Desmintiendo mitos sobre la carne de pollo

Desmintiendo mitos sobre la carne de pollo

La carne de pollo es una carne riquísima (en todos los aspectos menos en el económico). A pesar de esto, no siempre tiene buena fama.

Lucía García Calvo13/09/2021

La carne de pollo es un alimento con muchísimas propiedades. Además, es una carne baja en grasas y en calorías y que se pone muy de moda cuando empieza a llegar el verano. A pesar de todas las ventajas que aporta, circulan muchísimas leyendas urbanas sobre ella. Os responderemos a las más extendidas para que todos podamos disfrutar de esta comida tan deliciosa sin ningún perjuicio. ¡Estas son!

Hoy queremos desmontarte unos falsos mitos sobre la carne de polloHoy queremos desmontarte unos falsos mitos sobre la carne de pollo
  • No contiene hormonas ni antibióticos: en nuestro país están prohibidos los animales con hormonas para favorecer su engorde, al igual que los residuos de medicamentos en sus carnes, incluidos los antibióticos y si estas medidas no son respetadas el ganadero puede ser sancionado. De todas formas, sí está permitido el uso de medicamentos cuando sufran alguna enfermedad y siempre se deben respetar los tiempos que indiquen que no hay rastro de él en el animal.
  • Se puede consumir la piel: sí puede ser consumida debido a que está libre de hormonas. Las bacterias que pudieran estar en la parte cutánea se eliminarían con un simple cocinado pero siempre asegurando que no haya restos de sangre. Aún así, no hay que lavarlo, ya que, las bacterias se esparcirán gracias al agua.
  • Apta para todo el mundo, también para embarazadas: no es un peligro para las mujeres encintas ya que el alimento al estar cocinado habría destruido las bacterias con el calor.
  • No se le inyecta agua: ya que, no está permitido realizar manipulaciones con la carne fresca por lo que la introducción de algún líquido es imposible.
  • El color de la carne es natural: algunos productos como el maíz pueden provocar que la carne tenga ese color amarillento de la misma manera que los piensos fabricados con un alto contenido en carotenos que aportan esa coloración natural. La nutrición del ave puede presentar esa tonalidad. También existen razas de pollo cuya carne posee ese color de manera normal. Es decir, la alimentación en campo o en granja no es la misma y provoca esas diferencias en el animal.

*Fuente: educarne

Las etiquetas de la carne: cómo leerlas y cómo interpretarlas

Las etiquetas de la carne: cómo leerlas y cómo interpretarlas

¿Sabes leer las etiquetas que encuentras en los productos cárnicos? Hoy te explicamos punto por punto el significado de estos etiquetados.

Redacción08/02/2021

Mucho hemos hablado de la lectura de los etiquetados en diferentes productos, como los ultraprocesados que encontramos en los supermercados. Pero todos los alimentos que compramos envasados deben estar debidamente etiquetados y en nuestra mano está el saber leer estas etiquetas y de esa forma estar correctamente informado sobre lo que vamos a comprar y por consiguiente a comer. Hoy le toca el turno a las etiquetas de la carne.

Para comprender y tener la información correcta sobre los puntos que debemos leer en estas etiquetas, Carnimad (Organización Empresarial referente del sector especializado de la Carnicería-Charcutería) nos da las claves:

¿Es obligatorio que la carne esté etiquetada?

Al principio de este artículo dábamos la clave para responder a esta pregunta: “todos los alimentos que compramos envasados deben estar debidamente etiquetados”. Así pues, el carnicero, el pollero o el charcutero no está obligado a etiquetar sus productos, en cambio si compramos los alimentos envasados, por ejemplo en un supermercado, la etiqueta si es obligatoria.

El carnicero, el pollero o el charcutero no está obligado a etiquetar sus productosEl carnicero, el pollero o el charcutero no está obligado a etiquetar sus productos

¿Qué información encontramos en las etiquetas de productos cárnicos y que significan?

En general, encontraremos los siguientes puntos:

  • Razón social y dirección del operador de la empresa alimentaria: aquí encontraremos el nombre de la empresa que comercializa el producto o el fabricante del mismo
  • Nº de Registro autonómico o RGSEAA en su caso: este punto sirve para conocer que el operador ha comunicado a la autoridad sanitaria su actividad.
  • Denominación del producto: las características propias del producto que vamos a comprar. Por ejemplo, si un filete está denominado como ternera, esto significa que, en el momento del sacrificio, el animal tenía más de 8 meses de edad y menos de 12. En el caso del añojo, la edad aumentaría, estando comprendida entre más de 12 meses y hasta 24.
  • El listado de ingredientes: en los ingredientes encontraremos los ingredientes del producto envasado. Este punto es muy importante ya que encontraremos el valor nutricional del mismo, su ingrediente principal y la medida de los diferentes ingredientes secundarios. Los ingredientes siempre deben ir colocados en orden decreciente, así pues el primero que encontremos será el predominante en el producto.
  • Origen/ lugar de procedencia: este punto no lo encontraremos en todas las etiquetas, pero si en las de carne fresca. En el vacuno, aparecerán los datos de dónde nació, se crió, se cebó y dónde fue sacrificado y despiezado (nº de registro) el animal mientras en el caso del para porcino, ovino, caprino y aves de corral solo es necesario incluir el origen.
  • Lote: este punto es muy importante a la hora de concretar la información del producto en caso de algún defecto del mismo, de esta forma se puede localizar el resto del producto defectuoso.
  • Fecha de caducidad o de consumo preferente:  los alimentos perecederos, como la carne, deben tener fechada su límite de consumo preferente para asegurar que conserva sus propiedades organolépticas.
  • Importe kilo o importe unidad: el precio por peso del producto
  • Conservación y modo de empleo, en caso necesario: aquí encontraremos consejos de preparación y la temperatura óptima para su conservación
  • Cantidad neta: el peso en litros, centilitros, mililitros, gramos o kilogramos.
  • Información nutricional: este apartado es solamente obligatorio en productos procedentes de industrias, no en minoristas.