Dónde comer en San Adrián

San Adrián en el Camino del Ebro por Navarra: las delicias de Oyarbide y un Museo Inolvidable

Descubre San Adrián en el Camino del Ebro: una parada gastronómica única con la cocina de Carlos Oyarbide en Bistronomiko y el fascinante Museo de la Conserva,

Son poco más de seis mil los habitantes censados en esta apacible localidad navarra, situada en la Merindad de Estella, en la Ribera del Alto Ebro, a unos 55 km de Tudela. Sin embargo se ha convertido en una parada casi obligada del Camino del Ebro por dos razones: el restaurante de Carlos Oyarbide y el Museo de la Conserva.

Bistronomiko de Carlos Oyarbide. Reivindicar la cocina de la verdad

Como todos los grandes, Carlos Oyarbide confiesa que sigue poniéndose nervioso todos los días, “eso es buena señal”. Lo dice un cocinero que lleva prácticamente toda una vida entre fogones. De pequeño, en la cocina familiar de su Alsasua natal y más tarde como chef en el mítico Zalacaín, de su tío, Jesús María Oyarbide, el primer restaurante español distinguido con tres estrellas Michelin. Tras cinco intensas décadas en primera línea, hace cuatro años decidió regresar a su Navarra natal y montar Bistronomiko, un pequeño bistró en San Adrián, el pueblo de su esposa, Carmen Miranda. Juntos regentan este maravilloso “clandestino con mucho estilo”, escondido en una empinada calle de la localidad.

Pastela de cabracho con espárragos de El Navarrico del restaurante Bistronomiko © Yolanda Cardo

Ellos mismos reciben a sus clientes en un espacio que, literalmente, te transporta a un lugar exquisito y extraordinario. Bien podrías estar en un refinado restaurante de Madrid, Londres o de París.

Carlos lo hace todo, atiende a sus proveedores, hace la compra, aunque tenga que ir hasta Pamplona, San Sebastián o Logroño para encontrar los mejores productos, guisa y hasta limpia la cocina y los platos. cuenta que idea el menú diario mientras pasea, “aquí no hay carta, no hay nada, damos a los clientes en base a lo que tenemos en el mercado”. Porque lo suyo es sobre todo una cocina honesta: “A mí me gustan las cocinas de raíz, la cocina de sentimiento, la cocina de querer ante todo la verdad”. Una manera de entender el oficio en el que todo es tiempo, “la prisa es de pobres y el caldo lleva gallina”, dice un luminoso colgado de la pared. Y como alquimista entre fogones, allí pasa su tiempo controlando tiempos de cocción o ligando salsas hasta lograr la intensidad perfecta, “eso se tiene, eso no se aprende”.

Tuvimos la suerte de disfrutar su magia, distinguida con 1 Sol Repsol, en platos como la finísima pastela de cabracho con espárragos El Navarrico, la ensalada de atún rojo de almadraba, el revuelto de hongos sobre crema de patata o la merluza con pilpil de pimientos del Piquillo y macadamia. Un extraordinario espectáculo de texturas y sabores elaborado por un chef que cocina para sus clientes y sus amigos y que quiere morir con las botas puestas, “le he dicho a mi mujer que cuando me muera, me ponga la chaquetilla de cocinero”.

Museo de la Conserva

No hay que dejar atrás San Adrián sin antes visitar el Museo de la Conserva. La Fábrica Vieja, emplazado en la antigua planta de conservas El Navarrico. Más de 300 m2 dedicados a la historia de San Adrián y la industria conservera que ha pautado su desarrollo económico y demográfico. Y es que la privilegiada situación de este municipio, entre los ríos Ebro y Ega, favoreció no solo el cultivo de fértiles extensiones de huertas sino además la creación de numerosas industrias conserveras.

El Museo de la Conserva. La Fábrica Vieja, en San Adrián, recorre la historia de la conserva desde sus orígenes © Yolanda Cardo

El museo explora la historia de la conserva, desde sus orígenes en la Francia del siglo XVIII, cuando Napoleón Bonaparte ofreció una recompensa a quien ideara un sistema de conservación de los alimentos para sus tropas; el despegue de las primeras fábricas o el destacado papel de la mujer en el desarrollo de la industria conservera.

El recorrido transcurre entre antiguas máquinas, documentos escritos y audiovisuales, objetos y fotografías para finalizar en una experiencia interactiva que nos sumerge de lleno en una huerta de alcachofas, de pimientos o espárragos o recolectando hongos acompañado de un experto. El museo tiene una pequeña tienda con todos los productos de la huerta navarra, una de las más ricas y variadas de toda España. Ahí es nada. 

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Yolanda Cardo

¿Quién es Yolanda Cardo?

Yolanda Cardo, es fotógrafa y redactora especializada en cultura y viajes, con una... Ver más sobre el autor