albariños

Cuatro ‘albariños’ para gozar con los vinos de las Rías Baixas

Frescos, aromáticos y afrutados. Así son los vinos blancos albariños. Estos que te traemos son un acierto seguro, sírvelos con pescados y mariscos... cerca del mar.

Alicia Hernández06/09/2023

Del ‘padre’ de los albariños al más rebelde, pasando por los clásicos más valorados. Estos vinos son una buena muestra de la versatilidad de esta uva blanca con la que se elaboran desde ligeros vinos jóvenes hasta vinos criados en madera de roble o entre lías. Joyas de la DO Rias Baixas.

Lusco Albariño

Es el vino perfecto para aquellos que buscan el carácter varietal y la esencia de la uva Albariño. La delicada labor de seguimiento realizada por Pazos de Lusco, desde la selección de los racimos de forma manual al empleo de levaduras autóctonas y su crianza durante cinco meses sobre sus lías finas, dan como resultado un vino blanco de la D.O. Rías Baixas único. Adega Pazos de Lusco se sitúa junto a en un hermoso pazo del siglo XVI conocido como Pazo Piñeiro o Casa Bugallal, en el municipio de Salvaterra do Miño. Lusco Albariño ha sido premiado en el Concurso Internacional de Vinos Bacchus, una de las grandes competiciones del vino en España, con un Bacchus de Oro y ha conseguido 91 puntos en los Decanter World Wine Awards.

Viñedos de bodega Pazo de Señorans.

Perfecto para acompañar mariscos y pescados, como merluza o rodaballo, Lusco Albariño es, además, un vino ideal para disfrutar de un precioso atardecer o puesta del sol a orillas del Atlántico.

  • Precio: 17,40 euros.

Xandomel Albariño 2022

Este es un Albariño D.O. Rías Baixas elaborado con uvas procedentes exclusivamente de viñas seleccionadas del Val do Salnés, recogidas a mano siguiendo un riguroso y cuidadoso proceso para garantizar su pureza y la esencia tradicional de los vinos de esta región. Xandomel ofrece a la vista un color amarillo limpio y brillante con destellos verdes. En nariz, es un vino de intensidad media, con notas cítricas maduras en la entrada y con delicadas notas florales a jazmín, azahar e hierbas. En boca es fresco y vibrante, con un final brillante de ralladura de lima y manzana. Es equilibrado, de paso medio-largo, con un retrogusto que recuerda a los cítricos maduros. Sus autores, dos gallegos que quieren que el albariño triunfe en todo el mundo, lo definen como un un vino cool de espíritu gamberro y joven pensado para disfrutar.

Xandomel Albariño.

Combina en la mesa con verduras a la parrilla, pulpo a la gallega, paleta de cerdo con grelos, pescados blancos, arroces cremosos, quesos de cabra y comida japonesa. Se recomienda servir entre los 7º y los 10º dada su complejidad aromática.

El artista Rhed ha creado una etiqueta única con la que ha querido representar el viaje de vida de un joven gallego que emigra en busca de una vida mejor, mostrando dos versiones del mismo hombre antes y después del viaje.

  • Precio: 25 euros.

Rosa Ruiz 2022

Santiago Ruiz es el ‘padre’ del Albariño. Dedicó toda su vida a la defensa del albariño y de las variedades autóctonas. Actualmente su hija Rosa Ruiz, siguiendo la filosofía de su padre, es la imagen de la bodega y da nombre al vino monovarietal de Albariño.

Rosa Ruiz 2022 es la novena añada de este vino tan especial, un albariño 100% procedente de viñas viejas de unos 25-40 años, conducidas en el típico parral de la subzona de O Rosal y con muy bajos rendimientos. Se trata de una edición limitada -10.200 botellas- que supone un homenaje a la tradición de la bodega.

Color amarillo brillante con ribetes dorados. En nariz es muy elegante, destacando aromas intensos de fruta blanca, como pera, manzana y nectarinas envuelto con toques florales. En boca es amplio, con una entrada muy equilibrada. Las frutas vuelven a aparecer en la retronasal, sobre todo las flores blancas.
Muy largo en boca y con un excelente retrogusto. Un vino que marida no sólo con pescados y mariscos; es además un excelente acompañante para los patés, las aves, los arroces y los postres con bases de chocolates y frutos tropicales. Su temperatura ideal de consumo es de 10 y 11ºC.

  • Precio: 18,95 €.

Pazo Señorans Selección Añada 2013

Pazo Señorans Selección de Añada 2013 ha sido galardonado con 100 puntos en la Guía Peñín 2023, encumbrándose así como uno de los cuatro vinos “cien” de la Guía, siendo además el único blanco que ha conseguido la máxima calificación, a largo de la historia de la veterana Guía Peñín de los Vinos de España, todo un referente de las guías de vino español.

Como señala Marisol Bueno, al frente de esta bodega familiar del Valle del Salnés, en pleno corazón de la D.O. Rías Baixas: “Apostamos por la longevidad del albariño hace casi 30 años, con la primera añada de Pazo Señorans Selección de Añada 1995, el primer albariño con una larga crianza sobre lías en acero inoxidable y que cambió la forma de interpretar esta variedad. Un vino pionero en España que expresa la tierra, el clima y la variedad, manteniendo su plenitud durante años”.

Es un albariño de pago que nace en la finca Los Bancales, de un viñedo de más de 45 años plantado sobre suelo de xabre. Posee una crianza sobre lías de más de 30 meses en acero inoxidable y un año más en botella. Un blanco de larga guarda muy especial. Vistoso color amarillo pajizo muy vivo y brillante, es un vino de intensidad alta, muy significativa, destacando su gran profusión de aromas terciarios fruto de su larga crianza sobre lías y sus recuerdos minerales. Ampuloso, de gran volumen y cuerpo.

  • Precio: 40 euros.
Pedralonga, el albariño de la familia Alfonso con la esencia del granito

Pedralonga, el albariño de la familia Alfonso con la esencia del granito

Artesanal y auténtico. Así es Pedralonga 2022, un vino blanco DO Rías Baixas elaborado con la uva Albariña de cepas de más de 40 años.

Alicia Hernández20/08/2023

Pedralonga es el auténtico estandarte de la Adega Pedralonga de la familia Alfonso, en Caldas de Reis (Pontevedra). Uno de los cuatro albariños que son un soplo de brisa atlántica y que, sobre todo, muestran toda la esencia mineral de los suelos de granito que decoran la etiqueta, con esa pedralonga, ‘piedra larga’.

Los Alfonso cuidan las viñas y las vinifican en la bodega que se encuentra en la misma parcela, anexa a la casa, una casa de labranza tradicional. Aquí a la vendimia manual se suma la ausencia de pesticidas y o abonos minerales, y el esmero en el cultivo sobre espalderas con técnicas de las bodegas del siglo XXI.  

La familia Alfonso, con Miguel Alfonso a la cabeza, llevan elaborando vinos, albariños y tintos, desde hace tres generaciones en el Val do Umia, pero la profesionalización de bodega actual se desarrolla a partir de 1997, cuando se funda. De padres a hijos se han pasado todos los conocimientos sobre agricultura tradicional, ciclos lunares, biológicos y atmosféricos que permiten elaborar vinos sin correcciones químicas y sin filtrados. Son pequeños bodegueros que controlan cada detalle de su producción, toda una filosofía que apuesta por la calidad y por crear vinos singulares en el siglo XXI.

El blanco de la familia

La parcela Pedralonga de unas 8 Ha, con una orientación a Sur tiene una topografía en ladera con un desnivel total de unos 50 m con lo que se logran microespacios que van desde rellanos o las cuencas, a los abancalamientos y pendientes naturales. Los suelos son franco-arenosos, jalonados por numerosos afloramientos de granito, uno de ellos especialmente importante que da nombre a la finca: Pedralonga (Piedra larga). Además y gracias a que la parcela está ubicada a  tan solo 5 Km de la costa atlántica,  disfruta de temperaturas suaves reguladas por los vientos marinos.

En cada botella, puro granito destilado, bañado por las borrascas atlánticas y por el sol de un viñedo que mira al sur, y que, después, está afinado con las notas que aporta la fermentación maloláctica. De color amarillo intenso, nariz cítrica, con toques de manzana, pomelo y recuerdos lácteos, mineral. Es untuoso, carnoso en boca, con un agradable final mineral.

PVP: 19 euros.

Fillaboa, el señorío de la uva Albariño

Fillaboa, el señorío de la uva Albariño

Bodegas Fillaboa es una oda al cuidado y el respeto por la uva Albariño desde el corazón de la D.O. Rías Baixas, en Galicia.

Con Mucha Gula17/05/2023

En el límite entre España y Portugal, en el límite entre la Península y el gran océano Atlantico, en plena Denominación de Origen Rias Baixas se encuentra el hermoso pazo de Bodegas Fillaboa. En el municipio gallego de Salvaterra de Miño, la uva Albariño se convierte en reina y señora de la tierra, transmitiendo toda su historia, carácter y pasión a través de un sabroso vino blanco. Fillaboa es un espacio en el que desconectar la mente para activar todos los sentidos. Oler a Albariño, sentir la brisa atlántica, catar un D.O. Rias Baixas y escuchar hablar gallego.

Fillaboa, historia de la «hija buena»

Cuenta la sabiduría popular que el origen de Fillaboa se remonta al siglo XVIII. Se dice que el acaudalado padre de tres rapaziñas le dejó toda la herencia a la menor de ellas, provocando la ira de sus dos hermanas mayores. Una historia bastante similar a la conocida «Cenicienta» de Charles Perrault. Independientemente de quién se quedó con las mejores tierras, lo que sí es cierto es que en el S.XVIII fue construido el bellísimo pazo señorial, una capilla, un puente medieval y un gran muro de piedra que albergan hoy la sede de Bodegas Fillaboa. Esta se convirtió, a partir del año 2000, en la apuesta del Grupo Masaveu dentro de la D.O. Rias Baixas.

Pazo del S.XVIII que da origen a las bodegas Fillaboa.

Bañado por las aguas de los ríos Tea y Miño, el señorío de Fillaboa es una de las propiedades vinícolas más grandes de toda Galicia. Así lo representa el palacete de estilo fiel a las grandes casas gallegas. Con grandes salones destinados a eventos, reuniones y catas, deja constancia de la riqueza de la familia que allí habitó. Desde los ventanales de este lujoso edificio se puede contemplar la imponente naturaleza que rodea Fillaboa. Un paisaje dominado por las vides en parra y espaldera, acompañado de un jardín de camelias, olivos, magnolios y alcornoques que inundan de fragancias el aire atlántico.

La uva Albariño, señora de Fillaboa

Más allá, se extienden las 54 hectáreas de uva Albariño que la bodega posee. Esta variedad es la protagonista en la tierra, el trabajo y el resultado de Fillaboa. La Albariño marca el ritmo, los enólogos de la finca se pasan las cuatro estaciones pendientes de la evolución de esta uva para decidir cuándo está preparada para ser recolectadas manualmente con delicadeza. Desde allí, toda su esencia, aroma e intensidad se traslada a los vinos 100% Albariño con D.O. Rías Baixas.

Esta uva de grano pequeño y sabor dulce alcanza su máximo esplendor gracias a la riqueza de los suelos ondulantes en los que enraízan las vides de Albariño. Además, todas sus bondades se fomentan gracias a la brisa salada del mar, el clima atlántico, sus abundantes lluvias y baja amplitud térmica. Estas cualidades convierten a Fillaboa en un espacio único para el cultivo de la Albariño. Por ello, Fillaboa es la única bodega gallega incluida en la Asociación Grandes Pagos de España, que promueve e impulsa los vinos de mayor calidad asociados a la particularidad del terruño en el que se crían.

Racimo de uva Albariño de las fincas de Fillaboa.

Vinos D.O. Rías Baixas, 100% Albariño

Gracias a estas condiciones, el resultado son exquisitos vinos blancos. Por lo general, son vinos de sabor suave, agradables de beber y con un toque de acidez refrescante. En Fillaboa se trabaja de acuerdo con la forma tradicional, con mucha atención y mimo en cada paso y detalle. Todo ello con el objetivo de que hasta la mesa del consumidor llegue un auténtico elixir de albariño, que tenga esencia de Atlántico y de Rias Baixas.

Entre las opciones tenemos el vino Fillaboa, el Fillaboa Selección Fino Monte Alto y el Fillaboa 1898. A cada cual más especial y sutil que el anterior. Pero, todos ellos, fermentados con levaduras autóctonas seleccionadas en la propia fina, pasan una delicada crianza sobre lías en depósitos de acero inoxidable y afinan en las botellas dentro de las mismas instalaciones. Así se hace la magia de Fillaboa y así se consigue que al beber sus vinos se puedan degustar todas las bonanzas de las tierras gallegas, en un blanco fresco y afrutado, con un toque salino que delata los orígenes.

Fillaboa es un paseo por el detalle y la belleza

Bodegas Fillaboa ofrece tres tipos distintos de visitas a la bodega.
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En definitiva, Fillaboa es el paraíso de la Albariño. Y está cultivado por personas que aman cada rincón de este inigualable enclave. Por ello, desde la bodega han desarrollado distintas visitas para todo tipo de públicos y de bolsillos. De hecho, gracias a su afán por mostrar su paraíso del buen vino blanco han conseguido lanzar visitas que van desde los 12 euros por persona hasta los 50, si se desea un contacto más especial. Todos ellos incluyen un paseo por los viñedos y el acercamiento al proceso de elaboración del vino. Lo diferencial se encuentra en el acceso a los edificios históricos y en qué vinos se catan posteriormente.

Ahora bien, sea cual sea la experiencia que se elija, es seguro que merecerá la pena. Porque Fillaboa ha conseguido materializar y transmitir toda la magia de Galicia, permite a quien visita estos viñedos quedarse embrujado con el paisaje y adentrarse en el encanto de un pazo legendario. Todo ello, al tiempo que nos dejamos mecer por una fresca brisa atlántica y embriagar por las fragancias que la Albariño deja en cada uno de sus vinos.