¿Qué comer para mejorar la astenia primaveral?

La astenia primaveral afecta a 1 de 4 personas durante los meses de abril, mayo y junio y sobre todo se presenta entre la población de 20 a 50 años. Uno de los factores que puede marcar la diferencia entre los casos graves y los moderados son los hábitos alimentarios.

Redacción17/05/2021

La astenia primaveral es una respuesta del organismo ante un cambio climático tan significativo como el paso del invierno a la primavera. Cambia la hora, aumenta la cantidad de horas de luz y suben las temperaturas, lo que se traduce para algunas personas en una sensación de fatiga física y mental. Los síntomas son variados y todos están relacionados con la idea de “sentirse más débil”, algo repetido por los pacientes de astenia. Aparece la pérdida del apetito, trastornos de la memoria y de la concentración, dolor de cabeza, alteración del sueño o cambios en el estado de ánimo.

La astenia primaveral afecta a una de cada cuatro personas en España, su principal síntoma es el cansancio generalizado.La astenia primaveral afecta a una de cada cuatro personas en España, su principal síntoma es el cansancio generalizado.

En muchas ocasiones, no es necesario recurrir a tratamiento médico para frenar la astenia, ya que remite por sí sola al cabo de unos días. Sin embargo, muchos profesionales de la salud si recomiendan vigilar los hábitos alimentarios durante esta época para consumir los nutrientes que el organismo está demandando.En esta estación debemos ser especialmente cuidadosos con la alimentación, hacer deporte para vencer la apatía e hidratarnos con al menos dos litros de agua al día”, explica Mireia Elías, nutricionista de Alimentación3S.

“La alimentación es mucho más que Nutrición”

Son varias las pautas a seguir para tratar de reducir los síntomas de la astenia primaveral. No se trata solo de tener en cuenta ciertos alimentos, sino de consumirlos correctamente y compaginarlos con el ejercicio físico adecuado. Tal y como apunta la doctora Elías: “Hablaremos del eje microbiota-intestino-cerebro. La alimentación es más que nutrición y tiene una influencia real y directa en el estado de salud y bienestar del individuo”.

Repartir las comidas en varias tomas.

La falta de apetito es uno de los principales síntomas de la astenia primaveral y como consecuencia los afectados comienzan a bajar de peso drásticamente. Para tratar de “engañar” al cuerpo es muy recomendable repartir las comidas a lo largo del día, consumiendo poca cantidad en cada una de ellas. Esto evitará la pesadez, favorecerá la sensación de saciedad y evitará la somnolencia al prescindir de comidas pesadas que requieren más energía y tiempo para su digestión.

En cuanto a los nutrientes, están recomendados para la astenia primaveral los llamados micronutrientes como las vitaminas A, grupo B, C,D,E,K ; los minerales como el calcio el zinc el magnesio y el hierro. Todos estos aportes se pueden encontrar en frutas y verduras, legumbres, frutos secos, pescados azules y lácteos.

Durante la astenia primaveral es importante no hacer comidas copiosas y tomar alimentos ricos en vitaminas y minerales como el hierro. Durante la astenia primaveral es importante no hacer comidas copiosas y tomar alimentos ricos en vitaminas y minerales como el hierro.

Buena hidratación

Mantener una buena ingesta de agua es clave para las funciones renales y digestivas que facilitan la eliminación de toxinas. Al mismo tiempo la hidratación ayuda en los procesos cerebrales y musculares aumentando la energía, la memoria y la concentración.

Calidad del sueño

Los desórdenes en el sueño pueden atenuar los síntomas de la astenia primaveral, por ello es vital tener en cuenta cuatro factores. En primer lugar, mantener una hora fija de levantarse y acostarse sin que haya grandes diferencias en la misma semana. Es importante también cenar al menos dos horas antes de irse a dormir, evitar las pantallas una vez estemos en la cama y trasladar el ejercicio físico a la mañana en vez realizarlo por la noche.

Cuidar la salud digestiva

Es aquí donde entran en juego los prebióticos y los probióticos para ayudar a mantener el equilibrio en nuestras bacterias intestinales. Estos elementos se encuentran en cereales como la avena, multitud de frutas y verduras, legumbres, cacao puro, y frutos secos.

Apostar por la inmunonutrición

En los momentos en los que nos sentimos faltos de energía no es “trampa” recurrir a complementos alimenticios que fortalezcan el sistema inmunológico. Muchos de ellos aportan vitaminas y minerales “extra” que es justo lo que necesita el organismo durante este proceso primaveral.

El café puede traicionarnos

Al sentirnos mucho más cansados y somnolientas recurrimos al café más de lo que deberíamos. La ingesta recomendada por las autoridades sanitarias es de dos tazas al día y gran parte de la población la supera por mucho. Las infusiones digestivas y relajantes como la valeriana y la manzanilla son el contrapunto perfecto, ya que ayudan a regular el sueño y fomentar el apetito.

Si sufres de astenia primaveral, intenta contrarrestar el efecto del café con  infusiones relajantes.Si sufres de astenia primaveral, intenta contrarrestar el efecto del café con infusiones relajantes.

Ejercicio físico

El deporte es algo que nunca puede faltar, al practicarlo se liberan endorfinas que actúan como un gran antidepresivo, ideal para levantar el ánimo y afrontar el día con más energía.

Alimentos clave

Uno de los alimentos menos conocidos y que ayuda a combatir los síntomas de la astenia primaveral es la Jalea Real. Este alimento, distinto a la miel de abeja, es una sustancia completamente natural que aporta vitaminas, hidratos de carbono y proteínas, entre otros nutrientes.

Un producto que está revolucionado el mercado de la alimentación en es el Chocolate Newyou. Posee altos contenidos en probióticos, prebióticos e ingredientes funcionales de origen natural. Las tres variedades del chocolate Newyou, Power, Slim e Inmune, contienen el probiótico Bifidobacterium animalis sub. lactis BPL1, que según se ha demostrado clínicamente, destruye la grasa perjudicial del cuerpo. Con tan solo una tableta de 25 gramos, se consigue la cantidad diaria recomendada de probióticos.