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Sidraturismo: La ruta de la Sidra por Asturias 

La sidra asturiana es la bebida más consumida y querida del Principado. Llagares, sidrerías, pumaradas, restaurantes y alojamientos forman una ruta sidrera llena de atractivos. En este recorrido vas a conocer todos sus secretos, de la manzana al ‘culín’.

14 de mayo de 2023

La sidra asturiana es una bebida singular. Es la única del mundo que se escancia. El 80% de la sidra que se hace en España es de Asturias: se producen más de 40 millones de botellas de sidra, repartidas entre los 80 lagares de la región, ubicados sobre todo en Gijón, Villaviciosa, Nava y Siero. Y la mayor parte no sale de Asturias: los asturianos (y visitantes) se encargan de consumir cerca del 90%. Y así nace el Sidraturismo.

Sidras y fiestas en Villaviciosa

Para conocer todo el proceso y adentrarnos en el universo de la sidra, una ruta sidrera por Asturias debe empezar por Villaviciosa, capital de la Comarca de la Sidra, un territorio que reúne seis municipios: Bimenes, Cabranes, Colunga, Nava, Sariego y Villaviciosa.

Seguir la pista de esta bebida ancestral y mágica es fácil. Sólo hay que fijarse en el suelo donde unas marcas, en forma de manzana roja, van señalizando la ruta histórica. El recorrido discurre por la Casa de los Hevia, el lugar donde Carlos V se alojó cuando llegó a la península, tras desembarcar en Tazones, y que hoy acoge la oficina de Turismo. El palacio de los Caveda, la plaza de abastos, la iglesia románica de Santa María de la Oliva o las esculturas dedicadas a la manzana, como la Manzanera, de Mariano Benlliure, y la Exaltación de la Manzana, de Eduardo Úrculo, completan el paseo por la villa.

Sidra El Gaitero ofrece visitas guiadas para conocer la historia de todo un símbolo dentro y fuera de Asturias.

Villaviciosa cuenta con una visita imprescindible: Sidra El Gaitero. Las instalaciones están cerca de la ría y es que desde la fábrica salían pequeños barcos cargados de botellas de sidra dispuestos a viajar a Gijón donde trasladaban la carga a grandes barcos que cruzarían el océano para acercar la sidra a los indianos, los emigrantes asturianos asentados en México y otros países americanos.

Bodega de El Gaitero, con los toneles de madera de castaño.

En el Museo de Sidra El Gaitero se cuenta la historia de la ‘sidra champagne’, que nació para poder exportarla al otro lado del charco y para ello se añadió azúcar y carbónico a la sidra natural. La visita continúa recorriendo el llagar y la bodega histórica, con las impresionantes toneles de madera de castaño. El recorrido termina, como es de esperar, con una cata de sidras: natural, espumosa y la sidra de hielo.

Sidra Cortina participa en la Fiesta de la Sidra de Villaviciosa.

En Sidra Cortina, otro llagar y sidrería de Villaviciosa, también practican el Sidraturismo. Aquí, además de probar una de las sidras más afamadas de Asturias, conocerás la historia de la botella verde, inconfundible. Antiguamente, no llevaban etiquetas y las bodegas se diferenciaban por el corcho donde iba impreso el el nombre. El llagar cuenta con restaurante, Casa Cortina, el lugar perfecto para terminar la visita acompañando la bebida, esta vez, con la cocina tradicional asturiana y muchos platos sin gluten.

En Sidra Castañón, vamos a poder probar la sidra directamente de los toneles y además otros productos novedosos como la Sidra Frizzante o el vermut de sidra.

Pero si hay una fecha que hay que apuntarse para acudir a Villaviciosa, esa es la Fiesta de la Sidra se celebra en la plaza del Ayuntamiento el primer fin de semana de septiembre. Todos los lagareros del concejo ofrecen sidra de forma gratuita a quienes hayan adquirido uno de los vasos que se venden en el mismo lugar. Y otro momento festivo que vive Villaviciosa es el Festival de la Manzana, en octubre (los años impares), con muchas actividades entre las que destaca su famosa exposición de manzanas, el mercado de otoño o el tren de la manzana, así como conciertos y otros eventos culturales.

Nava, la Villa de la Sidra

Nava es la villa de la Sidra.

El Museo de la Sidra de Nava, la Villa de la Sidra, nos invita a viajar en el tiempo para descubrir la cultura sidrera asturiana desde sus orígenes en un entretenido recorrido por sus salas, con actividades interactivas que disfrutan todos los públicos. Podremos aprender incluso a escanciar un ‘culete’, una habilidad que se consigue con la práctica… aunque aquí se haga con agua, para ir ensayando.

Museo de la Sidra de Nava, un paseo por las labores e historia de esta bebida única.

Tras conocer el museo, hay que visitar alguno de los llagares de sidra de la zona y salir al campo para pasear por los pumares, como se conoce a los huertos de manzanos que en primavera se visten de blanco y ofrecen un precioso paisaje. En la Semana de Floración del Manzano, cerca del puente de mayo, los seis municipios de la Comarca de la Sidra festejan por todo lo alto con sus visitantes este espectáculo de la naturaleza. Se organizan rutas gratuitas desde las oficinas de Turismo para pasear entre manzanos.

La Semana de Floración del Manzano tiñe de blanco las pumaradas de la Comarca de la Sidra.

En Nava se celebran, también, las Jornadas de Platos a la Sidra en mayo, y el segundo fin de semana de julio, el Festival de la Sidra (fiesta declarada de Interés Turístico Nacional), una gran fiesta con multitud de actos que giran alrededor de la cultura sidrera, como exposiciones, concursos de escanciadores y a la mejor sidra, y la Ruta de la Sidra con reparto gratuito en las calles de villa.

Pueblos con encanto y villas marineras regados de sidra

La Comarca de la Sidra cuenta con algunos de los pueblos y villas con más encanto de Asturias. Sariego, Llastres, Torazu o Poreñu figuran en la lista de los Pueblos Ejemplares de Asturias y por esta zona discurre, también El Camino de Santiago, que pasa por tres de sus concejos: Colunga, Villaviciosa y Sariego.

Tazones, en la costa asturiana. Foto: Juanjo Arrojo.

El mar baña esta ruta en lugares tan fabulosos como Llastres, en Colunga, y Tazones, en Villaviciosa, famosas por su ambiente, bellas playas y por la excelente cocina marinera que siempre se acompaña de unas botellas de sidra. En el puerto de Tazones se agolpan restaurantes y terrazas, como El Puerto, La Tortuga (dónde se sigue escanciando la sidra a mano) y el Rompeolas, donde vas a poder probar los productos frescos del mar. 

En la costa nos esperan playas y paisajes naturales y paleontológicos de gran valor. Una de estos estupendos arenales es Rodiles, rodeada de bosque, acantilados de frondosa vegetación, y kilómetros de paseo en torno al arenal y a la ribera de la ría de Villaviciosa, cuya desembocadura es limítrofe con la playa. Pero además Rodiles es conocida entre los surfistas de medio mundo, por la calidad y características de un tipo de ola única, que genera el singular ecosistema de su lecho marino.

Playa de España. Foto: Juanjo Arrojo.

Otra de esas playas únicas es La Griega, en Colunga, donde se encontraron los primeros fósiles con huellas de dinosaurio de toda la costa cantábrica, y de esta parte de Europa Occidental. En Colunga se encuentra el Museo Jurásico de Asturias (en la rasa de San Telmo, muy cerca de Llastres), otra visita imprescindible en esta ruta. La lista de maravillosos arenales se completa con muchas otras, como la playa de España o la de Merón, en Villaviciosa, o la de La Isla, en Colunga.

alicia hernández

Alicia Hernández es una destacada periodista especializada en gastronomía y viajes y redactora jefe de Con Mucha Gula. Su pasión por la buena mesa y la cocina la ha llevado a consolidarse como una referente en el ámbito periodístico gastronómico.... Ver más sobre el autor