Restaurante Sacha: el templo del buen comer

Sacha y el arte del buen comer

La casa de comidas Sacha es uno de los escasos templos del buen comer de Madrid, que no ha perdido ni un ápice de su personalidad, en décadas.

Eva Celada13/11/2021

No tiene estrellas, y sin embargo sus platos son un faro que ilumina la cocina de la capital. Es frecuente ver en sus mesas a gentes de todo pelaje, desde ministros a ahorradores de una vez en la vida, y siempre a cocineros, porque no hay encuentro gastronómico, que se precie, sin quedada en Sacha.

El alma de la fiesta es un señor de sombrero cubriendo calva y coleta, que también destaca por sus llamativas camisetas rebosantes de mensajes ingeniosos. Jamás le ves con chaquetilla, eso es para otros actores, él es como Lola Flores, ni es el que mejor cocina, ni el que mejor sirve, pero no puedes perdértelo.

Alejandro Hormaechea Mosquera, "Sacha" Alejandro Hormaechea Mosquera, "Sacha"

A Sacha vas a que te den de comer, la carta es un adorno para despistados, los habituales que son muchos, se dejan sorprender, y él como un buen maestro de orquesta va dosificando, te va enganchando, hasta que te entregas. El vino también colabora en la “relación”,  de esta visita por sorpresa y es un blanco: Cipma, un sorprendente Vino de la Tierra de Castilla, con 100% uvas Pedro Ximénez, dorado, con cuerpo, goloso y a la vez seco, como un Jerez, un vino envolvente, que colabora a potenciar esa tapa de atún, casi etérea a la que Sacha se empeña en poner el palillo, con esas almendras recién sacadas de un bodegón del Museo del Prado.

En la terraza, las mesas separadas, sólo un murmullo de esas gentes que disfrutan de la comida sin alboroto, esas gentes acostumbradas a las delicias, a la exquisitez, a la buena cocina, pero que no necesitan servilismo, ni guantes blancos, que no necesitan lujos, porque están empachados de parafernalias, y tampoco falta algún cocinero admirando, soñando, pensando que algún día será Sacha. Las copas de vino, otro lujo que daría para largas sobremesas.

Jamás le ves con chaquetilla, eso es para otros actores, él es como Lola Flores, ni es el que mejor cocina, ni el que mejor sirve, pero no puedes perdértelo.

Aquellos domingos de familia vuelven con el Salpicón de marisco, en este caso de lujo, cuyo fondo se toma con cuchara, se moja con focaccia, se saborea con deleite, fresco, suavemente aliñado, con sabor a todos los mares del norte dulcificados por un picadillo milimétrico, donde no te dan cebolla y pimiento por marisco, porque le tienes ahí como el mayor protagonista. Más tímida la falsa lasaña de Txangurro, que como una dama del Renacimiento esconde su belleza tras un delicado velo de arroz y al abrirse, muestra no sólo sus secretos, sino también su exuberancia.

La famosa tortilla vaga de SachaLa famosa tortilla vaga de Sacha

La tortilla vaga que se niega a que la den la vuelta por no esforzarse tiene muchas versiones, la de morcilla y piparras es una de mis preferidas, en realidad parece una pizza española, con esos huevos de calidad desparramados que apetece mojar con pan hasta la extenuación.

También parece una pizza la oreja que Sacha corta con deleite explicando que lleva Romescu, que es un bocado cartilaginoso, graso pero no excesivamente, que al meterlo en la boca te lleva a la desorientación, pero también a la admiración. Aún es posible sorprenderse, admirarse, ilusionarse… y todo con sabores reconocibles.

A Sacha vas a que te den de comer, la carta es un adorno para despistados, los habituales que son muchos, se dejan sorprender.

Al momento dulce llegamos extasiadas, con esa felicidad tontona que da la excepcionalidad en la vida, y uno de ellos es cuando comer se convierte en una experiencia sublime, diferente, cuando hay una comunión, entrega y sacrificio de los vegetales y animales que proporciona la tierra… cuando entras en fusión y no confusión con lo la esencia, con lo que somos.

El dulce nos despide benevolente con un Blanco y negro, a base de escarcha de café y leche merengada y el postre preferido de nuestro anfitrión: nubes con sabor a queso, algo parecido a un mosaico.

Sacha, Juan Hurtado de Mendoza, 11. MadridSacha, Juan Hurtado de Mendoza, 11. Madrid

Y seguir bebiendo, a sorbos pequeños como debiera beberse la vida, disfrutando de la compañía, del clima suave del otoño madrileño. Alargar la sobremesa, con una charla sobre arte, sobre la vida con él que se sienta, junto a un sorbo de agua con gas, el momento será corto, un Gintonic, daría para más, pero no es el día, hay algo más importante y lo entendemos. ¿Qué prefieres cultura o naturaleza? –te pregunté- Y nos decidimos por ambas, en Sacha.

  • Nota: ¿Si quieren saber lo que nos costó?: Muchísimo menos de lo que vale.  Solo les daré una información prosaica, Sacha está en Juan Hurtado de Mendoza, 11. Madrid. Y su teléfono es 913455952

Bang Cook, una espectacular explosión de color y sabor en la madrileña calle de Martínez Campos

Los empresarios José Luis Alonso, Román Mosteiro y Cipri Quintas, nos seducen con una atractiva propuesta gastronómica a un precio muy competitivo

Ana S. Diéguez10/09/2021

Bang Cook es uno de los proyectos del trío empresarial compuesto por José Luis Alonso, Román Mosteiro y Cipri Quintas. Tres empresarios incombustibles que, desde que arrancaron su andadura profesional juntos, allá por 1989, han abierto ya más de una treintena de locales. Emprendedores, incansables y apasionados de la gastronomía, con Bang Cook han querido dotar a la capital con un estallido de color, sabor y muy buen ambiente. Un original espacio dónde los buenos momentos están siempre garantizados.

Ubicado en la madrileña calle de Martínez Campos, Bang Cook se alza majestuosamente con una imagen única, rebelde y canalla que nos traslada a las bulliciosas callejuelas de Bangkok. Un espacio diferente, trasgresor y colorido dónde saborear una atractiva propuesta gastronómica de fusión. Un amplio local con llamativos neones, espectaculares murales y buena música dónde la diversión está siempre asegurada. En su carta, sabores de la cocina tailandesa, nipona y española, convergen en la sorprendente carta de Bang Cook.

Sabores de la cocina tailandesa, nipona y española en la propuesta gastro de Bang CookSabores de la cocina tailandesa, nipona y española en la propuesta gastro de Bang Cook

En esta ocasión, asesorados por el encantador jefe de sala brasileño Natal, comenzamos compartiendo el formidable California roll de aguacate, kanikama y queso cremoso recubierto de tobiko. Una excelente forma de comenzar, que dio paso a unos riquísimos rollitos de langostinos y mango envueltos en un fino papel de arroz crujiente con salsa agridulce. Continuamos con unas originales piruletas de Kai Satay. Unas deliciosas brochetas de contra muslo de pollo marinadas y rebozadas en sésamo blanco y negro, acompañadas de salsa satay de cacahuete y curry. Los baos de ternera mechada Kabayaki con pepino, tomate y sésamo, que Natal nos trajo a continuación, nos conquistaron desde el primer bocado, dando paso al espectacular curry rojo de langostinos con verduras, leche de coco y albahaca fresca, acompañado de arroz basmati. Antes de pasar al postre, sentimos curiosidad por probar el exótico Ped Crob, un fabuloso pato deshuesado con parmentier de patata al kimchi y una suave salsa de tamarindo, que resulta de lo más recomendable.

Piruletas de Kai Satay y rollitos de langostinos y mangoPiruletas de Kai Satay y rollitos de langostinos y mango

No podíamos irnos de Bang Cook sin disfrutar del exquisito thai brownie con caramelo y nueces, aromatizado con té chai y acompañado de un cremoso helado de vainilla. El broche final perfecto, que nos dejó con un delicioso sabor de boca y muchas ganas de repetir.

Curry rojo de langostinos con verduras, leche de coco y albahaca frescaCurry rojo de langostinos con verduras, leche de coco y albahaca fresca

Bang Cook, un espacio informal, agradable y acogedor dónde saborear una acertada selección de platos con todo el sabor de Tailandia con guiños a Japón y a España. Un plan perfecto cuando lo que buscamos es pasar un buen rato amenizado con buena música, mientras saboreamos deliciosos bocados de felicidad.

¿Nos vemos en Bang Cook?

Bang Cook

Dirección: C/ General Martinez Campos, 43

Teléfono: 910 51 22 08

Precio medio: 25 €

Maldonado 14, atemporalidad y tradición en el corazón del barrio de Salamanca

Maldonado 14, atemporalidad y tradición en el corazón del barrio de Salamanca

Maravillosas recetas de corte mediterráneo que enamoran desde el primer bocado

Ana S. Diéguez02/07/2021

Un coqueto restaurante en una de las zonas más exclusivas de Madrid que nos seduce con una propuesta gastronómica con el genuino sabor del Mediterráneo en plena capital. Tras más de una década, los fundadores de Maldonado 14, Julián Barbolla y Francisco Vicente, nos siguen seduciendo con deliciosas recetas que se caracterizan por su excelencia. Una propuesta gastronómica de corte tradicional, sin sobresaltos, pero rebosante de sabor y de saber hacer.

Recetas atemporales y clásicas con sello propio, que nos seducen de inmediato, adentrándonos en la espectacular carta de Maldonado 14. Sencillez y calidad. Especialización y regularidad. La oferta gastronómica con la que Julián y Francisco nos reciben, constituye un buen ejemplo de excelencia culinaria, a la que difícilmente se le pueden poner pegas.

Oriundos de Cascajares, un pequeño pueblo de Segovia, este incombustible tándem gastronómico coincidió en el mítico restaurante Las Cuatro Estaciones dónde lograron la merecidísima estrella Michelin. El comienzo de una larga trayectoria repleta de éxitos.

En 2010, tras el cierre del emblemático restaurante de la capital, Julián y Francisco decidieron que había llegado el momento de montar su propio negocio y así tomó forma Maldonado 14. Un sencillo restaurante que rebosa elegancia y excelencia por sus cuatro costados.

En su carta, recetas de toda la vida con el sello de la casa. Pequeños grandes matices que marcan la diferencia, haciendo que durante su década de vida hayan cosechado multitud de adeptos incondicionales, lo cual no es de extrañar. Alta cocina a buen precio. Una fórmula que funciona y nos convence de inmediato.

En esta ocasión, el propio Julián nos recomendó empezar con una formidable sardina marinada que sirven sobre una rica tosta y que dio paso a un sofisticado salmorejo con bogavante. Una receta que va un paso más allá de los convencionalismos y nos enamora desde la primera cucharada.

Seguimos saboreando unos fantásticos guisantes salteados con jamón y huevo escalfado. Una deliciosa receta que desembocó en sus famosos callos. Unos de los mejores de Madrid. Tras los callos, probamos la emblemática merluza Maldonado. Servida sobre un suave lecho de tomate triturado y una delicada crema de espinacas, nos resultó realmente magnífica, al igual que el sabroso steak tartar que preparan al punto de picante que queramos. Terminamos con una insuperable tarta de manzana que nos dejó un delicioso sabor de boca y con pocas ganas de abandonar el acogedor local.

Maldonado 14, un íntimo restaurante dónde disfrutar del mejor sabor de la tradición. Excelencia gastronómica en estado puro que seduce, convence y engancha.

Maldonado 14

Calle Maldonado, 14. Madrid

Teléfono: 91.435.50.45

Precio medio: 45 €

La Posada del Nuncio: tradición y exotismo en el castizo Madrid de los Austrias

La Posada del Nuncio: tradición y exotismo en el castizo Madrid de los Austrias

Javier Sánchez, su chef y propietario, nos sorprende en plena crisis, con una carta renovada que destaca por su versatilidad y busca sacarnos una sonrisa en estos complicados momentos

Ana S. Diéguez02/04/2021

Un enclave caracterizado por su bagaje histórico. Un precioso local en el corazón de Madrid, a escasos pasos de la Plaza Mayor, en el castizo barrio de La Latina. Un restaurante de corte tradicional que ha sabido adaptarse a las nuevas tendencias y superar la crítica situación que atraviesa el sector.

Al mando, el imparable Javier Sánchez. Un apasionado de la gastronomía y del buen producto, que disfruta creando, mejorando y sorprendiendo al comensal. Su objetivo primordial, el disfrute del cliente. Sacar una sonrisa a pesar de los tiempos que corren.

Nueva Carta

Con muchas ganas y cargado de ilusión, Javier ha dado un giro a la carta de La Posada del Nuncio, para incorporar sabores, aromas y matices con toques exóticos, transformando los platos tradicionales en innovadoras versiones que seducen, conquistan y convencen. En su incansable afán de superación, en esta ocasión, Sánchez ha querido fusionar el mejor producto nacional con influencias de las cocinas de Marruecos, India, Chile, Japón, Italia y Francia. Una propuesta original, auténtica y desenfadada con un toque canalla que invita a disfrutar.

Interior de La Posada del NuncioInterior de La Posada del Nuncio

El local nos acoge con una estética elegante conservando la esencia de las casas de comida de antaño. Predomina la madera, combinada con preciosos espejos barrocos, acompañados de bonitas plantas y mucha luz creando un espacio tremendamente acogedor. Un aire fresco y renovado, que matiza el tradicional clasicismo de sus orígenes, aportando un aire más informal y vanguardista. Un lugar ideal dónde disfrutar de la buena mesa y pasarlo bien.

Una oda al producto

Un clásico que no puedes dejar escapar: los espectaculares tomates de la Posada del NuncioUn clásico que no puedes dejar escapar: los espectaculares tomates de la Posada del Nuncio

En esta ocasión, el propio Javier nos sugirió empezar con sus famosos tomates, que en carta se presentan como tomate «que sabe a tomate», y que ellos mismos maduran hasta que alcanzan su punto óptimo. Grandes, jugosos y visualmente espectaculares, llegaron acompañados de unas deliciosas fresas a la brasa que aportan un acertado toque dulzón al plato que funciona a la perfección.

Los torreznos "y punto" de la Posada del NuncioLos torreznos "y punto" de la Posada del Nuncio

Los torreznos «y punto» que llegaron a continuación, constituyen un inolvidable y adictivo orgasmo gastronómico. Enormes y crujientes. Nada grasientos. Un producto de primera, elaborado con gran maestría. Son sin duda alguna, unos de los mejores torreznos que hemos probado hasta ahora. Continuamos con un espectacular risotto de trufa con lascas de parmesano, que es una verdadera maravilla. Un plato que hará las delicias de los fervientes amantes de la trufa, ya que sabe a trufa de verdad.

Pata de pulpo a la parrilla Pata de pulpo a la parrilla

No pudimos resistirnos a probar la pata de pulpo a la parrilla, acompañada de unas fabulosas patatas a la brasa, que dio paso a los dados de bacalao rebozado con pimientos caramelizados. Una propuesta que ensalza la calidad de la materia prima de primera. Un bacalao sabroso, tierno y jugoso que es un espectáculo en toda regla.

El Bacalao de de la Posada del Nuncio.El Bacalao de de la Posada del Nuncio.

Terminamos con un fabuloso postre, la fantástica tarta árabe. No solo vistosa sino también deliciosa a la par que elegante.

Tarta árabeTarta árabe

La Posada del Nuncio, un bocado de felicidad en el corazón más castizo de Madrid, dónde el carismático Javier derrocha su interminable talento culinario para conquistar al comensal, mientras se esfuerza por sacarnos una sonrisa y hacernos DISFRUTAR.

La Posada del Nuncio

Dirección: Calle del Nuncio, 4, 28005 Madrid

Teléfono: 910 23 65 77

Precio Medio: entre 30€ y 35€