiclanero y la dorada o lisa de estero.

Aprende cómo se extrae la sal y los distintos tipos de sales de las salinas de Chiclana.

La visita guiada a la salina es toda una clase de Naturaleza. Subirás al Mirador, donde conocerás la historia de la salina antes de acercarte al cristalizador y descubrir (y tocar) la auténtica flor de sal. La visita más amplia se completa con un paseo por el estero para conocer los peces que allí habitan, además de las aves y la vegetación de marismas.

Paco muestra una dorada en el día de despesque en las Salinas de Chiclana.

Para relajarse y pasar un día diferente, las Salinas de Santa María de Jesús cuentan con un Spa Salino Natural donde podemos darnos baños de sal, envoltura con algas o fango, sesiones exfoliantes con sal artesanal o masajes relajantes en un paraje lleno de luz, relax, salud y bienestar, en pleno centro de la Bahía de Cádiz.

Baños de sal y tratamientos en el Spa Natural.

Salinas de Isla Cristina, en Huelva

Dentro del Parque Natural Marismas de Isla Cristina se encuentran las Salinas del Alemán, explotadas por la empresa Biomaris, que lleva a cabo un trabajo totalmente artesanal y ecológico desde hace años en el que no tienen cabida los conservantes.

Manuela Gómez y una de sus hijas en Biomaris, Salinas del Alemán.

Estas salinas fueron construidas por empresarios alemanes en el año 1954 y el encargado de su construcción fue un español Manolo Gómez, conocido como Manolo “el del guano”, quien se dedicó a su explotación hasta el año 2003 en el que cerraron durante un año hasta que Manuela Gómez, una de sus hijas, recuperó las salinas para seguir produciendo la sal que se extrae en forma de flor de sal, escamas de sal y sal marina virgen (y muchos otros productos cosméticos) y mostrarla a todo el que quiera acercarse a este paraje tan maravilloso en el que habitan flamencos y otras muchas aves.

El fantástico Spa de Biomaris, Salinas del Alemán.

Manuela da un giro a la empresa poniendo en valor la producción de los diferentes tipos de sal de manera artesanal y en 2013 se creó Biomaris Ambiental, con la que ofrece a los visitantes un tour por la salinas en el que se muestran los procesos productivos, la fauna y flora autóctona de la marisma y las anécdotas más curiosas de ‘Juan, el alemán’. Uno de los mayores atractivos es su Spa y los tratamientos que ofrece con fines terapéuticos. Puedes flotar en la piscina como si estuvieras en el Mar Muerto, darte un baño en las piscinas con aceite de magnesio o embadurnarte bien del fango que está cargado de propiedades (y que también se vende), o aplicarte un exfoliante 100% natural sobre la piel o el cabello. En Biomaris, Salinas del Alemán comercializan una amplísima variedad de productos de estética y cuidados de la piel.

La gama de sales Biomaris es muy amplia, con sabores originales y sin conservantes.


Aunque la flor de sal es su producto estrella, también puedes encontrar sal líquida, sal de curry, de pimentón, lámparas de sal o hasta desodorantes.

Maravilla natural en Cabo de Gata, Almería

Las salinas de Cabo de Gata son las únicas que permanecen en actividad industrial en Andalucía Oriental y aparte de su valor productivo, unas 40.000 toneladas anuales de sal, poseen un valor ecológico mucho mayor pues es el hábitat de multitud de especies animales y vegetales.

Las aves utilizan las salinas como lugar de descanso en su proceso migratorio y el resto, aprovechando los templados inviernos de la zona, lo han fijado como su residencia. Una de las riquezas ornitológicas de estos humedales es el gran número de flamencos rosados, o flamenco común, que se pueden observar. En época veraniega que coincide con su paso migratorio, sobre todo a finales de julio y principios de agosto, desde los puestos de observación ornitológica (para no molestar a las aves) se pueden ver miles de estos zancudos en los humedales.

Las salinas de Cabo de Gata, en Almería, fueron una gran explotación que contaba con su propio poblado salinero. Ahora pueden verse los restos de su pasado y desde la Oficina de Turismo de Almería organizan visitas guiadas por el Parque Natural de Cabo de Gata que discurre por el poblado de Las Salinas, que aún mantiene en pie algunas casas y la iglesia. La ruta llegará a su fin, con la visita al pesquero barrio de San Miguel en el que destaca la torre de vigilancia costera que data del siglo XVIII.

Salinas de tierra adentro

Además de en las marismas litorales, en Andalucía hay una quincena de salinas de interior (llegó a haber hasta 300) de las que se extrae sal de forma artesanal y que merece la pena conocer. Muchas de ellas tienen un gran valor al recuperar espacios protegidos que estaban prácticamente abandonados o cuya historia se estaba perdiendo.

Salinas de La Malahá, en Granada.

La Malahá es el pueblo de la sal. Al suroeste de la capital granadina, a sólo 16 kilómetros, sorprende encontrarse con las salinas en medio de la llanura. Su nombre viene de árabe al-Malaha, que significa “Alquerí­a de la Sal”. Sus salinas, abastecidas por el rí­o Salado, se explotan desde la época de dominación romana. Ahora puedes visitarlas y comprar su magnífica sal en tienda. El pueblo es conocido, además de por su sal, por sus aguas termales que pueden ‘tomarse’ en las tres piscinas públicas, con una temperatura de 29 grados y con un peculiar color marrón verdoso debido a sus aguas clasificadas como sulfatadas, cálcicas, variedad clorurado-bicarbonatadas.

En Baena (Córdoba) existieron hasta una veintena de salinas hasta mediados del siglo pasado; hay zonas importantes de tradición salinera en Antequera y Sierra de Yeguas en la provincia de Málaga; en la Ruta de los Pueblos Blancos y el Parque Natural de los Alcornocales, en Cádiz, entre Arcos de la Frontera y el Bosque, están las salinas Iptuci, junto al asentamiento romano; en Loja y La Malahá en Granada o en la comarca de Martos, en Jaén, encontramos también salinas lejos del mar.

Salina de Valcargado, desde 1469 en Utrera (Sevilla).

La firma Gabela de Sal comercializa en diferentes formatos la cosecha de sal obtenida en la salina de Duernas, en Córdoba, y en la de Valcargado, en Utrera (Sevilla). Cristales de sal, sal piramidal, coral de sal, sal especiada… Todo de producción absolutamente ecológica: las únicas energías que se usan son las del sol para secar y cristalizar y la del viento caluroso del verano para ayudar en el secado. La salina de Valcargado, en Utrera, organiza visitas turísticas a las salinas, que se desarrollarán sobre todo en verano, en la época de cosecha; y piensan instalar un Spa con piletas de sal.

Salmuera, cristal de sal, sal especiada y muchas otras variedades salen de la Salina de Valcargado.

En Gabela de Sal ofertan también salicornia, una planta que nace en entornos salineros y que es muy demandada en la alta cocina. De hecho, algunos de sus productos están presentes en cocinas con estrella Michelin, como las de Dani García en Málaga o Kisko García, en Córdoba.

Andalucía
Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es Periodista gastronómico y director de la revista Con Mucha Gula. Su contribución al periodismo gastronómico va más allá de Con Mucha Gula, consolidándose como figura multifacética en el panorama... Ver más sobre el autor