10 platos asturianos que tienes que probar (al menos) una vez en tu vida

Junto a la imbatible fabada, hay recetas muy asturianas que te van a alegrar el paladar: las cebollas rellenas, la boroña, el pixín a la sidra o la garrucha son pura tradición... ¡y una explosión de sabor!

Alicia Hernández29/09/2022

No te vamos a descubrir a estas alturas lo bien que se come en Asturias, pero lo que sí queremos hacer es mostrarte 10 de sus recetas más tradicionales aunque no sean las más conocidas para todo el mundo. Partiremos de la fabada, por si alguien aún (algo altamente improbable) no la ha degustado. Y seguiremos con algunos de esos platos de toda la vida que tienes que ir tachando de tu check-list de platos asturianos: cebollas rellenas, tortos de maíz, pixín, pote asturiano, verdinas con almejas, pitu de caleya, marañuelas…

1. Fabada Asturiana, imprescindible

Fabada asturianas. Foto ©Turismo Asturias.Fabada asturianas. Foto ©Turismo Asturias.

Es la receta asturiana más conocida y la que no hay que dejar de probar en las mejores mesas. El origen de la fabada asturiana no está nada claro. Las primeras referencias escritas aparecen a finales del siglo XIX y principios del XX. Así que no es tan antigua. Sí se conoce el uso de las fabes, palabra originaria del bable, alrededor del siglo XVII, después de llegar de América: una alubia blanca, de gran tamaño, con forma recta, larga y aplanada, denominada como “de la Granja”.

En la receta de la fabada asturiana se cocinan con el compango: chorizo, morcilla (el principal secreto de una buena fabada), lacón y otros derivados del cerdo a gusto de cada cocinero. Cada año se convoca un concurso internacional en Villaviciosa y este año la de Cocina Cabal, de Oviedo, se alzó hoy con el primer premio del Concurso La Mejor Fabada del Mundo. El segundo y el tercer premio se fueron a Gijón, para La Bodega de Miguel y La Gitana, respectivamente.

2.- Tortos de maíz

Tortos con picadillo. Foto: © Camilo Alonso. Turismo Asturias.Tortos con picadillo. Foto: © Camilo Alonso. Turismo Asturias.

Si alguien sabe de tortos, ese es Nacho Manzano. Recuerda que hizo su primer torto a los 13 años, con un revuelto de queso Cabrales, y siendo ya un reputado chef lo introdujo en 1994 dentro de su carta en Casa Marcial. Las Guisanderas lo han mantenido en sus casas de comida y en los hogares, y ahora son muchos los restaurantes que lo han recuperado.

El torto es una tortita de maíz (que se fríe o asa a la plancha), que recuerda los panuchos mexicanos. En Asturias se consumían fundamentalmente en época de matanza, acompañados de huevos fritos y de cualquier derivado del cerdo, sobre todo con el delicioso picadillo de chorizo. Hoy podemos encontrar tortos con carnes, revueltos, pescados, mariscos y todo tipo de salsas.

3. Cebollas rellenas

Cebollas Rellenas. Foto ©Turismo Asturias.Cebollas Rellenas. Foto ©Turismo Asturias.

Las cebollas rellenas son una de las elaboraciones más populares de la gastronomía asturiana. El origen nos lleva al restaurante La Laguna, en el municipio de L’Entregu, desde donde esta receta se ha ido extendiendo por el resto del Principado.

Al parecer, la cocinera, la Nena, le dio una vuelta a una receta vista en un recetario francés, cambió el relleno original por bonito en coserva que tenía a mano, y nació un plato ya asturiano porque ha cumplido más de 60 años. Y tiene su propia Fiesta de les Cebolles Rellenes en L’Entregu, que se celebra en esta localidad desde el año 1972, coincidiendo con la festividad de San Andrés, cada 30 de noviembre.

4. Pote asturiano

Pote Asturiano. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo AsturiasPote Asturiano. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo Asturias

Con permiso de la fabada, el pote aparece entre los platos más queridos de los asturianos. Hay quien lo prefiere por encima de la receta estrella. Y no es para menos. Conocido también como potaje de berzas, pote de berzas o pote asturiano, es un guiso que se prepara a fuego lento y proviene de la cocina más sencilla, casera y de supervivencia. 

Antes de que en la gastronomía se hablara de lo que hoy llamamos kilómetro cero, en los hogares se practicaba la cocina de temporada o, coloquialmente, “lo que había en la despensa”: las berzas, los nabos, las fabas, el repollo, las castañas, más adelante las patatas, ingredientes que se mezclaban, en la medida de lo posible con aportes cárnicos: grasa de cerdo, carnes frescas. El resultado es un pote siempre apetecible, reconfortante y lleno de sabor.

Si quieres probar el actual campeón del Concurso de Pote Asturiano, tienes que ir hasta el restaurante Leitariegos, en el Techo del Paraíso, el pueblo más alto de Asturias, con 1.526 metros de altitud. Allí lo prepara el joven cocinero Héctor Cosmen.

5. Pitu de caleya

Pitu de caleya con patatines. Foto ©Turismo Asturias.Pitu de caleya con patatines. Foto ©Turismo Asturias.

Pollo del camino. Esa es la traducción del ‘pitu de caleya’. Son los pollos que viven en libertad, no se alimentan de pienso y pican a sus anchas por el campo: semillas, maíz, insectos, cereales… Estos pollos son más grandes que los que se crían en granjas, tienen la carne más oscura y menos grasa. La raza autóctona asturiana es la Pita Pinta Asturiana, con pintas negras sobre la pluma blanca.

La forma tradicional de cocinarlo es guisado y acompañado de ‘patatines’. Pero también se come mucho el arroz (tipo caldoso) con pitu caleya, de sabor intenso, como el magnífico que prepara Nacho Manzano en Casa Marcial, en Parres (y también lo elabora para enviar a casa), el del Molín de Mingo, en Cangues d’Onís, y Ramona Menéndez, guisandera de Casa Belarmino en Gozón, guisa un arroz con pitu de caleya a fuego lento, como a la antigua usanza, con un resultado exquisito.

6.- Pixín

Pixín a la sidra. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo AsturiasPixín a la sidra. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo Asturias

En Asturias «they call it pixín», cuando hablan del rape, o sapito si es de ración, uno de sus pescados preferidos. Se prepara a la Sidra, el pixín en Caldereta y también rebozado, en pequeños bocados, los ‘fritos de pixín’. Esta es una de las especialidades del restaurante El Rompeolas de Tazones, donde también se pueden disfrutar de otros pescados al horno, como besugos o lubinas. Muchos de los pescados y mariscos que disfrutamos en la mesa salen de la rula de Avilés, donde se subasta cada día el pescado fresco y que (previa reserva) puede visitarse.

Una de las villas marineras con más encanto de Asturias es Cuideiru/Cudillero. Es imposible no quedarse prendado de esa imagen del caserío que se descuelga hacia el mar entre dos colinas y se refleja en su agua como si fuera un espejo.

Las casas de colores dibujan una estampa inconfundible, el anfiteatro fotografiado hasta la saciedad. En la parte más alta viven los ‘caízos’, dedicados a la agricultura, y en la baja los pescadores, o ‘pixuetos’. El nombre viene de pixín, el rape o sapito, y es que dicen que los ‘pixuetos’ son grandes sibaritas de las delicias del mar, del pixín y otros pescados que se muestran en las cartas de los bares. 

Además del pixín, no puedes dejar de probar su receta más emblemática, el curadillo: un pescado de la familia de los escualos que se cura al aire (puedes verlo en algunos balcones de las casas) y se guisa al modo tradicional.

7.- Boroña

Boroña 'preñá' o rellena. Foto © Juanjo Arrojo. Turismo AsturiasBoroña ‘preñá’ o rellena. Foto © Juanjo Arrojo. Turismo Asturias

Este pan preñao o relleno de embutidos del cerdo, como el chorizo o el jamón, tiene su fiesta. Se celebra en junio en Torazu, parroquia de Cabranes, que presume de hacer una de las mejores recetas del bollo de maíz, el pan que se comía en Asturias y en gran parte del norte de España antes de la llegada del pan blanco, y se conoce también como borona, broa, boroa o buron.

Durante el Festival de la Boroña, Torazu pone a la venta más de 400 raciones y organiza un completo programa que incluye mercado, música y teatro. Este bollo relleno de jamón, panceta y chorizo, se elabora con masa de maíz y trigo y se moldea en un cubo. La receta se remonta al siglo XVI, cuando el maíz llegó a Asturias, y en Torazu conservan varios hornos cilíndricos de piedra donde se hace una de las mejores boroñas de la región.

8. Escalopines al Cabrales

Uno de las grandes platos asturianos: Escalopines al Cabrales. Foto © Turismo Asturias.Uno de las grandes platos asturianos: Escalopines al Cabrales. Foto © Turismo Asturias.

En esta receta se unen dos productos 100% asturianos: la carne de Ternera Asturiana, que cuenta con IGP (Indicación Geográfica Protegida), y el preciado queso Cabrales, el queso azul asturiano más conocido fuera de nuestras fronteras, propio del concejo de Cabrales y que desde 1981 cuenta con Denominación de Origen.

Este plato es un fijo en las sidrerías y casas de comida y hay diferentes versiones. Con la carne adobada ligeramente en ajo y perejil y rebozada (en harina, huevo y pan rallado) o sencillamente preparada a la plancha. El éxito del plato estará, además de en la calidad de la carne, en el punto de la salsa: ni muy líquida ni muy espesa, y con ese aroma y sabor inconfundible del queso Cabrales. El mejor acompañamiento serán unas patatas fritas o patatines, como dicen en Asturias.

9. La Garrucha

Tarta Garulla o Garrucha, típica de Quirós. Foto © Les Fartures. Turismo Asturias.Tarta Garulla o Garrucha, típica de Quirós. Foto © Les Fartures. Turismo Asturias.

La Garrucha (Garuḷḷa en asturiano) es una tarta de avellanas, nueces y castañas con una base de miel, huevos y pasta quebrada típica de Quirós. Es un postre muy antiguo que se elabora en época de otoño, con los productos de la estación, y fuera de Quirós es poco conocida. Allí puedes probarla en Casa Jamallo, en Bárzana, en cualquier momento, pero sobre todo en las Jornadas Gastronómicas de Quirós, entre febrero y marzo, cuando se ponen en valor algunas de las recetas más tradicionales, como el pote quirosano de castañas, los platos de caza de los montes y valles del Oso, como el corzo o el jabalí, y los postres típicos con los borrachines acompañando a la Garrucha.

10. Marañuelas

Las marañuelas, unas ricas galletas de mantequilla de Candás y Lluanco. Foto © Turismo Asturias.Las marañuelas, unas ricas galletas de mantequilla de Candás y Lluanco. Foto © Turismo Asturias.

Nacieron para alimentar a los marineros en sus viajes largos, de ahí su forma de diferentes nudos marineros, y con el tiempo se ha convertido en un dulce muy querido en las villas marineras de Candás y Lluanco, aunque estas pastas han llegado a crear alguna polémica sobre si su origen está en una u otra. Nos quedamos con las dos.

La receta es sencilla, con harina, huevo, manteca (mantequilla cocida o clarificada), azúcar y limón, y el toque personal de cada casa y confitería. Dicen que las de Lluanco son más duras mientras que las de Candás saben a anís… Lo cierto es que estas galletas sin conservante alguno duraban lo suficiente para acompañar a los marineros en sus travesías, y las mujeres las horneaban antes de la partida con un nudo o trenzado especial que cada cual reconocía.

En Candás existe una versión en bollo de Marañuela que suelen regalar los padrinos a sus ahijados en Semana Santa. En el Horno de Luanco y en San Félix, en Candás, vas a poder comprar las más genuinas y deliciosas.

arroz con leche

De postres por Asturias: ruta por las confiterías que no te puedes perder

Si quieres conocer de dónde viene la fama de ‘llambiones’ o golosos de los asturianos, solo hace falta abrir la carta de postres de un restaurante o entrar en sus pastelerías. Arroz con leche, casadielles, moscovitas, carbayones o la nueva Tarta de Asturias son auténticas delicias a las que es imposible resistirse.

Alicia HernándezArtículo patrocinado21/08/2022

En el Principado de Asturias la gastronomía se cuida de principio a fin. Para los que disfrutan endulzándose la vida y no se saltan el postre, vamos a hacer un recorrido por la historia de la repostería asturiana, buscando los orígenes de esos dulces más tradicionales, pero también probaremos las elaboraciones más novedosas y originales que preparan las nuevas generaciones de reposteros, auténticos embajadores de la Cocina de Paisaje en Asturias.

Tarta de Asturias, una creación del repostero Jonathan González Tarta de Asturias, una creación del repostero Jonathan González

Los 3 dulces asturianos imprescindibles

En cada pueblo, y casi en cada casa, hay un pastel, bollo o dulce típico que se elabora en muchas ocasiones unido a una fiesta religiosa o celebración popular. La repostería tiene un valor primordial en la gastronomía de Asturias. Y hay recetas que se han mantenido de forma inalterable a lo largo de la historia, transmitiendo los secretos mejor guardados de generación en generación.

Los frixuelos, deliciosos solos o rellenos.Los frixuelos, deliciosos solos o rellenos.

Si solo tuviéramos que quedarnos con tres representantes dulces del recetario astur, esos serían los frixuelos, las ‘casadielles’ y el arroz con leche, el postre imprescindible en cualquier restaurante. Los frixuelos son una especie de ‘crêpe’ o filloa que se sirve solo con azúcar espolvoreada y también puedes encontrarlos rellenos de nata, crema, chocolate, miel o mermelada.

Arroz con leche cremoso y quemado, el 'postre' más asturiano.Arroz con leche cremoso y quemado, el ‘postre’ más asturiano.

Las ‘casadielles’ recuerdan a las empanadillas, se preparan con una masa de hojaldre rellena de nuez triturada con miel y un chorrito de anís, y se fríen. Entran dentro de lo que conocemos como ‘postres de sartén’. Y el tercer postre que nunca falla en Asturias es el arroz con leche.

El origen de esta receta se data en el siglo XVII, cuando aparece detallado por primera vez en un libro de cocina. Y aunque es un postre que se come en toda España, los asturianos aquí lo bordan y se prepara dejándolo más cremoso. Además, se suele espolvorear la superficie con azúcar y quemarlo, formando una capa de caramelo. Será difícil comer un arroz con leche mejor que el que se ofrece en estos lares.

Las ‘casadielles’ asturianasLas ‘casadielles’ asturianas

Desde hace más de 30 años se celebra el Festival del Arroz con leche en Santolaya/Santa Eulalia en Cabranes el domingo más cercano al 9 de mayo. Cuenta con un reñido concurso en el que participan cientos de aficionados reposteros expertos en elaborar este postre y la fiesta se acompaña con menús especiales en los restaurantes.

Dulces con nombre propio y mucha historia

Estos tres dulces más tradicionales se pueden encontrar listos para tomar en muchas pastelerías, tiendas e incluso en supermercados. Pero en Asturias, las confiterías más artesanas se afanan por crear su dulce icono. Ese con el que han ganado incluso fama mundial y que te animamos a conocer y a probar. Son creaciones de autor, algunas históricas como los carbayones y otras más actuales, como la Tarta de Asturias.

Carbayones de la Pastelería Camilo de Blas, sus creadores.Carbayones de la Pastelería Camilo de Blas, sus creadores.

Puede que Oviedo/Uviéu se lleva la fama de la cuna de los ‘llambiones’, los más golosos de Asturias. Pero de lo que no hay duda es de que aquí tienen los dulces más famosos con nombre propio. Empezamos por los ‘carbayones’, un pastel de almendra recubierto de almíbar de azúcar y zumo de limón. En 1924, el alcalde de Oviedo encargó a José de Blas la creación de un dulce que represente a Oviedo en la Primera Feria Internacional de Muestras de Gijón.

El repostero ideó este pastel de hojaldre, almendra y yema y le puso el nombre de Carbayón en honor al roble centenario (carbayu, en asturiano) que había en la calle Uría, en el centro de la ciudad, y ‘carbayones’ es, además, como se llama popularmente a los ovetenses.

La pastelería Camilo de Blas de Oviedo/Uviéu sufrió un grave incendio en 1929, pero consiguió restaurarse como estaba, conservando el mostrador de mármol de Carrara y las columnas, por lo que mantiene la misma imagen de su inauguración, en 1914.

Ha sido escenario de películas tan conocidas como la que rodó Woody Allen en la capital del principado, Vicky, Cristina, Barcelona en 2007. Por cierto, no dejes de probar la versión en bombón helado y tarrina del carbayón, es sorprendente, y también preparan carbayones sin gluten.

No te puedes perder uno de los dulces más famosos de Oviedo: los moscovitasNo te puedes perder uno de los dulces más famosos de Oviedo: los moscovitas

En la Confitería Rialto de Oviedo/Uviéu, la familia Gayoso lleva cuatro generaciones preparando Moscovitas, unas pastas que se han hecho mundialmente famosas con una receta secreta y patentada. Los ingredientes básicos sí se conocen: una almendra Marcona de calidad y el azúcar, además del mejor chocolate para el baño final. El resultado es un delicado bocado, fino y crujiente.

Y no hay que irse de Oviedo/Uviéu sin probar las Nueces glaseadas de la Confitería Asturias, llevarse una caja de bombones y trufas de Peñalba y otra de las famosas Mallorquinas, de la Confitería La Mallor, unas pastas de almendra muy finas, bañadas en diferentes tipos de chocolate, que son una delicia.

El obrador abrió en 1929 (con el nombre de La Mallorquina), y aunque mantiene los productos más tradicionales y clásicos (sus casadielles son excelentes), no para de probar con nuevas elaboraciones y sabores.

Pelayines, Dulcineas y las ‘Piraguas’

Seguimos nuestro recorrido dulce ahora por Gijón/Xixón, que según recoge la historia llegó a contar con más de 100 pastelerías a principio del siglo XX y ahora ofrece al visitante una Ruta Golosa en la que participan 16 confiterías con sus especialidades.

De las históricas, sigue en pie y deleitando paladares con sus dulces La Playa, la confitería más antigua de la ciudad en la que nacieron las Princesitas, unos ricos bocados de almendra y yema rellenas. En Confitería Collada, otra pastelería histórica, triunfan los Pelayines, un dulce de mazapán relleno de crema de manzana que es un homenaje al héroe de la batalla de Covadonga cuya estatua está justo enfrente de su atractivo escaparate.

Los Pelayines de Confitería Collada, en Gijón/Xixón. Foto: Gijón Turismo.Los Pelayines de Confitería Collada, en Gijón/Xixón. Foto: Gijón Turismo.

El chocolate es la especialidad de Pastelería Argüelles, en Gijón/Xixón. Cada año Antonio Argüelles produce una tonelada y media de chocolates de forma artesana: desde los más delicados bombones, a tabletas, tartas, pasteles o helados y grandes piezas de diseño para fechas señaladas, como la Pascua, con las que decora la pastelería que ha llegado a su cuarta generación.

Su bisabuelo Gersán Martínez, creó la primera tienda en 1912 en su pueblo, Laviana, y allí nació un pastel mítico: el Bartolo, de almendra y hojaldre, otro clásico de la dulcería asturiana que tu paladar debe conocer.

Antonio Argüelles, elaborando los bombones en la Pastelería Argüelles.Antonio Argüelles, elaborando los bombones en la Pastelería Argüelles.

En Llanes, la Confitería Vega abrió en 1890 y atiende la tercera generación. Sus productos son naturales, sin aditivos, no faltan los tradicionales como los carbayones, la tarta Vega, suspiros, pomaradas pero también modernidades como los bombones los Cubos de la Memoria. En Nava se han hecho famosas las Dulcineas, unas galletas con forma de manzana que elaboran en Repostería Dulcinea.

La Luarquesa lleva elaborando dulces artesanos en Luarca/Lluarca desde 1896. Las auténticas galletas con avellana no tienen rival, utilizan solo productos naturales, harina de trigo, huevos frescos, mantequilla, sal y las mejores avellanas, sin conservantes ni colorantes.

Si vas a Arriondas/Les Arriondes, donde se celebra el concurrido Descenso del Sella, la ‘fiesta de las piraguas’, tienes que entrar en la Confitería Campoamor donde se vende la Piragua, un dulce de mazapán que han inventado los padres de Javier Hernanz, un piragüista medalla de bronce en el Campeonato del Mundo, y con el que quieren rendir homenaje a este deporte tan querido en Asturias.

Los nuevos sabores del dulce

La tradición repostera continúa en Asturias ahora en manos de una nueva generación de pasteleros que llega con una gran formación, nuevas ideas y muchas ganas de integrar la historia y el paisaje del entorno en sus creaciones dulces. Estos son sus nombres.

Miguel Sierra, uno de los maestros pasteleros más premiado y reconocido de Asturias.Miguel Sierra, uno de los maestros pasteleros más premiado y reconocido de Asturias.

Miguel Sierra Blanco nació en Avilés y su currículum aparece plagado de premios y reconocimientos a su trabajo en la innovación, formación y difusión de la repostería asturiana. Sus creaciones son realmente rompedoras y exquisitas. Y con sus bocados dulces, llenos de creatividad, nos hace viajar por los paisajes asturianos sin darnos cuenta.

Como asesor de restaurantes y grupos hosteleros desde Spanish Vitality, siempre está creando postres en los que integra los paisajes de Asturias y los productos de la tierra.

¿Un ejemplo?

El mantecado de maíz con crema de dulce de manzana con aguardiente de sidra, maíz tostado con chocolate y espuma de vainilla. Se monta sobre una hoja de maíz y se sirve haciéndolo flotar en una bandeja con agua, como si navegara por alguno de los ríos asturianos para que el comensal lo coja… ¡y disfrute!

Jonathan González ha creado Orbayu, su propio Or Noir, un chocolate con leche con un 42% de cacao.Jonathan González ha creado Orbayu, su propio Or Noir, un chocolate con leche con un 42% de cacao.

La pasión que Jonathan González Ovalle pone en su oficio es arrolladora. Después de formarse dentro y fuera de Asturias en las mejores escuelas y cocinas dulces, este joven cumplió el sueño de regresar a su tierra y a su pueblo y ponerse al frente de la pastelería familiar Cabo Busto, en un entorno maravilloso. Empezó haciendo madalenas para que su tío las vendiera en el reparto del pan… y ha creado, de momento, la Tarta de Asturias y su propio chocolate asturiano, Orbayu.

El Roscón de Reina, una novedad dulce de la pastelería Cabo Busto para el otoño.El Roscón de Reina, una novedad dulce de la pastelería Cabo Busto para el otoño.

Las ideas bullen en la mente de este repostero que busca siempre la excelencia en los productos con los que elabora sus recetas dulces pero también una historia que contar. Así ocurrió cuando inventó la Tarta de Asturias «para que todo el mundo se pudiera llevar el sabor de la tierra y disfrutarla en sus casas.

Esta tarta es 100% asturiana, se hace con mazapán de avellana espectacular, reseña el repostero, una compota de manzanas de lujo y, por supuesto, sidra, en forma de mermelada».

Le preguntamos cuál es su última creación y nos adelanta que en octubre lanzará el Roscón de la Reina, un homenaje a las ‘reinas’ de las casas, abuelas, madres, tías, hijas… Su inspiración está en su abuela, «La Reinona», con los sabores del ‘cafetín’ que le preparaba para que tomara antes de irse a trabajar; su madre, «La Reina», con un roscón relleno de compota de manzana asada al horno y «la crema pastelera que hacía para rellenar los frixuelos», recuerda Jonathan; y «La Princesa», dedicada a su hija pequeña, con la chispa de las frutas y la ternura del requesón.

El repostero homenajea también a su mujer usando algunas especias griegas, su país de origen, que le dan a la masa un sabor muy especial.

Julio Blanco, maestro pastelero de Pomme Sucre.Julio Blanco, maestro pastelero de Pomme Sucre.

El amagüestu es una creación de Julio Blanco, maestro pastelero de Pomme Sucre, una de las pastelerías más valoradas de Gijón/Xixón. Esta delicia va a pasar a la historia y al recuerdo de quienes lo han probado. Concentra en un pequeño bocado la esencia de un paseo otoñal por el monte asturiano: un tierno bizcochito o pastel Franchipan de avellana, castaña y zumo de manzana que nos hace viajar al tiempo del amagüesto, cuando se celebran las fiestas de la castaña.

En Pomme Sucre todo es apetecible. Desde los fabulosos cruasanes (premiados entre los mejores de España) a las palmeras, milhojas, Julietas… y su famoso panettone con manzana y que hay que reservar con mucha antelación porque se agotan.

Picos de Europa, Somiedo y Las Ubiñas-La Mesa, tres paraísos asturianos que te van a robar el corazón

Picos de Europa, Somiedo y Las Ubiñas-La Mesa, tres paraísos asturianos que te van a robar el corazón

Solo tienes que abrir bien los ojos... y dejarte enamorar por los paisajes de escándalo que atesoran estas tres Reservas de La Biosfera de Asturias. Y por el Cabrales, un buen cachopo de ternera roxa y un 'culín' de sidra.

Alicia Hernández29/11/2021

Que el Principado de Asturias se conozca como el Paraíso Natural no es casual. Asturias es la Comunidad Autónoma uniprovincial con más Reservas de la Biosfera de todo el territorio español: siete, en total. Y si miramos más allá, posee casi el 1% de todas las Reservas de la Biosfera del planeta. ¡Ahí es nada! En este viaje te llevamos por tres de esas maravillas de la naturaleza que Asturias ha sabido proteger y mimar. Subiremos a los lagos de Covadonga y a Bulnes, en el corazón de los Picos de Europa, pasearemos entre hayedos y preciosos lagos en Somiedo y viajaremos hasta la Prehistoria en el parque natural de Las Ubiñas-La Mesa. Y habrá tiempo para probar algunas de las recetas más sabrosas, desde los famosos quesos de los Picos al auténtico cachopo con la ternera roxa asturiana, sin olvidar echar unos ‘culines’ de sidra y endulzarnos con un arroz con leche.

El perfil del Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu preside los Picos de Europa. Mirador Pozo de la Oración. ©Mampiris.El perfil del Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu preside los Picos de Europa. Mirador Pozo de la Oración. ©Mampiris.

Picos de Europa, con La Santina y el Picu Urriellu

Picos de Europa fue el primer parque natural de España, un espacio protegido desde 1918. En 2003 se convirtió en Reserva de la Biosfera y está formada por los municipios de Amieva, Cabrales, Cangues D’Onis/Cangas de Onís, Onís y Peñamellera Baja. Aquí se encuentran las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica, con tres macizos que forman una estampa impresionante, y en cuya parte central destaca, por encima de todas, el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, con 2.519 m de altura, una de las montañas más querida de los asturianos. Hasta hace poco tiempo (en 2001) solo se podía acceder por un estrecho sendero pero ahora, desde Poncebos parte un funicular que atraviesa la montaña y hace más sencillo el acceso hasta el pueblo de Bulnes, desde donde parte la senda hacia la cumbre.

El pueblo de Bulnes, punto de partida para las rutas del Picu Urriellu. ©MampirisEl pueblo de Bulnes, punto de partida para las rutas del Picu Urriellu. ©Mampiris

En el macizo Oriental, el Andara, la cima más alta es la Morra de Lechugales, con 2.400 metros de altura. Y en la zona Occidental, los Picos del Cornión, se encuentra Cuadonga/Covadonga, con el Real Sitio, la Basílica y la Santa Cueva, excavada en la roca, lugar de peregrinación y donde los asturianos rinden culto a la Virgen de Covadonga, llamada cariñosamente La Santina. En la explanada de la Basílica encontraremos la estatua del Rey Pelayo que recuerda que allí comenzó la Reconquista. Desde el aparcamiento de Buferrera, cerca del Centro de Visitantes Pedro Pidal (muy recomendable su visita), parte una ruta circular (apta para todos los públicos) hacia los lagos Enol y Ercina por un cómodo sendero empedrado y con parada en algunos miradores que ofrecen una vistas magníficas de estos lagos de origen glaciar y las cumbres del macizo Occidental con la Peña Santa de Castilla despuntando por encima de todas con sus 2.596 m. También puede subirse en coche (consultar cuándo está restringido el transporte particular), bus o taxi turístico.

La ruta del Cares, belleza de vértigo

La Ruta del Cares es una de las más bonitas y concurridas en los Picos de Europa.La Ruta del Cares es una de las más bonitas y concurridas en los Picos de Europa.

Uno de los itinerarios de montaña más populares de los Picos de Europa es la Ruta del Cares, un sendero excavado en la roca que discurre por una profunda garganta junto al cauce del río Cares (se la conoce como la Garganta Divina) y se adentra entre túneles (más de 70), puentes, pasarelas y estrechos caminos entre paredes gigantes y un entorno tan bello que le han dado fama de ser una de las rutas más bonitas de los Picos de Europa. Aunque también es de las más concurridas, sobre todo en verano. Nació como una vía de comunicación (de unos 12 km) entre los pueblos de Caín (León) y Poncebos (Asturias), el camino está tallado en la roca, a unos 60 metros de altura sobre el río y no hay que olvidar que es una ruta de montaña, por lo que hay que tomar todas las precauciones, sobre todo con mal tiempo.

Cabrales y Gamonéu: los quesos de los Picos

Degustación de queso Cabrales en la Quesería Maín, Sotres. @Turismo de Asturias.Degustación de queso Cabrales en la Quesería Maín, Sotres. @Turismo de Asturias.

Nos fijamos ahora en dos joyas gastronómicas que nacen en los Picos de Europa. El queso Cabrales se elabora de manera artesanal y cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP). Es uno de los quesos más conocidos y valorados del mundo. Su pasta azul es inconfundible, con ese aroma y sabor intensos. La zona de elaboración comprende el concejo de Cabrales y algunas zonas de Peñamellera Alta.

Cueva Exposición en Arenas de Cabrales. ©Turismo de Asturias.Cueva Exposición en Arenas de Cabrales. ©Turismo de Asturias.

La maduración de los quesos es lo que le aporta singularidad: se realiza en cuevas naturales en la montaña, allí es donde se origina el moho, creando las vetas de color azul verdoso tan inconfundibles. El concejo de Cabrales reúne más de 30 queserías, muchas abiertas al público, como la de Maín, en el pueblo más alto de Asturias: Sotres. En Arenas de Cabrales hay que visitar la Cueva Exposición. Se entra en una cueva natural, donde se da a conocer tanto el proceso de elaboración como el entorno y la vida de los pastores en los Picos de Europa. La visita concluye con un audiovisual y, al final, una degustación. 

Certamen del Queso Gamonéu en Benia, la capital del Concejo de Onís. Certamen del Queso Gamonéu en Benia, la capital del Concejo de Onís.

El queso Gamonedo o Gamonéu es pura tradición. Los últimos pastores de Onís y Cangues D’Onís/Cangas de Onís preparan, como hace siglos, un queso semiazul único, ligeramente ahumado, que también cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP). Se elabora con leche cruda de las vacas, ovejas y cabras que pastan en la montaña y la variedad Gamonéu del puertu es una de las más cotizadas del mundo. Cada año, en Cangues D’Onís/Cangas de Onís se celebra el Concurso Exposición de los quesos de Picos de Europa, una oportunidad única para catar estas maravillas, aunque en cualquier momento podremos probarlo en los restaurantes de la zona y llevarnos estos quesos como el mejor recuerdo de nuestra visita.

Somiedo y sus lagos de ensueño

Los lagos son el mejor reclamo del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Somiedo (desde el año 2000) que se extiende por cinco valles y sus cinco ríos con los que comparten nombres: Valle del Lago, Saliencia, Puerto y Pola de Somiedo, Perlunes y Pigüeña.

Lago del Valle, en Somiedo. ©AzumendiLago del Valle, en Somiedo. ©Azumendi

El Centro de Interpretación del parque está ubicado en Pola de Somiedo y allí encontraremos toda la información práctica de las rutas que podemos hacer, museos y pueblos interesantes para visitar. Los lagos están situados al sur del concejo de Somiedo, en la mismísima frontera con la provincia de León. La ruta circular de los lagos de Saliencia (unos 8 km) es una de las más populares de este parque natural en el que, además del espectacular paisaje, se pueden admirar animales en libertad. La ruta del Lago del Valle, el mayor de Asturias con su islote característico, está mucho menos transitada; y para llegar a las escondidas Lagunas de El Páramo, entre los valles de los ríos Somiedo y Pigüeña, se necesita estar bien preparado, es una ruta de alta montaña.

Las casas de teito, con el techo de escobas. En Veigas puedes visitar el museo dedicado a esta edificación típica de los vaqueros. ©Pablo LópezLas casas de teito, con el techo de escobas. En Veigas puedes visitar el museo dedicado a esta edificación típica de los vaqueros. ©Pablo López

En las brañas, como la Pornacal, Mumián o Sousas, podemos encontrar los teitos, cabañas de piedra con techumbre de escoba y piornos que usaban los vaqueiros de alzada y los ganaderos de montaña para refugirase durante la trashumancia del ganado en busca de los mejores pastos. Existen medio millar de teitos repartidos por todo el parque y para entender mejor su historia, se puede visitar el Ecomuseo de Somiedo (en Caunedo) y Casas de Teito (en Veigas). El oso pardo es también protagonista de ese parque, cuenta con un Centro de Interpretación del Oso en Somiedo y senderos interpretativos.

La vaca roxa y un buen cachopo

En Somiedo se puede disfrutar de la gastronomía típica de Asturias, con platos tradicionales como la fabada, el pote de berzas y también el famoso cachopo, el filete empanado de ternera roxa somedana que se rellena también con quesos asturianos y muchos otros ingredientes y que ya triunfa fuera de Asturias.

El auténtico cachopo asturiano se elabora con carne de ternera roxa, la de Somiedo es de gran calidad.El auténtico cachopo asturiano se elabora con carne de ternera roxa, la de Somiedo es de gran calidad.

La ternera ‘roxa’ asturiana cuenta con IGP y es una raza de vaca que veremos pastar tranquilamente en las brañas del parque natural. Podemos probarla en los chigres de la zona, en guisos, a la brasa o en cachopo, siempre con una buena sidra. A mediados de agosto, en Pola de Somiedo se celebran el Mercado de Artesanía, donde se venden productos locales como embutidos, miel, quesos, licores o mermeladas. Y todo acompañado de música local con la gaita como protagonista.

Las Ubiñas-La Mesa, un viaje al pasado más natural

Para conocer la Reserva de la Biosfera (desde 2012) y Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, nos encaminamos hacia la zona central de Asturias, tierra de los concejos de Lena, Quirós y Teverga. La población más importante es la minera La Pola, a unos 30 km de Oviedo y 50 km de Gijón. Es, quizá, una de las zonas menos conocidas y, por ello, más sorprendente. El agua dibuja el paisaje y destaca el desfiladero que ha formado el río Val de Sampedro, en el que se encuentra Cueva Huerta, en Teverga, declarada Monumento Natural. En este parque natural se combinan montañas de más de 2000 metros como el Pico del Fontán y Peña Ubiña, con profundos valles, cascadas y bosques de hayas (Montegrande y Valgrande). Existen gran cantidad de sendas de mayor o menor dificultad para hacer trekking por el parque y curiosos pueblos por visitar.

Hayedo de Montegrande y cascada del Xiblu, en el parque natural Las Ubiñas-La Mesa. ©Turismo de Asturias.Hayedo de Montegrande y cascada del Xiblu, en el parque natural Las Ubiñas-La Mesa. ©Turismo de Asturias.

A esta riqueza natural se unen sus numerosos valores culturales. Cuenta con una de las más ricas estaciones rupestres del noroeste peninsular, los Abrigos Rupestres de Fresneo (en el concejo de Teverga), con más de medio centenar de figuras esquemáticas de la Edad de Bronce. Conserva además restos de la época castreña, aunque sin duda sus elementos más representativos son la Vía Carisa y el Camino Real de la Mesa, ambas calzadas romanas que comunicaban la región con la meseta leonesa.

El tejo de Bermiego, declarado Monumento Natural. ©Turismo de Asturias.El tejo de Bermiego, declarado Monumento Natural. ©Turismo de Asturias.

En los pueblos del entorno aún se pueden ver buenos ejemplos de la arquitectura tradicional de la montaña asturiana, con viviendas de piedra con corredores de madera. El pueblo de Bermiego, con su núcleo bajomedieval, es uno de los más bonitos de la zona. Hay que dejar el coche fuera y pasearlo con tranquilidad, admirando los seis hórreos, uno de ellos del siglo XVI, y admirar, junto a la iglesia de Santa María, el imponente tejo de 10 metros de altura y 6 de diámetro y declarado Monumento Natural. Junto a estos núcleos coexistieron las brañas, zonas de pasto de verano, en las que se construían las sencillas cabañas de piedra cubiertas de teja o escoba, los teitos, además de los corros o cabanos, construcciones circulares con falsa cúpula de piedra.

De la casa quirosana a las cuevas del Paleolítico

En Quirós, las viejas tradiciones y modo de vida campesina y su posterior transformación por la llegada de la minería se ven de cerca en el Museo Etnográfico. Se ha reproducido una casa quirosana en la que la cocina tradicional es el corazón del hogar, con el ‘llar’ y su correspondiente ‘escanu’, la ‘lacena’ y el ‘forno’. El resto de la vivienda la componen la sala y la alcoba. En el exterior se encuentra la ‘antojana’ de la casa, con el taller del ‘madreñeiru’, cuenta también con un lagar para elaborar sidra, el hórreo y una típica ‘fonte’ con ‘duernu’ (abrevadero) y ‘tshabaorio’ (lavadero). También se recogen detalles de las tradiciones quirosanas, con imágenes de las romerías y se ha reproducido la vieja escuela.

Valle de Quirós desde el alto de la Capilla del Alba. ©Turismo de Asturias.Valle de Quirós desde el alto de la Capilla del Alba. ©Turismo de Asturias.

Otra visita imprescindible será al Parque de la Prehistoria de Teverga para descubrir las muestras más relevantes del arte rupestre europeo. Por primera vez, se han reunido en una sola cueva las pinturas de las cuevas de Altamira, Covalanas, Lascaux, Niaux, Chauvet, Tito Bustillo, Candamo, Covaciella, Llonín. Y todo en un marco natural, tal como se encuentran las pinturas y grabados originales. Son fieles reproducciones de pinturas rupestres, objetos y utensilios prehistóricos recuperados.

Parque de la Prehistoria de Teverga. ©Turismo de Asturias.Parque de la Prehistoria de Teverga. ©Turismo de Asturias.

Además, cuenta con un cercado donde habitan ciervos y gamos, caballos Przewalski de origen prehistórico, bisontes europeos, ejemplares de Uros de Heck o Neo-Uros. El uro, considerado el antepasado salvaje de todas las vacas del mundo, se extinguió en el siglo XVII y los ejemplares que se encuentran en Teverga son una recreación que se desarrolló en Europa en los años 30. Esta propuesta permite observar en vivo a los animales que ya pintaban nuestros antepasados, integrándose como un complemento perfecto a la visita guiada a la Galería y Cueva de Cuevas del Parque. El Centro organiza también talleres, actividades de arqueología experimental y rutas guiadas, como la Senda del Oso.

Cordero a la estaca, pote tevergano y pan de escanda

Pote de berzas, una de las recetas más tradicionales que podemos probar en Teverga. ©Turismo de Asturias.Pote de berzas, una de las recetas más tradicionales que podemos probar en Teverga. ©Turismo de Asturias.

La gastronomía en esta zona tiene un claro protagonista: el cordero a la estaca. Cada primer domingo de julio, se celebra en el Prau L.lagüezos la fiesta del Corderu, un evento que organizan conjuntamente el concejo de Quirós y el de Lena, y que ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Además del cordero, en el recetario de Quirós y Lena destacan las fabes, arbeyos o guisantes (son famosos los de Chanos de Somerón) y el pan de escanda, una variedad de trigo antiguo que se conserva en Asturias y es perfecto para acompañar a las carnes. En Teverga, hay que probar el pote de berzas o pote tevergano, el picadillo, los callos, el arroz con leche, los borrachinos y la tarta colineta de Teverga, un rico bizcocho de avellanas tostadas.

Los restaurantes con Estrella Michelín en Asturias (2021)

Los restaurantes con Estrella Michelín en Asturias (2021)

Asturias es una comunidad para disfrutar. Y la gastronomía asturiana una cocina que todos debemos conocer. Qué mejor forma de hacerlo que a través de sus restaurantes con estrella Michelin.

Redacción26/07/2021

Pote, fabada, cachopo, caldereta asturiana son algunos de los platos típicos de la característica cocina Asturias. Una cocina rica en producto, con mar y montaña de enorme calidad que se une a grandes cocineros regentando magníficos restaurantes.

Una combinación explosiva que resumimos en estos restaurantes con Estrella Michelin.

Restaurantes de Asturias con 1 Estrella Michelín

El Corral de Indianu

Restaurante El Corral de Indianau, en Asturias, con 1 Estrella Michelin
Restaurante El Corral de Indianau, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

El chef del restaurante es José Antonio Campoviejo, que aprendió a cocinar de forma autodidacta. Trabajó en el servicio militar cuando le tocó enfrentarse a unos fogones guerrilleros y posteriormente, comenzó a trabajar en el restaurante El Español. Allí, con su curiosidad y las revistas de una compañera, aprendió nuevas técnicas culinarias. Poco después, creó el restaurante. La Estrella Michelín fue conseguida en 2000 debido a la creatividad de los platos. El restaurante se caracteriza por su alta cocina de productos autóctonos en un local con porche de madera, paredes de piedra vista y cristaleras al jardín.

Restaurante El Corral de Indianu

Dirección: Avenida, 14, 33540, Arriondas, Asturias.

Teléfono: 985.841.072

Arbidel

Restaurante Arbidel, en Asturias, con 1 Estrella Michelin
Restaurante Arbidel, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Jaime Uz, desde pequeño, vivió de cerca la gastronomía en el restaurante de su familia. Empezó haciendo pinitos en casa y en otros lugares desde los 16 años y poco después, estudió en la Escuela de Hostelería de Oviedo y al acabar los estudios trabajó en varios establecimientos del País Vasco. Regresó a Asturias donde finalmente en 2009 crearía su propio restaurante. Consiguió su Estrella Michelín en 2014. Sus platos desprenden originalidad sin olvidarse de los sabores de siempre ni de la calidad. Una cocina sabrosa, intensa, creativa… y muy asturiana.

Restaurante Arbidel

Dirección: Calle Oscura,1, 33560, Ribadesella, Asturias.

Teléfono: 985.861.440

La Sargar

Restaurante La Salgar, en Asturias, con 1 Estrella Michelin
Restaurante La Salgar, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Esther Manzano dirige la cocina de este fantástico Estrella Michelín en Gijón. Junto a su hermano Nacho, Empezaron trasteando en los fogones de su madre, siguiendo entre otras cosas las recetas de sus abuelas. La Estrella Michelín la consiguieron en 2014 debido a su buena combinación de tradición y cocina de autor. Su cocina pretende salvaguardar las recetas tradicionales de su tierra sin olvidarse de innovar con sus productos creando finalmente un menú lleno de sorpresas. ¿Alguno de sus éxitos? sus croquetas, el arroz con pitu de caleya o la merluza con holandesa.

Restaurante La Sargar

Dirección: Museo Etnográfico del Pueblo de Asturias, Paseo Doctor Fleming, 887, 33203, Gijón, Asturias.

Teléfono: 985. 331.155

Auga

Restaurante Auga, en Asturias, con 1 Estrella MichelinRestaurante Auga, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Antonio Pérez y Gonzalo Pañeda, los chefs del restaurante, tenían su restaurante a las afueras de la ciudad pero decidieron trasladarse al centro creando uno de los locales más prestigiosos de toda Asturias. La Estrella Michelín la consiguieron en 2011 debido a la experiencia inigualable que deja a los clientes. Su propuesta culinaria se caracteriza por platos consolidados de los cocineros, con una cocina de temporada y muy personal. Además, también cuentan con una bodega de calidad a la altura del restaurante.

Restaurante Auga

Dirección: Calle de Claudio Alvargonzález, 33201, Gijón, Asturias.

Teléfono: 985.168.186

Casa Gerardo

Restaurante Casa Gerardo, en Asturias, con 1 Estrella MichelinRestaurante Casa Gerardo, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Marcos Morán es el chefs después de cuatro generaciones. Llevan en la cocina desde pequeños y entre sus logros se encuentran el haber llevado los platos asturianos al resto de Europa. La estrella fue conseguida en 1991. El restaurante combina la comida tradicional asturiana con la alta vanguardista y han comercializado sus recetas más exitosas: fabada Casa Gerardo, fabada elaborada por La Catedral de Navarra en Mendavia y arroz con leche casa Gerardo. Un auténtico clásico.

Restaurante Casa Gerardo

Dirección: Carretera, AS-19, km 9, 33438, Prendes, Asturias.

Teléfono: 985.887.797

El Retiro

Restaurante El Retiro, en Asturias, con 1 Estrella MichelinRestaurante El Retiro, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Fue fundada por los abuelos del chef del restaurante, Ricardo González Sotres. A pesar de esto, la Estrella Michelín fue otorgada recientemente, en 2014. Su cocina se define como actual asturiana no exenta de técnica y creatividad. Destaca entre otras cosas por respetar las materias primas y el entorno asturiano. Tienen algunos platos que son inigualables, como la cococha de salmón con un escabeche azafranado de perdiz y coliflor o l pichón asado entero a la brasa y kiwi asturiano con manzana, jalapeño y yogur helado.

Restaurante El Retiro

Dirección: Carretera Pancar, 33509, Pancar, Asturias

Teléfono: 985.400.240

Real Balneario

Restaurante Real Balneario, en Asturias, con 1 Estrella MichelinRestaurante Real Balneario, en Asturias, con 1 Estrella Michelin

Isaac Loya es el chef del restaurante desde hace más de 17 años con una vocación incondicional por la cocina y con unas ganas incesantes por innovar y por aprender. Entre otras cosas, estas fueron las causas por la que en 2005 consiguió la Estrella Michelín. En su cocina, destacan los sabores genuinos pero sin renunciar a las mejores esencias, alternando en sus platos el mar y la tierra y permitiendo disfrutar de sensaciones únicas y de platos muy ricos en matices. La carta para adaptarse a los distintos paladares cambia como mínimo 3 veces al año ofreciendo productos diferentes cada vez teniendo muy en cuenta la estacionalidad de estos.

Restaurante Real Balneario

Dirección: Avenida Juan Sitges, 3, 33405, Salinas, Asturias.

Teléfono: 985. 518. 613

Restaurantes de Asturias con 2 Estrellas Michelín

Casa Marcial

Restaurante Casa Marcial, en Asturias, con 2 Estrellas MichelinRestaurante Casa Marcial, en Asturias, con 2 Estrellas Michelin

Esther y Nacho Manzano, que aprendieron en los fogones gracias a su madre, son los responsables de este magnífico restaurante. Es el único restaurante asturiano que puede presumir de tener las dos estrellas. Cocina tradicional asturiana con la vanguardia siempre como hilo conductor, nunca como fin. Se basan en los productos de la zona, en la estacionalidad de los mismos, en el buen trato con los comensales y en ofrecer una experiencia que permita disfrutar de diferentes texturas e increíbles sabores.

Restaurante Casa Marcial

Dirección: calle La Salgar, s/n, 33549, Arriondas, Parres, Asturias.

Teléfono: 985 84 09 91

Qué ver, qué hacer y dónde comer en el Parque Natural de Redes: Asturias en estado puro

En el Parque de Redes caminarás entre ríos y cascadas, fauna salvaje y paisajes increíbles, te calzarás unas madreñas y probarás el Casín, el queso con más carácter de Asturias. ¿Quién da más?

Alicia Hernández01/07/2021

Con las ganas que tenemos de respirar aire puro, descubrir el Parque Natural de Redes se va a convertir en el objetivo del verano. Es un destino perfecto sea cual se nuestro plan: con amigos, en familia, para senderistas activos o para quienes busquen la relajación total. No defrauda. Esta joya de la Naturaleza empieza a relucir frente a su ‘hermano mayor’, el Parque Nacional de Picos de Europa, y tiene mucho por descubrir. Hay que poner rumbo a la comarca del Nalón, en el sur del Principado, para encontrarnos con un paraje rural con circos y valles glaciares y con montañas que muestran sus picos afilados. Y entre medias, bosques de hayas y robles, campos de pasto y agua, mucha agua, en ríos, cascadas, lagos, fuentes y embalses. Y es que aquí nace el río Nalón, el más grande de Asturias, con su agua pura y cristalina.

El río Nalón es el más caudaloso del Principado de Asturias y nace en el Parque Natural de Redes. ©Noé BarandaEl río Nalón es el más caudaloso del Principado de Asturias y nace en el Parque Natural de Redes. ©Noé Baranda

Redes es un Parque Natural desde 1996 y en 2001 fue catalogado como Reserva de la Biosfera. Además es Zona de Especial Protección para las Aves por la importante avifauna que habita en él. Alimoches, águilas reales y un sin fin de aves, reptiles y anfibios han elegido un hábitat que se mantiene casi virgen.

Sobrescobio y Caso son los dos concejos que abarca el Parque, con numerosos pueblos y aldeas llenas de encanto. De verdadero encanto. Soto, Caliao, Llaiñes/Ladines, Tarna o Bezanes conservan sus caseríos con horreos y paneras de madera, piedra y teja, cuidados con primor. Y de ellos parten infinidad de rutas por la naturaleza para todo tipo de senderistas, nada menos que 40 rutas oficiales están marcadas en el parque.

Las sendas del Agua

La capital de Sobrescobio, Rusecu/Rioseco, aparece junto a un pantano que lleva su nombre. Sus aguas son como un gran espejo en el que se reflejan los paisajes más evocadores y es un refugio de aves acuáticas que pueden observarse desde una caseta situada en la cola del pantano. En Rusecu/Rioseco se encuentra La Casa del Agua, un espacio donde vamos a comprender la importancia del agua en la naturaleza y en esta zona en particular.

La Senda del Alba es perfecta para hacerla en familia, un delicioso sendero junto al río del Alba. © Alejandro BadíaLa Senda del Alba es perfecta para hacerla en familia, un delicioso sendero junto al río del Alba. © Alejandro Badía

Una de las sendas imprescindibles del parque es la Ruta del Alba (PR-AS 62) que toma su nombre del río junto al que discurre en paralelo y está catalogada como Monumento Natural. Con esta presentación ya dan ganas de echarse a andar. Parte del pueblo de Soto, en el concejo de Sobrescobio, y avanza por seis kilómetros de fácil recorrido entre hayas, tilos y musgos, por un lado, y el agua jugando en pozas, cascadas y arroyos, por el otro.

Caliao, en el fondo del valle, cuenta con una ruta urbana del agua que pasa por los lavaderos, fuentes y molinos, y desde allí parte la Ruta de los Arrudos. ©Manuel S. CalvoCaliao, en el fondo del valle, cuenta con una ruta urbana del agua que pasa por los lavaderos, fuentes y molinos, y desde allí parte la Ruta de los Arrudos. ©Manuel S. Calvo

Nos trasladamos del concejo de Sobrescobio al de Caso, y la primera parada será en Tañes/Tanes, un pueblo que fue trasladado piedra a piedra para construir el embalse que lleva su nombre. En sus aguas mansas se refleja la estampa de la colegiata de Santa María, que merece una visita. Una ruta muy recomendable nos lleva hasta la cueva Devoyu, excavada por las aguas del Nalón y donde puede realizarse espeolología o conformarse con admirar su gran boca. En el pueblo de Caliao arranca una de las rutas estrella del parque: el desfiladero de los Arrudos (PR-AS 61), para la que hace falta un nivel superior. La ruta nos transporta, durante 23 kilómetros, a través del río y uno de los desfiladeros más grande de Asturias. Otra maravilla del Parque Natural de Redes es el lago Ubales, casi a 1.700 m, al que se llega desde La Felguerina, con sus casas trepando por la ladera, pasando por La Infiesta y ascendiendo por la Canalina, lugares y paisajes increíbles, difíciles de olvidar.

Cascada de Tabayón, un auténtico espectáculo de la Naturaleza. ©MampirisCascada de Tabayón, un auténtico espectáculo de la Naturaleza. ©Mampiris

Una buena alternativa a la ruta de los Arrudos es el camino que conduce hasta la cascada del Tabayón. Desde el pueblo de Tarna parte una agradable ruta circular que lleva hasta el Tabayón del Mongallu, una cascada de más de 60 metros de altura, un fabuloso salto de agua con el que poner fin a un paseo entre hayas y hojarasca.

Desde Tarna arranca también la Ruta de la fuente de La Nalona, donde nace el Nalón, el río más largo y caudaloso de toda Asturias, con 145 km. Resulta increíble que una pequeña fuente de donde brota de forma milagrosa un agua pura y cristalina se convierta kilómetros más abajo en un gran río que recorre el Parque Natural de Redes.

Madreñas, hórreos y quesos

Entre tanta caminata, hay que buscar el momento de acercarnos a conocer algo de las costumbres, tradiciones y gastronomía que atesora el parque… ¡y que no son pocas! La madera, junto al agua, un elemento vital en la zona. Podemos admirar la arquitectura en forma de edificios rurales que nos son bien conocidos: los hórreos y las paneras. En el Museo de la Madera y de la Madreña de Asturias, en la aldea de Veneros, han reproducido uno de los típicos hórreos para explicar cómo se hacían en madera todas sus partes menos el tejado. Allí se exponen también las madreñas, el calzado de madera que sirve para aislar del agua, el barro y el frío del campo. El museo posee una gran colección en la que se muestra cómo en la misma época, hace siglos, en otros rincones del mundo habían ingeniado un calzado similar, como los zuecos holandeses, para andar por las zonas rurales.

El Museo de la Madera y la Madrona es una visita llena de historia y curiosidades. ©MampirisEl Museo de la Madera y la Madrona es una visita llena de historia y curiosidades. ©Mampiris

«El que nunca estuvo en Casu, ni de Casu comió el queso, ye señal que nun faz casu, nin comió del meyor quesu» Seguro que escuchas este refrán cuando te acerques a las aldeas de Caso donde se elabora el famoso queso Casín. Pequeño de tamaño pero inmenso de sabor, fuerte y un poco picante… un queso que engaña. Es una de las variedades más antiguas del Principado de Asturias y de toda España y cuenta con el sello de DOP. Se elabora con la leche entera, sin pasteurizar, de la vaca casina autóctona de la montaña, la reina del lugar que veremos pastar tranquilamente en las praderas. Este queso es tan singular porque se rabila, como explican los queseros: se rompe la masa y se amasa a mano o con la máquina de rabilar. Una vez amasado se forman los zorollos y, lo más curioso es que cada quesería marca con su sello una de las caras del queso.

El queso Casín DOP es pura tradición y artesanía y se precia de ser el más antiguo del Principado de Asturias. © José SuárezEl queso Casín DOP es pura tradición y artesanía y se precia de ser el más antiguo del Principado de Asturias. © José Suárez

Hasta hace unas décadas, este queso se hacía en los hogares y casi se había perdido la tradición. La primera en recuperarla fue Marigel Álvarez, en el pueblo de Caso. Podemos ver cómo elabora sus quesos en la quesería y hotel rural Reciegos Agroturismo, que ocupan el mismo edificio en plena naturaleza. Todo el mundo la conoce como la quesera del Casín. Hoy en día han ido uniéndose otras queserías que han colocado a este queso tan particular entre los más valorados de España y del mundo. A finales de agosto se celebra el Certamen del queso Casín, con la presencia de todos los queseros donde se pueden catar y comprar los mejores, además de otros productos de la zona y asistir a la exhibición de juegos populares y bailes folclóricos.

A finales de agosto se celebra el Certamen del Queso Casín, en Caso. ©Vive AsturiasA finales de agosto se celebra el Certamen del Queso Casín, en Caso. ©Vive Asturias

Otra de las rutas imprescindibles del Parque Natural de Redes es la subida a Brañagallones (PR-AS 66). Parte desde el pueblo de Bezanes, que conserva un buen repertorio de arquitectura rural que hay que admirar. Y asciende por una pista forestal de 10 kilómetros de distancia que transcurre entre campos de pasto y antiguas cabañas, veremos también las colmenas de colores colocadas en las laderas del valle.

La subida escarpada a la vega de Brañagallones nos regala unas vistas increíbles del Parque Nacional de Redes. ©Noé BarandaLa subida escarpada a la vega de Brañagallones nos regala unas vistas increíbles del Parque Nacional de Redes. ©Noé Baranda

La recompensa a esta dura subida es la llegada a la vega de Brañagallones, un pequeño paraíso verde situado a 1.200 metros de altura donde habitan el oso pardo, además de jabalís, lobos o zorros, así como una de las mayores poblaciones de ciervos y rebecos de Asturias. En lo alto se encuentra el refugio de montaña de Brañagallones, una formidable instalación deportiva de montaña que además de prestar alojamiento, ofrece una amplia variedad de actividades como talleres, rutas y ascensiones.

Ruta gastronómica

Además del queso Casín, la gastronomía de la zona cuenta con algunas recetas tradicionales, como el cordero a la estaca que encontrarás en muchos restaurantes con la carne de cordero del Alto Nalón y asado lentamente, sin prisas, con leña de roble o ‘faya’ de sus bosques. Uno de los sitios donde se puede probar es El Merendero de Anzo, en Sobrescobio, junto a la carretera. Lo preparan los sábados y los domingos, además de las recetas tradicionales como la fabada, el cachopo o el cabrito asado.

Las recetas asturianas acompañadas de un culín de sidra, en los restaurantes y merenderos del Parque Natural de Redes. ©MampirisLas recetas asturianas acompañadas de un culín de sidra, en los restaurantes y merenderos del Parque Natural de Redes. ©Mampiris

La Plaza de Sotu también cuenta entre sus especialidades con el cordero y la fabada, y de postre, unas galletitas, Suspiros del Alba, hechas con harina de maíz y mantequilla muy buenas. Caliao tiene una oferta variada. La Encruceyada ofrece cocina tradicional o menú y tiene fama de preparar las mejores manitas de cerdo. Casa Zulima, buena fabada y de postre queso Casín con dulce de manzana. Y cocina más elaborada en el restaurante Gotta, del Centro de Ecoturismo Tierra del Agua. En su amplia carta no falta un apartado dedicado a las recetas asturianas, con platos como las Verdinas con langostinos y bacalao, las Cebollas rellenas de bonito del Norte o el Picadillo con tortos de maíz, huevos y patatas, además de la fabada y buenas carnes y pescados de la lonja.

Camino de Santiago por Asturias: saca el peregrino que llevas dentro

Estamos en pleno Año Jacobeo y por el Principado discurre el Camino de Santiago, por la costa y el interior. En cada etapa nos esperan mil y una sorpresas y un peregrinaje gastronómico con parada en las mejores mesas.

Alicia Hernández01/06/2021

El Camino Primitivo, el de la Costa y el del Salvador. Tres rutas recorren las tierras del Principado con una única meta: llegar a Santiago de Compostela. Y cada peregrino elige el Camino que más le agrada. Por los 270 km que surcan la costa asturiana, de punta a punta, o adentrándose en montes y valles de un intenso verdor, atravesando puentes y ríos salmoneros. El paso por Oviedo/Uviéu es obligado. Y las paradas para disfrutar de la buena mesa y echar un culín de sidra, la mejor recompensa. Nos calzamos las botas… ¡y echamos a andar!

El peregrino cuenta con su estatua monumento en Tinéu. ©Jesús Alfaro.El peregrino cuenta con su estatua monumento en Tinéu. ©Jesús Alfaro.

DOS AÑOS SANTOS

Sí, porque aunque estemos en plena celebración del Año Santo Compostelano, concretamente en el número 120 de la Historia, debido a la pandemia este Año Santo 2021 se prolongará durante todo el 2022. El Camino más famoso y transitado es el Camino Francés que discurre por Navarra, La Rioja y Castilla y León, pero Asturias cuenta con dos Caminos que atraviesan el Principado y en los que los peregrinos van a encontrar grandes atractivos, lugares y momentos inolvidables.

Berducedo, final del Camino Primitivo. ©Manuel S. Calvo.Berducedo, final del Camino Primitivo. ©Manuel S. Calvo.

Hablamos de los llamados Caminos de Santiago del Norte, que en 2015 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En Asturias hay dos rutas: el Camino Primitivo y el Camino de la Costa. Aunque podría hablarse de una tercera ruta, la del Salvador, el ramal que parte de la puerta de la catedral de San Salvador, en Oviedo/Uviéu, el que elegían los peregrinos que seguían el Camino Francés pero optaban por desviarse hasta la capital asturiana a la altura de León. En total, Asturias suma más de 523 kilómetros de ruta jacobea por los distintos Caminos.

EL CAMINO DE SANTIAGO NACIÓ EN ASTURIAS

Resulta curioso conocer que el origen del Camino de Santiago está en Asturias. Y la razón es que el primer peregrino salió de aquí. Fue el rey asturiano, Alfonso II el Casto quien tras recibir la noticia de que un ermitaño había encontrado unas luces estelares que señalaban el sepulcro del apóstol Santiago en el confín más occidental del Reino de Asturias, puso rumbo hacia aquel lugar, partiendo desde Oviedo/Uviéu con todo su séquito. Allí mandó levantar un templete funerario, en el ‘campus stellae’ que más tarde se convertiría en Compostela. Este hallazgo llegaba en el momento más oportuno y el rey consiguió afianzar la guerra de la Reconquista.

La talla de San Salvador es venerada por los peregrinos que visitan la Catedral de Oviedo/Uviéu. ©Jesús Alfaro.La talla de San Salvador es venerada por los peregrinos que visitan la Catedral de Oviedo/Uviéu. ©Jesús Alfaro.

Leyenda o realidad, esa fue la primera ruta jacobea de la que se tiene noticia en la Historia, y ese recorrido conforma lo que conocemos hoy como Camino Primitivo que discurre por 148,6 kilómetros. Y como repite el dicho popular: «quien va a Santiago y no a San Salvador (la Catedral de Oviedo/Uviéu), visita al criado pero no al señor». El Camino Primitivo nace a las puertas de la catedral de Oviedo/Uviéu, un templo de planta gótica que destaca en su exterior por su elegante y única torre y dentro atesora la Cámara Santa, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde se conservan las cruces de la Victoria y de los Ángeles, auténticos emblemas del Principado y de la ciudad que aparecen en sus escudos, y también el Arca Santa, donde se custodiaban numerosas reliquias entre las que destaca el sudario de Jesucristo y que han atraído a los peregrinos a lo largo de la Historia. En una hornacina verás una de las ánforas que, según cuentan, contenía el agua que Jesús convirtió en vino en las Bodas de Caná. Y en el lado sur, los peregrinos se acercan hasta la talla del Salvador y dar así por iniciado su Camino.

SALAS, TINÉU Y LOS ANTIGUOS HOSPITALES

El itinerario se distribuye en siete etapas que cuentan con albergues y todos los servicios que puede necesitar el peregrino. En Grau/Grado hay que visitar la capilla de los Dolores que esconde un arte churrigueresco inesperado. Pasar entre palacios, como el de los Miranda-Valdecarzana, y la muralla medieval, que luce esplendorosa. El día más festivo es el domingo cuando se celebra el animado y concurrido mercado. Por eso, los lunes son en Grau/Grado el día de descanso. La siguiente etapa une las villas de Salas y Tinéu, que precisan de tiempo para conocerlas.

La torre medieval de Salas, una de las más bellas localidades medievales de Asturias. ©Paco Currás.La torre medieval de Salas, una de las más bellas localidades medievales de Asturias. ©Paco Currás.

El casco medieval de Salas es espectacular, uno de los mejores conservados de Asturias. La Colegiata de Santa María la Mayor, del siglo XVI, acoge en su interior el Mausoleo de D. Fernando Valdés-Salas, el personaje más notable de la villa, inquisidor y fundador de la Universidad de Oviedo. La Torre Medieval (s.XIV) alberga el Museo Prerrománico de Asturias y conserva las mazmorras y otros detalles que te trasladarán a la Edad Media. Pegado a la torre se alza el Palacio Valdés-Salas (s. XVI), hoy convertido en un hotel que acoge visitantes y peregrinos. En las pastelerías encontrarás el dulce más popular de Salas, los Carajitos del Profesor, unas ricas pastas de avellana que inventó un profesor llamado Pepín a principios del siglo pasado. Aprovecha también para probar los quesos de afuega’l pitu que se hacen en este concejo. Al salir de Salas, es muy recomendable desviarse un poco del camino para llegar a un lugar mágico, la cascada del río Nonaya, porque según cuenta la leyenda allí los mozos pueden llegar a ver a la xana del Nonaya y hasta a escuchar su canto.

Desvío hacia la cascada del río Nonaya. ©Juanjo Arrojo.Desvío hacia la cascada del río Nonaya. ©Juanjo Arrojo.

Tinéu es una de las localidades más pobladas de Asturias y declarada Conjunto Histórico. Posee una de las joyas del Camino Primitivo: el Monasterio de Obona, en un enclave recogido de la ruta Jacobea (hay que desviarse unos 400 metros de la ruta), ideal para descansar y meditar. Pero si hay algo que le ha dado fama gastronómica a esta villa es el Chosco de Tinéu. Tienes que probarlo. Se trata de un embutido de forma redondeada, curado y ahumado, que se elabora con carne de cerdo, cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP) y su propio Festival en el mes de agosto.

El Monasterio de Obona, una de las paradas claves del Camino Primitivo. ©Juan de Turi.El Monasterio de Obona, una de las paradas claves del Camino Primitivo. ©Juan de Turi.

En la cuarta etapa, el Camino puede continuar hasta Pola de Allande o tomar la variante de Hospitales que cuenta con cinco antiguos hospitales de peregrinos y se considera el recorrido original, tomando el sendero desde Salas hasta Bourres. Esta opción requiere de buena forma física porque hay tramos de mayor pendiente y dificultad. El Camino se une de nuevo en Montefurado, un enclave singular que debe su nombre a las explotaciones de oro que abrieron los romanos en estos parajes, y termina en Berducedo. El paso a tierras a gallegas se hace por el Puerto del Acebo.

EL CAMINO DE LA COSTA

El arenal de San Martín, en Llanes, comprende la playa de este nombre y la playa de Portiello, unidas en bajamar. ©Gonzalo Azumendi.El arenal de San Martín, en Llanes, comprende la playa de este nombre y la playa de Portiello, unidas en bajamar. ©Gonzalo Azumendi.

Bordeando el Cantábrico, los peregrinos llevan siglos caminando por la costa asturiana con la mirada puesta en Santiago de Compostela pero sin perder detalle de las maravillas naturales que los rodean a cada paso. El Camino de la Costa, que forma parte del Camino del Norte, discurre de este a oeste entre la ría de Tina Mayor y la ría del Eo y recorre más de 282 kilómetros y 21 concejos en un total de 13 etapas.

LLANES Y RIBADESELLA/RIBESEYA

Todo el concejo de Llanes es paso de la ruta Jacobea. Su capital, la villa marinera de Llanes, declarada Conjunto Histórico-Artístico, está bordeada por una muralla del siglo XIII y cargada de hermosos palacios y casonas. Es tan fotogénica que allí se han rodado conocidas películas, como El Horfanato o La Señora, y hay una ruta turística que las recuerda. La encontrarás llena de ambiente y con una buena oferta de restaurantes donde empezar a disfrutar de lo mejor del mar. No dejes de acercarte hasta el puerto con el original rompeolas decorado con los Cubos de la Memoria, del artista Agustín Ibarrola.

La iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, en Niembru (Llanes). ©Pelayo Lacazette.La iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, en Niembru (Llanes). ©Pelayo Lacazette.

Siguiendo el litoral, peregrinos y surfistas ávidos de buenas olas comparten camino entre hermosos arenales y estampas tan pintorescas como la ensenada de Niembru, en la que impresiona ver su iglesia y su pequeño cementerio reflejándose en la ría, y un poco más adelante, en Celoriu, la iglesia del monasterio casi desaparece bajo la olas cuando sube la marea. En Pría vamos a contemplar un auténtico espectáculo natural, el que ofrecen los bufones, orificios verticales que en días de marea alta expulsan chorros de agua de mar con una fuerza y sonido sobrecogedores. Llegamos a Ribadesella/Ribeseya, otra hermosa villa marinera atravesada por el Camino de la Costa. En su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, se monta cada miércoles uno de los mercados más antiguos del Principado de Asturias. En un escenario único se venden fabes, quesos, nueces, pantrucos y harina de maíz para hacer los famosos tortos fritos. Otra parada imprescindible es la cueva de Tito Bustillo, con unas pinturas rupestres del Paleolítico que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad.

POR GIJÓN/XIXÓN Y AVILÉS

Pescados y mariscos frescos acompañados de sidra, la mejor compañía para el Camino de la Costa. ©Xurde Margaride.Pescados y mariscos frescos acompañados de sidra, la mejor compañía para el Camino de la Costa. ©Xurde Margaride.

Tras pasar por Villaviciosa, y prestarle atención a la iglesia románica de Santa María de la Oliva y a la casa donde pernoctó Carlos V tras desembarcar en Tazones, se llega a la Asturias central, con dos grandes ciudades en mitad del Camino de la Costa: Gijón/Xixón y Avilés. Las playas de San Lorenzo y Poniente dibujan el perfil de Gijón/Xixón, y el barrio marinero de Cimavilla se convierte en el lugar más apropiado para salir a tomar unas tapas y unos ‘culines’ de sidra. En la plaza Mayor está La Galana, siempre con buen ambiente; el Lavaderu, en la plaza del Periodista Arturo Arias; y en la famosa Cuesta del Cholo, la más fotografiada, el Mercante, con tapas y menú del día, y el Planeta, con buenos mariscos y pescados, son siempre un buen plan.

La calle Rivero tiene cinco siglos de historia y es el paso obligado de los peregrinos por Avilés. ©Mampiris.La calle Rivero tiene cinco siglos de historia y es el paso obligado de los peregrinos por Avilés. ©Mampiris.

Avilés es una agradable sorpresa, con sus iglesias de San Francisco y San Nicolás de Bari, el palacio de Camposagrado, la pintoresca calle de Galiana bien cubierta por soportales y llena de bares por los que salir de sidras sin que la lluvia sea un impedimento. La calle Rivero es una de las más antiguas de Avilés, es paso del Camino, conserva su antiguo Hospital de Peregrinos y en los restaurantes los caminantes encontrarán menús con precios especiales. No nos resistimos a probar aquí algunos de los dulces más típicos que cuentan con su propia ruta: el Mantecado de Avilés, protagonista de la fiesta más querida para los avilesinos, los Carajitos, las Marañuelas, las Marialuisas… Junto a su cara medieval, el vanguardista Centro Niemeyer se ha convertido en todo un icono para Avilés.

LA COSTA DE OCCIDENTE

La playa de Penarronda está situada entre los concejos de Castropol y Tapia y es un Monumento Natural. ©Gonzalo Azumendi.La playa de Penarronda está situada entre los concejos de Castropol y Tapia y es un Monumento Natural. ©Gonzalo Azumendi.

Entramos ahora en el tramo oriental del Camino costero desde Sotu’l Barco y Muros. Aunque el Camino no pase por Cudillero, el desvío merece la pena. La ruta continúa por Soto de Luiña, con su elegante iglesia barroca de Santa María. En Cadavéu se conserva la casa donde vivió el padre de las letras asturianas, el padre Galo, y llegamos a L.luarca, una hermosa villa marinera que invita a los visitantes a conocer uno de sus atractivos más especiales: el cementerio. Y es que cuenta con un campo santo marino, en la zona más alta, con unas vistas soberbias sobre el Cantábrico. Allí se encuentra la tumba del Premio Nobel Severo Ochoa. Mucho más pequeño y acogedor resulta el coqueto puerto pesquero y el pueblo de El Porto/Viavélez, conocido porque allí nació la novelista Corín Tellado que tiene en su haber el hito de ser la escritora más leída en lengua castellana después de Cervantes, ¡ahí es nada! Los peregrinos pueden tomarse un descanso y alguna tapa marinera en la taberna del puerto. Llegamos ya al final del Camino que abandona Asturias en Abres, tras pasar por A Veiga/Vegadeo, donde los peregrinos encuentran claras huellas de la ruta jacobea, como la Cruz de Paramios, en Monticelo, el típico crucero pensado para el reposo y el rezo.

Sidra de hielo Valerán

Sidra de hielo Valverán: la ice-cider de Masaveu bodegas

¿Habías oído hablar alguna vez de la Sidra de Hielo? Hoy os contamos la excepcional propuesta de Masaveu Bodegas

Con Mucha Gula16/03/2021

En el corazón de Asturias, más concretamente en la localidad de Sariego, encontramos el lagar de sidra Valverán, un proyecto fundado en 1998 por la familia Masaveu en dónde la sidra es la protagonista absoluta y que sin lugar a dudas dará mucho que hablar en los próximos tiempos. Y será así porque entre los verdes prados asturianos se elabora un producto que engloba la más honda tradición de la sidra con la innovación, la vanguardia y la ambición: hablamos de la sidra de hielo Valverán 20 manzanas.

Primero hablemos de la finca, en la que se cultivan hasta 11 variedades distintas de manzana (Blanquina, Xuanina, Regona, Raxao, Fuentes, Collaos, De la Riega, Verdialona, Perico, Durona de Tresali y San Roqueña) distribuidas en más de 20.000 manzanos, todos cultivados mediante cultivo integrado: manzanas ácidas, semiácidas, dulces y ácidas-amargas que se seleccionan teniendo en cuenta las peculiares características del terreno y el clima. Respeto total hacia el medio ambiente y simbiosis con la tierra son características fundamentales en Valverán.

El lagar de sidra Valverán, en Sariego, AsturiasEl lagar de sidra Valverán, en Sariego, Asturias

Pioneros en la elaboración de este producto, en el año 2007 Valverán se convirtió en el primer lagar de la península en elaborar sidra de hielo asturiana, y a día de hoy sigue siendo el único que se dedica en exclusiva a producir esta exquisita ice-cider.

La elaboración de esta sidra no es una tarea sencilla. Tras años y años de experimentación (más de 20), buscando los mejores métodos de producción, han logrado su objetivo: una sidra que contiene 20 manzanas concentradas y cuyo resultado está conquistando a los paladares más refinados. Detrás de todo, encontramos a José Masaveu, el director general de las bodegas y el impulsor de este proyecto personal, arriesgado e innovador, el único de los cinco proyectos de Masaveu Bodegas unido a su tierra natal, Asturias.

José Masaveu, el director general de las bodegas y el impulsor de este proyectoJosé Masaveu, el director general de las bodegas y el impulsor de este proyecto

¿Cómo se hace la sidra de hielo Valverán?

Decíamos anteriormente que esta sidra contiene el mosto concentrado de 20 manzanas. El proceso de elaboración es totalmente artesano: se seleccionan de forma manual las manzanas, posteriormente se lavan y se examinan para después triturarlas, pensarlas y decantarlas mediante aplicación en frío. Posteriormente se procede a un novedoso método congelándose a menos 20 grados y recreando de esa forma  los efectos de las heladas. Un lento proceso hace que el mosto y el hielo se separen y se fermente la esencia obtenida.

¿En qué se diferencia de una sidra natural?

Pese a que ambos productos son sidra, la sidra de hielo Valverán cuenta con ciertas características que la diferencian con una sidra natural común. Por un lado, mientras que para la elaboración de una botella de sidra natural es necesario utilizar un kilo de manzanas, para la sidra de hielo Valverán se requiere alrededor de tres veces más esa cantidad, rondando los 3 kilos por botella.

Por otro lado, una característica fundamental que las diferencia es el proceso y el tiempo comprendido entre la cosecha y la venta al público. En una sidra natural, desde el momento en el que se recogen las manzanas hasta que se comercializa, pueden pasar únicamente 5 meses. Para la sidra de hielo Valverán, los timings son bien distintos y es necesario dos años desde la cosecha para poder vender el producto .

Sidra de hielo Valverán 20 manzanasSidra de hielo Valverán 20 manzanas

Ficha de cata

  • VISTA: Color dorado con reflejos cobrizos, limpio y brillante.
  • NARIZ: Nariz franca y aromática, sensaciones dulces: miel, almíbar y caramelo. Aromas cítricos, confitura de naranja amarga, mandarina y fruta de la pasión, con predominio de manzana verde y notas de manzana caramelizada. También, aparecen ligeros recuerdos de fruta de hueso: membrillo fresco, albaricoque…
  • BOCA: Entrada dulce que recuerda a la miel. Exquisito equilibrio entre acidez y dulzor. El sabor es amplio y persistente, elegante y fino, con un final ácido que le otorga gran frescura. Una sidra de hielo muy fresca, con un resultado sedoso y largo recorrido.
  • Origen: Concejo de Sariego (Comarca de la sidra, Asturias).
  • Grado Alcohólico: 10% vol.
  • Temperatura de Servicio: 7oC.
  • Cristalería: Servir en copa modelo “Sauternes”.

¿Dónde se puede comprar?

Actualmente, puedes adquirir esta sidra tan especial en este enlace.

Doce fabadas de campeonato para rendirse ante la receta asturiana más internacional

En El Cruce preparan la que es la última Mejor Fabada del Mundo, pero también son unas campeonas las de Casa Gerardo, El Llar de Viri, Los Pomares o Gaucho. Esta ruta de 'cuchara' por Asturias es la escapada otoñal perfecta.

Alicia Hernández29/10/2020

Aunque apetece en cualquier momento, las ganas de tomar una buena fabada se acrecentan con la llegada de los primeros fríos. Vayas donde vayas, desde la costa hasta los valles y picos más altos, la fabada está presente en todas las mesas de Asturias. Aunque algunas son de quitarse el sombrero. No ha sido fácil, pero aquí tienes una selección con nuestro top 12 de las mejores fabadas para estrenar el otoño.

EL SECRETO ESTÁ EN LA FABA

La fabada es la receta más icónica de Asturias. ©Noé Baranda. Turismo de AsturiasLa fabada es la receta más icónica de Asturias. ©Noé Baranda. Turismo de Asturias

Empecemos por el ingrediente estrella de este plato, que es la faba, la alubia blanca. Y no una faba cualquiera. Debe ser la Faba de Asturias IGP, «pura manteca», señalan los entendidos. Esta legumbre cuenta con Indicación Geográfica Protegida desde 1990, y se distingue por su piel fina y una textura mantecosa, tierna y delicada. Su cultivo se encuentra, sobre todo, en las fértiles vegas asturianas de los ríos Nalón y Narcea, en las huertas de Grado y Pravia. Para la fabada se utiliza la Faba de Asturias de la variedad conocida como «de la granja» o «del cura», blanca, de forma arriñonada y de tamaño grande. Y se comercializan con la contraetiqueta de calidad.

La mayor zona de producción de la faba de Asturias se concentra en Pravia y Grado. ©Mampiris. Turismo de Asturias.La mayor zona de producción de la faba de Asturias se concentra en Pravia y Grado. ©Mampiris. Turismo de Asturias.

Junto a una buena faba está el compango. Aprende este nombre porque es primordial. Es el acompañamiento compuesto por morcilla, chorizo y tocino, productos de la matanza que, como manda la tradición, deben ser de cerdo asturiano y ahumado. El último ingrediente es el lacón salado, no ahumado. A la hora de guisarla hay que echarle tiempo, mimo y unas hebras de azafrán, que constituyen el aroma de este plato que debe quedar consistente, nunca aguada, poco grasienta y sabrosa.

Las mejores del mundo

Cada año, desde hace ya una década, el Ayuntamiento de Villaviciosa y Gustatio organizan un concurso para buscar la Mejor Fabada del Mundo. La competición está muy reñida, se presentan fabadas de todos los rincones de España y también llegadas de sitios tan remotos como Japón. Más de cien candidatos que van superando fases hasta llegar a la gran final.

Ana Aizpuru, ganadora este año del Campeonato de La Mejor Fabada del Mundo. @GustatioAna Aizpuru, ganadora este año del Campeonato de La Mejor Fabada del Mundo. @Gustatio

El restaurante asturiano El Cruce, de Soto de Barco, ha sido el ganador en 2020 con la fabada que elabora su cocinera Ana Aizpiazu. El jurado destacó su compango como el mejor de toda la cata, productos que provienen de los vecinos del Bajo Nalón, como explicó la cocinera, al igual que la faba, de Muros de Nalón, que para el concurso eligió fresca en lugar de seca.

El 2019, La Sauceda se colgó el título de Mejor Fabada del Mundo. Este restaurante de Buelles (Peñamellera Baja) cocina esta receta cada día, y hasta utiliza fabas sembradas en el huerto familiar, «aunque normalmente utilizo la faba fresca para tenerla siempre lista», explica su cocinera, María Teresa Mira Alzola. En la campeona, sin embargo, cocinó la seca «porque absorbe más sabor».

La Mejor Fabada del Mundo en 2018 fue la de Gaucho Fierro. @Restaurante GauchoLa Mejor Fabada del Mundo en 2018 fue la de Gaucho Fierro. @Restaurante Gaucho

Siguiendo con el palmarés, en 2018 el premio se fue hasta Granda, al restaurante El Gaucho Fierro, con otra gran cocinera al frente, Ana Merino, que desvelaba algunos de sus trucos: «emplear nuestra morcilla casera y no mover las fabes en toda la cocción».

En 2017 Casa Chema, en La Árquela (Oviedo) repitió premio porque su fabada también fue la mejor del mundo en 2011. La guisandera Joaquina Rodríguez la prepara con mucho mimo en esta aldea junto al Nalón. Y se incluye en una curiosa sección de la carta que anuncia «Para ser inmensamente felices», eso promete… y logra cumplirlo. También hay amplia oferta vegana con la versión verde de la fabada. 

Casa Chema está entre las mejores fabadas, campeona en 2011. ©CasaChemaCasa Chema está entre las mejores fabadas, campeona en 2011. ©CasaChema

La de Vista Alegre, en Colunga, fue la mejor en 2016 y en 2015 ganó Los Pomares, de Gijón, con otra cocinera a los mandos, Pili Ramos, con faba seca y la receta que aprendió de su padre. La Sidrería Brediñana, de Villaviciosa, se llevó el primer puesto en 2014.

En 2013, el premio viajó hasta un lugar lleno de encanto, el Llar de Viri (en San Roman de Candamo), donde su dueña, Viri (Elvira Fernández), prepara ahora ya junto a la nueva generación, su nuera Majo (María José Miranda), una fabada antológica con las fabas de Pravia y una morcilla casera. La última parada en esta ruta de fabada de campeonato nos lleva hasta el restaurante El Moreno, en El Puntal, con vistas a la ría de Villaviciosa. Su fabada destacó entre todas en la edición del Campeonato de 2012.

Y dos más… con estrella Michelin

La fabada asturiana de Casa Gerardo. @CasaGerardoLa fabada asturiana de Casa Gerardo. @CasaGerardo

A la fabada que los Morán (Pedro y Marcos) hacen en Casa Gerardo, en Prendes, no le hace falta competir para ser una de las más reconocidas en todo el mundo. Llevan elaborándola desde 1882, y utilizando la faba fresca desde los años 80 del siglo pasado. Es algo que les ha diferenciado y que Marcos Morán defiende porque se consigue una textura más sedosa y se asegura una cocción regular. El resultado es sencillamente perfecto. Un plato sobresaliente (se incluye en el menú degustación y en la carta) de este gran restaurante con una estrella Michelin junto a otra receta para recordar: su arroz con leche. Con la Covid-19, Casa Gerardo ha puesto en marcha un servicio delivery, con pedidos bajo encargo para comer en casa su fabada los fines de semana.

Nacho Manzano envía a los hogares cajas con un menú en el que la fabada es el plato principal. ©CateringManzanoNacho Manzano envía a los hogares cajas con un menú en el que la fabada es el plato principal. ©CateringManzano

Otra fabada que deslumbra es la de Casa Marcial, en La Salgar, con dos estrellas Michelin. Los hermanos Esther y Nacho Manzano han querido que llegue a todas partes y para ello han creado unas cajas con un menú completo 100% astur con su recetas más preciadas listas para llegar a los hogares: la fabada, croquetas y arroz con leche. Puedes probarlas también en sus restaurantes Gloria, de Oviedo y Gijón.

*Foto portada: ©Noé Baranda. Turismo de Asturias

Bodegas de Asturias y la cocina de las guisanderas, la escapada perfecta para este otoño

En Cangas del Narcea nacen unos vinos que son casi un milagro, vinos heroicos excelentes para acompañar las recetas de las guisanderas de Asturias. ¡Un plan redondo!

Alicia Hernández01/10/2020

En Asturias no todo es sidra. Los vinos DOP Cangas nacen en el suroeste del Principado como auténticos héroes, en terrenos y laderas escarpadas donde la mecanización es imposible. Ahora es el momento idóneo para conocer las bodegas de estos vinos únicos, entrar en su Museo y unirse a la Fiesta de la Vendimia.

Tras la vendimia llega la Fiesta de la pisada de la uva, en Cangas de Narcea. ©Turismo de Asturias.Tras la vendimia llega la Fiesta de la pisada de la uva, en Cangas de Narcea. ©Turismo de Asturias.

La zona de producción es Cangas del Narcea, el mayor concejo de Asturias situado al suroccidente del Principado. Una tierra en la que habita el oso pardo, con bosques maravillosos como el de Muniellos, y zonas declaradas Reserva de la Biosfera, el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. La historia de estos vinos se remonta a la época romana pero toma protagonismo alrededor del siglo XI, con la creación de los monasterios que usaban el vino para la liturgia, y está muy ligada a la fundación del monasterio de San Juan Bautista de Corias que multiplicó el cultivo de viñedo en la zona. El monasterio, con una planta imponente, es hoy el Parador de Turismo de Corias. En el sótano alberga un museo con restos arqueológicos de la construcción más antigua y la iglesia se puede visitar y sigue abierta al culto. Con el paso del tiempo, los viñedos se fueron extendiendo a otras zonas, en los valles de los ríos Navia y Narcea. En 1850 el viñedo asturiano, como el resto de España, sufrió la filoxera y la sidra tomó el protagonismo que mantiene hoy en día. El vino se redujo prácticamente al cultivo y consumo familiar pero en los últimos años, desde la creación de la Denominación de Origen Protegida en 2011, los vinos de Cangas han cobrado mucho interés y aumenta el cultivo de viñas de diferentes uvas.

Viñedos en terrazas escarpadas de Bodegas Monasterio de Corias. ©Bodega CoriasViñedos en terrazas escarpadas de Bodegas Monasterio de Corias. ©Bodega Corias

El cultivo de la vid en Asturias es casi un milagro. Su DOP Cangas forma parte del territorio calificado como Viticultura de Montaña o Heroica que comparte con otras dos zonas singulares con la DO Ribeira Sacra y la DO Priorat, con viñedos de alta montaña y fuerte pendiente. Incluye los concejos de Cangas de Narcea, Allande, Grandas de Salime, Degaña, Ibias, Illano, Pesoz  y Tineo.

Y son grandes héroes también porque agrupa a un puñado de bodegas que han decidido recuperar los viñedos casi perdidos, que fueron arrancados por las explotaciones mineras. En algunos casos ha sido la séptima generación la que ha devuelto el vino a su tierra. Las principales uvas de la zona son albarín blanco, albarín negro, verdejo negro, carrasquín y mencía.

Enoturismo de altura

Apúntate a las guiadas a las bodegas de Cangas, como la de Monasterio de Corias. ©Turismo de AsturiasApúntate a las guiadas a las bodegas de Cangas, como la de Monasterio de Corias. ©Turismo de Asturias

En la actualidad, cinco bodegas están adscritas a la DOP Cangas y todas pueden visitarse con las medidas de seguridad sanitaria impuestas por la Covid-19. Es uno de los planes previstos en las experiencias de Asturias a lo Grande que no hay que perderse este otoño:

  • Monasterio de Corias. Ha recuperado desde el año 2000 la tradición benedictina de la elaboración del vino en sus monasterios. La visita a esta bodega del Monasterio de San Juan Bautista de Corias es guiada (5 euros). Se elaboran vinos blancos y tintos, y además orujos y gelatinas.
  • Chacón Buelta. Se encuentra Cerredo (Degaña) y fue pionera de la creación del Consejo Regulador. Sus viñedos están en el concejo de Ibias, en terrenos escarpados y duros que propician la viticultura heroica y apuestan por el cultivo ecológico. Esta pequeña bodega familiar admite visitas (gratuitas), previa reserva.
  • Bodega Vidas. Beatriz Pérez y Pepe Flórez son un matrimonio emprendedor que, tras unos años fuera de Asturias, decidieron regresar a su tierra y poner en valor sus conocimientos –él es químico y ella físico–, creando esta bodega en 2012 y sus vinos 7 Vidas.  La visita a un típico viñedo cangués y una cata de 3 vinos en bodega, más regalo de una botella de vino, tiene un precio de 8 euros.
  • Bodega Álvarez Álvarez (Chicote). Esta bodega ha llegado a la séptima generación y sin cambiar su esencia. En las visitas (con cita previa concertada) Antón Chicote nos cuenta, además, historias y anécdotas de su familia, de Cangas, de Asturias… La producción es pequeña, con dos vinos: Penderuyos y Penderuyos selección.
  • Bodega Vitheras. Es una es una de las bodegas más antiguas de España, creada en el año 1556. Su nombre responde a Viticultores Heroicos de Asturias. Los viñedos se encuentran situados en el pueblo de Carballo (Cangas del Narcea), con una pendiente del terreno muy acusada, con un suelo formado en un 55% de gravas y un 55% de tierra fina. Esta bodega ha recuperado las plantaciones que se destruyeron con la llegada de la minería, y el resultado son dos vinos: el blanco Vitheras, con albarín blanco y moscatel grano menudo, y el primer rosado de la zona: Lucía. La visita guiada a la bodega es gratuita.

Fiesta y Museo

Fiesta de la Vendimia en Cangas del Narcea, cada 12 de octubre. ©Turismo de Asturias.Fiesta de la Vendimia en Cangas del Narcea, cada 12 de octubre. ©Turismo de Asturias.

La Fiesta de la Vendimia de Cangas del Narcea, declarada de Interés Turístico Regional, es única en Asturias, ya que no hay más zonas vitivinícolas. Coincide cada año con el Puente del Pilar, en la primera quincena de octubre, y son múltiples las actividades que se realizan en torno a la vendimia.

Museo del Vino de Cangas del Narcea. ©Turismo de AsturiasMuseo del Vino de Cangas del Narcea. ©Turismo de Asturias

Y si tu visita no coincide con la fiesta, te queda la opción de aprender más de estos vinos en el Museo del Vino de Cangas, en el barrio de Santiso, con la forma de una gigantesca maniega (cesta) en la que se recoge la historia, la cultura y todos los detalles de la elaboración del vino, verás incluso un genuino llagar, una bodega tradicional asturiana con piezas con más de 400 años de antigüedad.

Las guisanderas prodigiosas

En Los Pisones son las guisanderas las que dirigen la cocina. ©Club De GuisanderasEn Los Pisones son las guisanderas las que dirigen la cocina. ©Club De Guisanderas

Pero la manera más aconsejable de catar los vinos asturianos es hacerlo sentados a una buena mesa, acompañando a alguna de las recetas tradicionales de la cocina astur. Y si hay alguien que defiende la tradición es el Club de Guisanderas de Asturias, una asociación única en España que reúne un grupo de mujeres cocineras que mantienen más vivos que nunca los guisos y recetas asturianas que elaboran con mimo y siguiendo un instinto natural y lo aprendido de sus madres y abuelas.

En la actualidad, el club lo forman cerca de 30 mujeres que regentan sus casas de comida y restaurantes. Tienes que ir a conocerlas y disfrutar de esa comida casera y cien por cien asturiana que sigue la temporada de los productos del mar y la tierra.

Fabes con almejas de Casa Eutimio. ©Casa EutimioFabes con almejas de Casa Eutimio. ©Casa Eutimio
  • Los Pisones: En Gijón, Leni, Beatriz y Noela regentan esta Casa de Guisanderas que ocupa un edificio del siglo XIX, la casa familiar que preserva con tanto cariño como la cocina tradicional asturiana… pero sin dejar de innovar. Hay que probar su Ñocla a la plancha al estilo Leni, y las Fabes con marisco.
  • Casa Lula. Este hotel restaurante deja los fogones en las manos expertas de Adina, Mayte y Blanca. Tres guisanderas que siempre tienen al fuego un pote, uno de los mejores de Asturias, y su arroz con leche, hecho con paciencia y sin parar de «remover, remover y remover», ese es el secreto que nos descubre Mayte. Y unas gotas de licor, ingrediente secreto.
  • Casa Eutimio. En Lastres, Rafael Eutimio Busta Otero y su esposa Aida Rosales crearon esta casa que ya cuenta con el relevo de su hija María Busta, guisandera criada entre fogones que prepara con su madre las especialidades de la casa, como el Besugo a la espalda, la Merluza al estilo Eutimio o las Fabes con almejas, pero ha sabido introducir nuevos platos que triunfan como la ensalada de rape, setas y gambas o el premiado “Cacholetus” como mejor cachopo en 2017.
Ramona, la guisandera de Casa Belarmino, con su premiada croqueta de jamón ibérico. ©Casa BelarminoRamona, la guisandera de Casa Belarmino, con su premiada croqueta de jamón ibérico. ©Casa Belarmino
  • Casa Belarmino. Cuando se entra en este reputado restaurante no se puede dejar de probar la que fue la segunda mejor croqueta de jamón ibérico en Madrid fusión 2020, pero tampoco se pueden dejar de lado los pescados y ese pote de berzas que prepara Ramona Menéndez, en su restaurante de Manzaneda, un plato típico de la comarca de Peñas, “con la morcilla típica, la fariñona”, explica la guisandera.
  • El Llar de Viri. Esta guisandera destila pasión por la cocina. Y en especial por la fabada a la que Viri Fernández rinde especial homenaje cada día en la cocina de su Llar, ese hogar convertido en restaurante en un precioso ‘pueblín’ a los pies del río Nalón, San Román de Candamo. Con su receta de fabada se alzó con el primer premio del Concurso Internacional, fue la Mejor Fabada del Mundo en 2013… y sigue siendo una de las mejores para tomar con un vino DOP Cangas.