Playa de Gulpiyuri

Los mejores planes para hacer en Asturias este verano

Los Picos de Europa dibujan el perfil montañoso de la Comarca del Oriente donde también vas a encontrar ríos para navegar, los mejores quesos del mundo, la Santina, cuevas, lagos y fiestas que llenarán tu verano en Asturias.

Alicia Hernández07/06/2023

Los planes para disfrutar del ‘cercano’ oriente en Asturias son casi infinitos. Esta comarca se extiende por 13 concejos, desde los Picos de Europa, Reserva de la Biosfera y donde se registran las montañas más altas de la cordillera cantábrica, hasta las playas más idílicas que puedas soñar. Y entre el verde y el azul, toda una gama de colores, aromas y sabores te esperan para disfrutar a lo grande.

Picos que coronar y desfiladeros de vértigo

Arranca nuestro recorrido por el que fue declarado el primer Parque Natural de España: los Picos de Europa. Aparecen repartidos en tres macizos. En el macizo occidental se encuentran los famosos lagos de Enol y Ercina, y muy cerca el área de Buferrera, el centro de interpretación medioambiental del Parque Nacional de los Picos de Europa. Se accede desde Cuadonga/Covadonga, el destino espiritual de Asturias con el Real Sitio, la Basílica y la Santa Cueva, excavada en la roca, lugar de peregrinación y donde los asturianos rinden culto a la Virgen de Covadonga, llamada cariñosamente La Santina. En la explanada de la Basílica encontraremos la estatua del Rey Pelayo que recuerda que allí comenzó la Reconquista.

Santuario de Covadonga. Foto © Noé Baranda

El límite con el macizo occidental lo dibuja la famosa y espectacular ruta que discurre por el desfiladero del Cares. Se accede desde el pueblo de Poncebos, entrando en dirección Sudeste. Conocida como la Garganta Divina, la ruta del Cares resulta fascinante por sus paisajes de roca, riscos, la profundidad del valle que han ido excavando las aguas del río Cares.

Esta senda, que ahora se ha convertido en una ruta muy concurrida, se abrió para dar acceso al canal de la central hidroeléctrica entre las impresionantes montañas. Hay que calcular que el recorrido, ida y vuelta, suma unos 22 kilómetros, debe hacerse preparados para andar por la montaña y siempre con mucha precaución, sobre todo con mal tiempo.

Desde Poncebos parte un funicular que atraviesa la montaña y hace más sencillo el acceso hasta el pueblo de Bulnes, en el macizo central, desde donde parte la senda hacia la cumbre mítica de los Picos de Europa: el Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519m), uno de los mayores retos para los escaladores nacionales e internacionales por sus extremas paredes verticales. Es una silueta perfectamente contorneada en el centro físico de los Picos de Europa. Tiene una altitud de 2.519 metros y es una de las cimas emblemáticas del alpinismo español, especialmente por los 550 metros de pared vertical de su Cara Oeste.

Ruta del Cares. Foto © Manuel S. Calvo

Por la cara Sur, la más fácil, hay unos 150 metros de escalada al alcance de casi todos. Y desde el mirador de Bulnes, puedes admirar toda su grandeza.

Tierra quesera: aquí nacen el Cabrales, el Gamonéu y el quesu de Los Beyos

Nos fijamos ahora en dos joyas gastronómicas que nacen en los Picos de Europa. El queso Cabrales se elabora de manera artesanal y cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP). Es uno de los quesos más conocidos y valorados del mundo. Su pasta azul es inconfundible, con ese aroma y sabor intensos. La zona de elaboración, con más de 30 queserías, muchas abiertas al público, comprende el concejo de Cabrales y algunas zonas de Peñamellera Alta. En Sotres, el pueblo más alto del Principado de Asturias tienes que conocer la quesería Maín y las cuevas naturales donde maduran sus quesos.

En Arenas de Cabrales hay que visitar la Cueva Exposición. Se entra en una cueva natural, donde se da a conocer tanto el proceso de elaboración como el entorno y la vida de los pastores en los Picos de Europa. La visita concluye con un audiovisual y, al final, una degustación. 

Queso Cabrales. Foto © Turismo Asturias

El último domingo de cada mes de agosto Arenas se engalana para celebrar el Certamen del queso de Cabrales. La jornada es intensa y sabrosa, y no faltan las bandas de gaitas y los grupos folclóricos. Pero la fiesta se extiende durante toda la semana con actos culturales y gastronómicos relacionados con el famoso queso, como catas, visitas a museos y cuevas, exposiciones, presentaciones, mercáu tradicional, rutas etnográficas, partidas de bolos, festival folclóricos, exposición de trajes de aldeana, etc.

Esta ruta de quesos, pastoreo y montañas nos llevan a pueblos como Sotres, Bulnes, Tielve, Gamonéu, Güensucesu… El queso Gamonedo o Gamonéu es pura tradición. Los últimos pastores de Onís y Cangues D’Onís/Cangas de Onís preparan, como hace siglos, un queso semiazul único, ligeramente ahumado, que también cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP). Se elabora con leche cruda de las vacas, ovejas y cabras que pastan en la montaña y la variedad Gamonéu del puertu (hay otra clase, del valle) es una de las más cotizadas del mundo.

Cada año, en Cangues D’Onís/Cangas de Onís se celebra el Concurso Exposición de los quesos de Picos de Europa, una oportunidad única para catar estas maravillas, aunque en cualquier momento podremos probarlo en los restaurantes de la zona y llevarnos estos quesos como el mejor recuerdo de nuestra visita.

El concejo de Amieva también está bien surtido de bellezas naturales como el Valle de Angón o el desfiladero de los Beyos, que comparte con Ponga y que da nombre a otro de los quesos más sabrosos y renombrados de Picos de Europa.

¡Todos al agua!

Son varios los ríos que surcan esta comarca asturiana tan montañosa: el Piloña-Sella, cuna de la fiesta asturiana más internacional, las Piraguas; el Cares, Tinamayor, Deva… donde se pueden practicar el descenso en canoa, el rafting, la pesca, etc.

El Sella es el río más importante del Oriente de Asturias y atraviesa los concejos de Amieva, Cangas de Onís, Parres, Ponga y Ribadesella. En sus aguas se celebra el Descenso Internacional del Sella, ‘les Piragües’, entre los puentes de Arriondas/Les Arriondes (Parres) y Ribadesella. Este año cumplirá su 85 edición, el 5 de agosto de 2023, con más de 1.500 participantes llegados de todo el mundo y es que se trata de la primera fiesta española de carácter festivo-deportivo declarada como de Interés Turístico Internacional.

Atardecer en Ribadesella. Foto © Juan de Tury

El concejo de Parres está en medio del oriente de Asturias, como un hermoso balcón a los Picos de Europa. Para extasiarse con las vistas hay que llegar hasta el Mirador del Fitu y desde allí subir hasta el Picu Pienzu, el más alto de la Sierra del Sueve (con 1.161 m), esa mole montañosa que se ‘asoma’ a la orilla misma del Cantábrico. Es una ruta de unos 12 km, ida y vuelta, asequible para todos los aficionados al senderismo.

Parres se ha situado en el mapa gastronómico con valores certeros. En Arriondas/Les Arriondes, José Antonio Campo Viejo se surte de la despensa asturiana para elaborar alta cocina en El Corral del Indianu (con 1 estrella Michelin y 2 Soles Repsol), junto a su mujer Yolanda Vega al frente de la sala. Han cumplido 27 años y son todo un referente de la cocina asturiana.

Unos kilómetros más allá, en la pequeña aldea de El Salgar se encuentra Casa Marcial donde la familia Manzano (con sus 2 estrellas Michelin y 3 Soles Repsol) ha convertido su hogar en uno de los restaurantes más buscados por los amantes del buen comer. Aquí nacieron los hermanos Manzano que, con Nacho como cabeza más visible, han creado todo un ‘imperio’ gastronómico con restaurantes en Asturias, como los Gloria y Narbasu, el hotel Narbasu y locales en Reino Unido bajo la marca Ibérica.

Olga, Esther y Nacho Manzano en la puerta de Casa Marcial.

Esos sabores de la infancia, de la esencia asturiana, de la cocina de la madre han revolucionado la cocina asturiana con un éxito apabullante y junto a sus míticas croquetas, la fabada o el arroz con pitu caleya, la cocina de los Manzano nos lleva a lugares asombrosos.

A estas recomendaciones hay que sumar otros restaurantes de calidad probada como El Molín de Mingo, que ocupa un antiguo molino de maíz, se encuentra en el pueblo de Peruyes, en el concejo de Cangas de Onís. Con el rumor de río Zardón que discurre al lado, vas a disfrutar de la cocina asturiana más tradicional, con imponentes guisos, buenísimas las croquetas de jamón y de compango, los tortos de maíz y uno de los arroces con Pitu más aclamados de Asturias. Ofrecen dos menús cerrados, siempre con productos de temporada.

Vamos a la playa

Y saltamos de la montaña a la playa. Esta comarca de Asturias Oriental cuenta con una franja litoral de unos 60 kilómetros en la que se mezcla el verdor de prados y montes con el azul del mar y el blanco de la espuma de las olas.

Sus playas son aptas todo el año para la práctica de deportes como el surf, paddle-surf, natación, navegación en kayak o a vela, etc. o para el paseo y el relax total. En la costa de Ribadesella, Llanes y Ribadedeva, podrás admirar un curioso fenómeno de la naturaleza, los ‘bufones’: cuando las mareas son muy vivas, y el mar se ‘cuela’ por las cavidades rocosas, produce un fuerte e impactante sonido y un efecto de surtidor o géiser de agua salada, que es todo un espectáculo.

La primera playa del oriente asturiano es la de la Franca. Un avance de las maravillas que encontraremos en el Paisaje Protegido de la Costa Oriental que coincide con el Camino de Santiago del Norte. Una parada obligada en Ribadedeva es la Cueva de El Pindal, Patrimonio de la Humanidad. O el mirador de Pimiango, que nos regala al mismo tiempo la estampa del Picu Urriellu y la inmensidad del Cantábrico. Merece la pena alejarnos un poco de la costa para conocer, en Colombres, la bella arquitectura indiana y el pasado de la emigración en el Museo y Fundación Archivo de Indianos que ocupa la Quinta Guadalupe.

Archivo de Indianos. Foto © Paco Currás S.L.

La villa de Llanes, capital del concejo de Llanes, es tan fotogénica que ha sido escenario de multitud de películas y series, que se recuerdan en una ruta del Cine por sus calles y paseos. Su casco antiguo (declarado Conjunto Histórico Artístico) conserva parte de las murallas medievales y reúne un buen número de casas blasonadas y palacios. El ambiente, siempre animado, la coloca como uno de los centros turísticos más visitados de Asturias.

Plaza Mayor de Llanes. Foto © Gonzalo Azumendi

Otros lugares del concejo que hay que conocer son los Cubos de la Memoria, el rompeolas obra del artista Ibarrola, la ruta de los bufones, la ruta de los colores por el valle Oscuru, la senda costera entre Bustio y Guadamina, el Ídolo de la Peña de Tú, la increíble playa de Gulpiyuru… Sin olvidar la gran cultura tradicional y folclórica del municipio, muy viva en sus aldeas, que hacen de la gaita, el traje de llanisca, la cocina tradicional, las leyendas, la literatura, el cine o las fascinantes historias de indianos, un universo único e irrepetible.

El buen comer está asegurado en Llanes, con multitud de restaurantes y sidrerías con cocina tradicional asturiana como El Rubiu, El Antoju, La Amistad o La Casona. En Pancar se encuentra El Retiro de Ricardo Sotres (con una estrella Michelin y 2 Soles Repsol), en el que vas a encontrar la unión perfecta de tradición, creatividad, producto y técnica en manos de este cocinero que le ha dado un cambio total al negocio familiar. Su menú degustación nos lleva de sorpresa en sorpresa por la esencia asturiana, sobre todo con los productos del mar y la caza.

Ricardo Sotres, cocinero de El Retiro, en El Pancar (LLanes).

En Llanes hay otra fiesta dedicada al queso que no hay que perderse: la Muestra de los Quesos del Oriente de Asturias, el primer domingo de agosto. Decenas de elaboradores participan en este certamen y allí se pueden probar y comprar los quesos de la comarca del Oriente: Beyos, Gamonéu, Pría, Cabrales, Vidiago y Porrúa, entre otras. Y a finales de agosto (el tercer fin de semana del mes), en la plaza de Posada se celebra el Certamen de la Huerta conocida como la Feria del Campo del Oriente de Asturias, con cientos de puestos de todo tipo de productores agrícolas.

Ribadesella/Ribeseya ofrece paisaje, historia, cultura, naturaleza, fiestas, gastronomía… concentrados en un territorio recorrido por el río más famoso de Asturias, el Sella. El paseo por esta villa marinera nos lleva al Mirador de Guía, el Paseo de la Grúa y la Ruta Histórica del Puerto, el Paseo Princesa Letizia, y el de los Vencedores del Sella, la Playa de Santa Marina, con las casas de indianos, o la Ruta de los Dinosaurios con las impresionantes huellas de los acantilados de Tereñes. Pero la joya de la corona es la Cueva de Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad por el conjunto de pinturas rupestres, uno de los conjuntos más importantes del Arte Paleolítico mundial.

La agenda de fiestas y actividades deportivas viene cargada durante todo el año: las carreras de caballos en la Playa de Santa Marina, los conciertos de música de cámara que se celebran en la Cuevona de Ardines, con una acústica impresionante, el Festival de Jazz, el Descenso Internacional del Sella, las fiestas con procesiones marineras del verano…

En el pueblo de Cuerres tiene lugar la Feria del Queso, el 10 de agosto. Durante la tarde de San Lorenzo tiene lugar en esta localidad riosellana una popular gira campestre en la que se merienda y se cena los quesos adquiridos en decenas de puestos de venta artesanos. Además de quesos, en la feria se venden embutidos asturianos y repostería tradicional.

Abel Álvarez, asando el pez rey a la parrilla en Güeyu Mar.

La gastronomía más puntera de Ribadesella/Ribaseya está en manos de cocineros como Jaime Uz, en su restaurante Aribidel (1 estrella Michelin), «un artesano de los fogones» que encontrarás en pleno casco antiguo de la ciudad y en Ayalga, con unas impresionantes vistas al Cantábrico. El mar manda en las mesas de El Muelle, la Sidrería El Puerto, Sidrería La Guía o el Restaurante La Parrilla, con magníficos pescados y mariscos como especialidad. Y en Playa de Vega está Güeyu Mar, donde Abel Álvarez ha revolucionado el mundo de la parrilla y el ahumado dominando el arte de la brasa en las elaboraciones de su famoso pez Rey y esas conservas donde el humo es un ingrediente estrella.

Foto de Portada: Playa de Gulpiyuri © Mampiris