Sandro, 25 años de tradición y de sabor en Burgos

Sandro, 25 años de tradición y de sabor en Burgos

Morcillas, yemas, chorizos, quesos mantecados... Los productos tradicionales de la provincia en un local esencial

Hay ciudades que tienen la capacidad de transformarte. Unas con sus gentes, otras por sus paseos, y otras con sus edificios. El caso de Burgos y su catedral es un viaje en el tiempo y hacia el corazón de la cultura castellana. Atravesar la puerta medieval para enfrentarte a la imperante fachada gótica es un impulso en el alma de cualquier viajero. Te aseguro que su gastronomía tradicional no tiene nada que envidiar a su arte y arquitectura. Te traemos a Sandro, un local donde podrás encontrar los productos tradicionales de Burgos en un solo rincón.

Tanto el paladar carnívoro como el goloso tienen cabida en la provincia. A todo el mundo le suena la morcilla de Burgos, pero también bocados dulces como las yemas son exquisitos. Tienen en común una materia prima regional de gran calidad. Además, el hecho de que sea autóctona nos habla de la antigüedad de la receta, porque son productos que llevan siglos elaborándose en estas tierras. Nos lo cuenta Ana, la dueña de un local que vende víveres y bebidas locales, con un recorrido de 25 años abiertos y una esencia indudable.

A medida que avanzas por la calle Paloma, dejando atrás la joya gótica, un cartel negro y amarillo con el nombre de Sandro en mayúsculas te augura sus “productos típicos de la tierra”: desde quesos hasta vinos, pasando por pastas caseras, frutas y yemas.

Ana, la dueña del local, colocando las morcillas burgaleses

¿Qué encontrarás en la tienda alimentación Sandro?

En la entrada del local se encuentran los víveres tradicionales de Burgos. Chocolates artesanales, a tu derecha; y vinos de la rivera, a tu izquierda, te dan la bienvenida. También alguna de las dependientas, el marido de la dueña o ella misma; que guían la compra de extranjeros turistas y de burgaleses con soltura.

“Los franceses a veces compran turrón”, reía Ana. Me explicaba que muchos de los consumidores llegan, claro, en busca de producto regional, pero que asimismo ofrecen alimentos de todo tipo y de primera necesidad, alcoholes o ingredientes para hacerte un simple bocadillo. Si viajas por la Comunidad Autónoma, puedes visitar nuestro artículo para conocer cinco productos de Castilla y León que no puedes perderte.

Productos tradicionales de Burgos

Entre sus maravillas, como adelantaba anteriormente, brillan los vinos. En especial, si se va a Burgos, debe catarse el de la ribera del Duero y el de la Ribera de las lanzas, pues son propios de la zona. También destaca el Zurracapote, para quienes lo prefieran con un toque dulce. Otros licores, como la crema de arroz con leche, emergen de esta región y pueden encontrarse también en las estanterías.

El zurracapote es un vino dulce de la zona

En relación al embutido hay, como siempre, matices en las calidades. La más típica y recomendada es la morcilla de Cardeña; cuyas formas remiten a una producción casera y artesanal. Embutida en tripa de cerdo, se elabora con arroz bahía y resulta en un producto estrella. En segundo lugar, en una gama inferior pero similar está la de la casa Soto Palacios, y tras ella otras tantas (incluso opciones veganas).

También chorizos de ciervo o de jabalí, que evidencian la riqueza cinegética de la zona. Lo que sí es original de estas tierras, y con mucha razón, son los quesos. Por supuesto el queso fresco de Burgos, pero también son célebres aquí los mantecosos y los de oveja.

Y desde luego…. ¡DULCES!

Chocolates artesanales elaborados para la tienda de alimentación Sandro

Por último, pero no menos importante, un sinfín de dulces de diferentes poblaciones más allá de Burgos: almendras garrapiñadas de Briviesca, únicamente a base de almendra y azúcar; pastas de melgar, pastas del cid, tortas de manteca o las pastas de castaña. Éstas últimas en cajas decoradas de metal, son elaboradas de manera exclusiva para Sandros. También son fabricados ex profeso los chocolates, envueltos en papeles estampados y una cuerda a modo de regalo artesanal. Estas tabletas presentan combinaciones con frutas variadas y frutos secos como nueces o almendras.

“Solo se encuentran en este negocio”, asegura Ana. Así también los sandritos, las pastas concretas que dan nombre a este tradicional negocio. Abiertos de 10 de la mañana a 10 de la noche todos los días, es un buen lugar donde acudir para hacernos con un souvenir gastronómico, o para simplemente alegrarnos el paladar. Cualquier momento es bueno para adentrarnos en los sabores de una tierra tan rica en arte y cocina.

Sandritos, dulces tradicionales de Burgos elaborados para el negocio Sandro